España logra un adelanto de 30.000 millones y recapitalización directa sin garantías
Pero habrá condiciones, la más importante, la puesta en marcha de un supervisor bancario europeo con la participación del BCE. El estado español no tendrá que garantizar las ayudas que el fondo inyecte directamente.
España podrá beneficiarse de la recapitalización directa de sus bancos desde los fondos europeos de rescate y no tendrá que garantizar esas inyecciones, según aseguró hoy el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker. Además, contará con un adelanto de 30.000 millones de euros antes de finales de julio para hacer frente a las necesidades más urgentes de los bancos.
Juncker, en una rueda de prensa, respondió con un escueto "sí" preguntado por si ese instrumento acordado por los jefes de Estado y de Gobierno en su última cumbre llegará a tiempo para el caso español. La condición que pusieron los líderes para esa vía es la puesta en marcha de un supervisor bancario europeo, con la participación del Banco Central Europeo (BCE).
Según anunció hoy el Eurogrupo, la Comisión Europea presentará a principios de septiembre sus propuestas para la creación de ese nuevo supervisor, mientras que el Consejo las tratará de forma "urgente" antes de fin de año. Juncker también aclaró que el Estado español no tendrá que garantizar las ayudas que el fondo inyecte directamente en los bancos una vez que ya esté en vigor la recapitalización directa.
La pasada semana, un alto cargo de la UE bajo condición de anonimato había asegurado lo contrario, una información desmentida hoy por la Comisión Europea (CE). "No se requerirán garantías soberanas", zanjó en la rueda de prensa celebrada tras la reunión de ministros el presidente del grupo de trabajo del Eurogrupo, Thomas Wieser.
Adelanto de 30.000 millones pero con condiciones
Además, España tendrá a su disposición antes del fin de julio 30.000 millones de euros para hacer frente a las necesidades más urgentes de sus bancos, según el acuerdo alcanzado hoy por el Eurogrupo, que impondrá a cambio claras condiciones a toda la banca del país y a la política económica del Gobierno.
Este primer paquete de ayuda se presenta como una "contingencia", para hacer frente a las situaciones más acuciantes y, a priori, debería ir en gran parte a recapitalizar Bankia y el resto de entidades nacionalizadas. El monto total de la asistencia financiera -que puede alcanzar hasta 100.000 millones de euros- sólo se determinará a finales de septiembre, cuando se conocerán las necesidades exactas de todos los bancos gracias a los resultados de la evaluación pormenorizada de las carteras crediticias encargada por el Gobierno y a las pruebas de resistencia individualizadas.
Las condiciones, sin embargo, ya están pactadas y se fijarán definitivamente el 20 de este mes con la firma del memorando de entendimiento. El vencimiento de los préstamos, que se transferirán en varios tramos, tendrá una media de 12,5 años y un máximo de 15 años, según explicó al término de la reunión el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker.
Banco malo
A cambio de esas ayudas, Europa impondrá condiciones a los bancos rescatados siguiendo las reglas de ayudas de Estado. Por ejemplo, se aplicará la "segregación de activos" en aquellos bancos que reciban ayuda pública en compañías específicas de gestión de activos, inmobiliarios en este caso, es decir se creará un "banco malo", explicó el presidente del grupo de trabajo del euro, Thomas Wieser.
Las condiciones serán también para el conjunto del sector, pues tal y como avanzó a su llegada a la reunión el ministro español, Luis de Guindos, todas las entidades tendrán que cumplir con el requisito de contar con el 9 % de capital de máxima calidad, como ya hacen las más grandes.
El Estado tampoco se librará de nuevas obligaciones, tal y como se encargó de dejar claro el vicepresidente económico de la Comisión Europea, Olli Rehn. "España tendrá que cumplir plenamente con sus compromisos bajo el procedimiento por déficit excesivo y las recomendaciones para corregir los desequilibrios macroeconómicos", aseguró.
Subida del IVA
Es decir, que el gobierno de Mariano Rajoy se verá obligado a subir el IVA, eliminar la deducción por vivienda, rebajar la imposición sobre el trabajo y cumplir con otras posibles futuras recomendaciones de Bruselas a cambio del dinero. Por ahora, las ayudas europeas se harán como estaba previsto a través del Fondo de Resolución Ordenada Bancaria (FROB) y por tanto contabilizarán como deuda pública.
Juncker, sin embargo, dejó claro que España se podrá beneficiar de la recapitalización directa en cuanto se ponga en marcha un supervisor bancario europeo y que, una vez que se opte por esa vía, el Estado ya no tendrá que garantizar los préstamos a los bancos. De Guindos, al término de la reunión, no quiso entrar en detalles y se limitó a asegurar que España logró "dos muy buenos acuerdos" en el Eurogrupo.
Además del acuerdo sobre la ayuda a la banca, los ministros de Finanzas acordaron dar a Madrid un año más, hasta 2014, para rebajar el déficit público del 8,9 % actual a menos del 3 %. En virtud del pacto de hoy, España no tendrá que rebajar este año su déficit hasta el 5,3 %, como estaba inicialmente previsto, sino que bastará con que se sitúe en el 6,3 %. En 2013, el déficit tendría que bajar hasta un 4,5 %, para disminuir, finalmente, hasta un 2,8 % en 2014.