¿Sería posible manipular el Euribor?
La manipulación sería más complicada que en el Libor, pero los expertos alertan de la necesidad de cambiar las normas ante cualquier sospecha.
Acaba de dar una alegría a miles de hipotecados tras registrar su mínimo histórico desde 1999. Pero el temido Euribor (el índice interbancario de referencia en la zona euro) puede convertirse en un denostado indicador si las prácticas de algunas entidades financieras británicas con el Libor (el índice que se utiliza en Reino Unido) se extendieran al resto de Europa. Ni es tan probable ni es tan fácil modificar el Euribor como se ha podido hacer con el Libor. Pero es necesario conocer su funcionamiento interno para saber cómo y quiénes calculan el índice del que no sólo dependen los préstamos hipotecarios, sino también otros muchos activos financieros, como los depósitos de ahorro.
La sospecha de una posible manipulación del Libor en función de los intereses de algunas de las entidades que lo calculaban ya ha supuesto una multa de 360 millones de euros y la dimisión de los principales directivos de Barclays, el principal banco implicado en esta operación. Aunque la investigación se centra en otras entidades como HSBC, RBS, Citigroup y UBS. Estos bancos podrían haber ajustado el Libor a su antojo para beneficiarse de unos tipos más elevados o más bajos, dependiendo del momento, con respecto a los registros reales.
43 bancos para el Euribor; 18 en el Libor
El cálculo del Libor y el Euribor es muy similar. De hecho, presentan las mismas amenazas, aunque, en el caso del indicador europeo, su manipulación es mucho más difícil "porque en su cálculo intervienen muchas más entidades que en el Libor", explica Alfredo Jiménez, director del departamento de Análisis y Estudios del Instituto Español de Analistas Financieros (IEAF).
En el caso del Libor, son 18 las entidades financieras que, como máximo, intervienen en el cálculo diario de este índice. Pero en el Euribor, actualmente son 43 los bancos de la zona euro con los que se consensúa este índice. Es decir, que "para manipularlo, se tienen que poner de acuerdo muchos más bancos y eso es más complicado", explica Alberto Jiménez.
"¿A qué interés prestaría hoy su dinero?"
Cada día, la EBF (European Banking Federation) envía un cuestionario al conjunto de bancos seleccionados para calcular el Euribor. A cada uno de ellos se les pregunta a qué interés estarían dispuestos a prestar dinero a otros bancos en diversos plazos (un día, una semana, un mes, un año, etc.). A partir de esos datos, la EBF calcula una media, que es la que se publica diariamente a las 11 de la mañana.
Sin embargo, "existen medidas con las que se pretende impedir una desviación demasiado llamativa del índice", explica Roberto Escudero, representante del Consejo General de Economistas en el Instituto Nacional de Estadística (INE). Por ejemplo, de la media inicial de intereses que comunican los bancos, "todos los días se eliminan las desviaciones", indica Escudero, al apartar el 15% de los tipos más elevados y los más bajos. Así se ajusta más la media a la realidad.Además, este experto recuerda que "el cuestionario enviado por la EBF se remite a un conjunto de entidades representativas de la zona euro, según su peso en la economía y su posición geográfica".
El problema que plantea el Euribor es que no son tipos de interés reales, sino estimaciones de los propios bancos. Por ejemplo, cuando existía el Mibor (tipo de interés interbancario que se aplicaba en España antes de la llegada del euro), "sí que había un mecanismo de cruce entre prestadores y deudores", indica Alfredo Jiménez.
Confianza en los índicesA pesar de los temores que puedan existir, en realidad, "a los particulares no les ha afectado este problema del Libor2, indica Carlos Orduña, presidente de Economistas Asesores Financieros y socio de One to One. "Estamos hablando de décimas de interés", puntualiza este experto para evitar que se crucifique ahora al Euribor por parte de la población. Eso sí, Orduña insiste en que "sí se debería investigar cualquier actuación de este tipo que pueda modificar estos índices".
Para los expertos consultados, lo más aconsejable es no dejarse llevar por interpretaciones erróneas sobre el comportamiento de la banca con respecto al Euribor. Debemos fiarnos de este indicador, argumenta Alfredo Jiménez. Aunque, «si se pone de manifiesto algún problema, deberían cambiar las normas de conducta que rigen al Euribor», apunta.
Por su parte, Roberto Escudero indica que lo más aconsejable es analizar no tanto cómo se calcula el índice, "sino de qué manera lo aplica» cada entidad financiera. Es decir, que «existen diferentes interpretaciones de un mismo indicador, a la hora de poner en práctica el cálculo de la cuota mensual de una hipoteca o al calcular el rendimiento de un producto de ahorro", afirma Escudero. Entre tantos indicadores, hay que vigilar si se aplica el índice a un año, a tres meses, a una semana o incluso el diario, para evitar discrepancias con la entidad.