Los ajustes que están por venir
El adelanto de la entrada en vigor de la jubilación a los 67 años o incluso a los 70, eliminar las deducciones en el IRPF o el impuesto de sociedades, y subir aún más el IVA, entre las posibles medidas
El pasado día 11 el Gobierno se veía obligado a aprobar un ajuste de 65.000 millones de euros que contemplaba la subida del IVA, la reducción de las prestaciones por desempleo, el fin de las deducciones fiscales a la compra de vivienda y la supresión temporal de la paga extra de Navidad a los funcionarios y altos cargos; todas ellas medidas de gran calado y, hasta hace no mucho, casi impensables.
Desde el inicio de la crisis, en 2008, España ha afrontado, contando el último, cuatro grandes paquetes de ajustes. En 2010, el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero congeló las pensiones, redujo el sueldo de funcionarios, suprimió el cheque-bebé y subió el IVA del 16 al 18%. En agosto de 2011, Zapatero volvía a empuñar la tijera: rebajó el gasto farmacéutico, privatizó aeropuertos y obligó a las grandes empresas a adelantar el pago del impuesto de sociedades. Y el 30 de diciembre de 2011, el Gobierno de Mariano Rajoy tomaba el relevo, con una subida del IRPF y una serie de ajustes en sanidad y educación.
La suma total del ahorro estimado hasta el momento ronda los 157.500 millones de euros. Sin embargo, de no ser suficiente esta cantidad para salir del pozo ¿qué ingresos puede aún incrementar aún Estado y qué gastos le quedan por recortar?
Desde Gestha, el sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda, su portavoz Manuel García, estima que elevar el tipo del impuesto de sociedades que grava a las grandes empresas hasta el 35% «elevaría la recaudación entre trece mil y catorce mil millones de euros». García apunta que esta medidas sería mucho más equitativas que la subida del IVA, algo que también puede ser «contraproducente» al desincentivar un consumo ya muy dañado. Por ello, también recomiendan no tocar el tipo superreducido.
Otra medida de ahorro que se contempla pero que aún no se ha especificado es el adelanto de la entrada en vigor de la jubilación a los 67 años antes lo previsto, así como la ampliación del de 15 a 25 años el periodo de cotización para calcular la pensión, previsto para 2022. El retraso en la edad de jubilación, aprobado por el anterior Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, estaba previsto para 2027. No obstante, el empeoramiento del balance de la Seguridad Social -acabó 2011 en números rojos, frente a las estimaciones del equipo de Zapatero de que cerraría con un superávit del 0,4%- forzaría la reforma para poder garantizar la sostenibilidad de las pensiones.
Jubilación a los 70 años
Para el catedrático de Hacienda Pública de la Universidad de Alcalá, Manuel Lagares, «el adelanto de la edad de jubilación debería implantarse «en 2014 o 2015». Además, Lagares estima que esto podría no ser suficiente, y pide que la edad de jubilación se eleve hasta los 70 años, «sobre todo en aquellos trabajadores con profesiones que no requieren un esfuerzo físico». El catedrático apostó por estas medidas en los cursos de verano de la Universidad Menéndez Pelayo no solo por la crisis económica, sino también porque «cada vez somos más viejos y duramos más», y hay que adecuar el sistema a nuestra esperanza de vida.
«Hay margen, pero no mucho»
Por su parte, el catedrático de Hacienda Pública de la UPV Ignacio Zubiri considera que «aún existe margen para el ajuste por la vía impositiva, pero éste no es muy elevado». No obstante, el catedrático matiza: «España es un país donde los tipos impositivos no son bajos en comparación con nuestros vecinos de la unión europea. Solo quedaba el IVA y nos lo acaban de subir. Pero, sin embargo, la recaudación no lo es tanto». Por ello, Zubiri propone actuar no elevando los tipos impositivos, sino «mediante la eliminación de muchas de las deducciones, la reforma de la gestión del impuesto; y el refuerzo de la lucha contra el fraude».