¿Qué hará el mercado tras el baile de millones que presentarán Berger y Wyman?
El mercado baraja entre 60.000 y 70.000 millones pero ¿Qué pasa si las consultoras se quedan cortas? ¿Y si estiman de más? ¿Cundirá el pánico en el Ibex? ¿Hasta qué punto será fiable su análisis?
Los resultados encargados a las auditoras Roland Berger y Oliver Wyman sobre las necesidades de capitalización de la banca española son inminentes. Tienen que estar listos mañana, a más tardar. Y de ellos depende en buena medida la cantidad exacta que el Gobierno utilizará para sanear a los bancos españoles que lo necesiten. Por eso, la cifra que muestren al mundo estos dos expertos tiene una importancia capital. Y moverá mercado en caso de ser una sorpresa.
Los inversores ya tienen sus propios números en los que pensar. Según el FMI, hacen falta 40.000 millones para recapitalizar, aunque lo recomendable sería disponer de un colchón cercano a los 90.000 millones. El mercado sin embargo baraja una cantidad situada entre 60.000 y 70.000 millones. Este es el punto neutral, el guarismo que no generará ni frío ni calor en las mesas de operaciones. Pero cualquier cantidad muy por arriba o por abajo puede ser como una bomba de relojería.
La mecánica es la siguiente. En primer lugar, Roland Berger y Oliver Wyman tendrán que determinar el dinero que necesitan los bancos en un escenario de fuerte deterioro de la actividad económica. De entrada, la cifra que ha dicho el FMI parece muy corta. Solo Bankia consumirá 19.000 millones. Y si se suman los bancos nacionalizados -Catalunya Caixa y Novagalicia- hay que añadir 20.000 millones más. Además, según calculan los analistas de Nomura, los bancos cotizados necesitarán otros 16.000 millones, con lo que la factura final se iría a entre 50.000 y 60.000 millones. En este sentido, el director del Instituto de Estudios Económicos,Juan Iranzo, calcula las necesidades entre 50.000 y 70.000 millones. Hace falta más madera pero ¿Cuánta y cómo la encajará el mercado?
Según explica Angel de Molina, director de Análisis de Tressis, lo que sacaría al mercado de quicio es una cifra superior a los 100.000 millones de euros porque en ese caso, "el rescate aprobado" por Bruselas se quedaría corto. "No parece muy lógico pero cosas más raras hemos visto", apunta este experto. A su modo de ver, cuanto más baja sea la cifra final, mucho mejor porque mostrará una menor debilidad del sector financiero. Para de Molina, si la situación se llega a aclarar (lo que no sucederá de la noche a la mañana) los bancos serán los más beneficiados. Eso sí, si la cifra de las auditoras queda en el rango de 60.000 - 70.000 millones, la bolsa debería de ser indiferente.
¿Qué pasa si Berger y Wyman se quedan cortos?
Esta es la horquilla óptima, la que no desencadenará tensiones. Pero ¿Y si las auditoras dicen que hace falta mucho menos? Entonces cuidado. Hay que tener en cuenta que el objetivo de encargar este trabajo es que los inversores recuperen la confianza con las cantidades que revelen, apunta Iván San Félix, analista de Renta 4. Entre la multitud de análisis que se han publicado estos últimos días, el experto señala que una tranquilizadora sería entre 60.000 y 70.000 millones de euros. "Por debajo de esta cuantía, el mercado no se creería los informes y por encima daría demasiado miedo".
En una línea muy parecida se expresa Javier Flores, responsable del servicio de Estudios de ASINVER, cuando apunta que cualquier prueba de resistencia, como son las que están haciendo Oliver Wayman y Roland Berger, depende de un escenario macroecómico. "Las perspectivas para la economía española son mucho peor de lo que se esperaban y una cifra cercana a 40.000 millones sería un escenario muy conservador que no reflejaría la situación actual".
Por el contrario, el próximo jueves, la cantidad necesaria se ajusta a esta horquilla, los bancos deberían reaccionar positivamente, opina San Félix. "Desde que se conoce que las entidades van a necesitar reforzar su capital están siendo castigadas por el mercado".
También cabe la posibilidad de que los inversores pasen completamente de la cifra de las auditoras. Para José Ramón Iturriaga, gestor de Abante, "el mercado ya no está en esto sino en si el euro se viene abajo o no. La cifra prácticamente da igual". Eso sí, este experto considera más que razonable la cantidad desvelada por el FMI, que en el escenario más adverso habló de 40.000 millones para capitalizar a los bancos españoles. Iturriaga no cree que Roland Berger y Oliver Wyman lo vayan a hacer mejor que el propio FMI, entre otras cosas, porque no han tenido tiempo. Como mucho, "meterán un margen de seguridad", afirma.
