Egipto. Miles de trabajadores de una empresa estatal van a la huelga para pedir mejoras y la dimisión del director
EL CAIRO, 16 (EUROPA PRESS)
Más de 23.000 trabajadores de la empresa textil Misr Spinning and Weaving, de propiedad estatal y ubicada en la ciudad de Mahalla, en el norte de Egipto, se han declarado en huelga este domingo para exigir una participación en los beneficios, mejores salarios y la dimisión del director de la compañía, Fouad Abdel Alim Hassan.
La huelga ha comenzado al acabar el turno de la mañana, cuando los trabajadores han protagonizado una sentada de protesta frente a la sede de la empresa textil en El Cairo, golpeando barriles y gritando: "Queremos nuestros derechos", "Fouad fuera", "La empresa egipcia será libre", entre otras consignas.
Por un lado, los empleados demandan desde hace un año que se les conceda una participación en los beneficios de la compañía y que se les suba el salario mínimo hasta las 1.500 libras egipcias (201,7 euros) mensuales, según informa el diario 'Al Masry al Youm'.
Por otro, exigen la renuncia del director de la empresa textil. "El Gobierno le nombró después de que su predecesor Mohsin Geelany fuera destituido en respuesta a una huelga y tras ello fue acusado por corrupción y por apoyar al ex presidente Hosni Mubarak", ha explicado Fasal lakusha, uno de los huelguistas.
Los trabajadores han advertido de que no depondrán la huelga hasta que el presidente, Mohamed Mursi, atienda sus demandas. "Le pedimos que preste atención a quienes le han elegido", ha dicho Wedad El Demerdash, otro manifestante, en declaraciones a la agencia de noticias Reuters.
Misr Spinning and Weaving, la mayor empresa textil de Egipto y epicentro del movimiento sindical del país árabe, ha sido escenario de protestas contra el régimen de Hosni Mubarak mucho antes del estallido de la llamada revolución del 25 de enero.
En 2008, miles de trabajadores de Mahalla fueron a la huelga entre el 6 y el 7 de abril para protestar por los elevados precios de los productos y los bajos salarios. La protesta derivó en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y en la quema de edificio públicos.