¿Hasta qué punto serán fiables las auditorias?
Con tanta expectación que se ha creado, la cuestión es saber si los informes de ambas auditoras pueden considerarse fiables para calibrar las necesidades reales del sistema financiero español. Y aquí es donde vienen las dudas. Según apunta un experto banquero, que prefiere guardar el anonimato, estas firmas "no tienen equipos profesionales lo suficientemente numerosos como para hacer bien el trabajo de quien ya lo tendría que haber hecho, que es el Banco de España". Por eso, explica este experto, pueden acercarse a una valoración general del sistema que no diferirá mucho de la del FMI. Quizás partiendo de su cifra, más un pequeño margen de seguridad.
Así las cosas, explican expertos del banco de inversión One To One Capital Partners, para dar una cifra exacta y detallada lo único que realmente cuenta es la valoración de las cuatro grandes, que ha sido retrasada hasta septiembre. Y es que estas auditoras tienen que hacer prácticamente un "trabajo de chinos", viendo activo por activo que la contabilización sea correcta, que esté bien valorado a precios de mercado y con la provisiones que marcan las normativas europeas. De ahí el retraso, porque materialmente era imposible acometer esta tarea antes del verano. "El problema es poner a cada banco en su sitio", apuntan en One to One.
Además, desde esta entidad ven que todavía hay muchos flecos abiertos que no hacen sino acrecentar las dudas y tensionar aún más la prima de riesgo. Por ejemplo, se sabe el dinero máximo del que se puede disponer (100.000 millones) pero no a qué tipo de interés, ni el plazo de devolución. Ni lo que es más importante, la prioridad del rango. Esto quiere decir que no es lo mismo que el dinero lo preste el EFSF (fondo de estabilidad) que el MEDE (mecanismo de estabilidad). En éste último caso, la prima estaría más presionada porque instituciones como el FMI serían acreedores preferentes sobre los inversores privados.
¿Vale el precedente de Bankia para sacar conclusiones?
Una de las referencias importantes que ha tomado el mercado para elaborar sus previsiones ha sido el anuncio de recapitalización de Bankia extrapolando el saneamiento previsto por la entidad de 20.000 millones de euros. Javier Flores, responsable del servicio de Estudios de ASINVER, dice que aplicando el mismo nivel de cobertura al resto del sistema necesitaríamos cerca de 70.000 millones de euros adicionales en provisiones. "Dos terceras partes de dicha necesidad de capital iría destinada a entidades ya intervenidas, como Bankia, Caixa Catalunya y Novacaixagalicia, la parte más sensible del informe es aquella que podría arrojar necesidades no estimadas hasta ahora en bancos de tamaño mediano", Flores teme un impacto negativo en la banca mediana. La entidades que podrían dar un disgusto serían Sabadell, y sobre todo, Popular.
Los esperados informes de Oliver Wayman y Roland Berger serán publicados por el Banco de España. Aunque en un principio ofrecerán una visión general del sector financiero, el FMI ya separó entre la gran banca, que no planteaba problemas significativos, y la banca mediana. El cruce de los análisis pondrá el foco sobre las entidades más débiles. La información individual que será elaborada por Deloitte, KPMG, PwC y Ernst & Young se ha retrasado para septiembre. En un reciente informe de Nomura, la estimación de necesidades asciende entre 50.000 millones y 60.000 millones y cuantifica el impacto entidad por entidad. Sólo se salvarían Santander, BBVA y Sabadell. Ésta última gracias al colchón que le proporciona Esquema de Protección de Activos (EPA) que cubre el 80% de las pérdidas de la CAM tras adquirirla. Popular necesitaría 4.800 millones; Bankinter, 1.300 millones y CaixaBank, 8.300 millones. Flores cree que la gran duda es CaixaBank si será capaz de afrontar con recursos propios las necesidades de capital.
"Hasta ahora se ha intentando evitar el desplome en las acciones de los bancos, de ahí la solicitud del rescate bancario, pero las fuertes provisiones requeridas irán en contra del accionista con diluciones de capital", explica Flores. Para el experto las entidades señaladas sufrirán en bolsa, "cuando el mercado pone en duda a una entidad es difícil convencerlo de lo contrario". Además, añade que las caídas bursátiles, además, afecta a más largo plazo a los balances de las entidades. "Cualquier entidad tiene autocartera y préstamos pignorados a sus acciones".