"Merkel juega con fuego"
El director del Área de Economía del IE Business School sugiere una bajada del sueldo de los funcionarios y reclama una acción contundente al BCE y al Gobierno de Rajoy.
Rafael Pampillón, doctor en Ciencias Económicas y director del Area de Economía del IE Business School, apunta al Banco Central Europeo (BCE) y a Berlín. A su juicio, son Mario Draghi y Angela Merkel quienes tienen la clave para que España salga del agujero en el que se encuentra. El profesor, que critica sin ambages el inmovilismo en el corazón de Europa, advierte también de que el Ejecutivo de Mariano Rajoy tiene aún muchos deberes por hacer y cree que ha comunicado de la peor manera posible el rescate a la banca nacional. Si Bruselas no mueve ficha, insinúa, quizá la solución pudiera venir de la mano de Barack Obama.
- La prima de riesgo y el coste del bono español han roto todos los registros. ¿Nos confiamos en exceso al conocer la victoria conservadora en las elecciones griegas?
- Hay que considerar de forma diferente la parte de culpa que tenía Grecia y la que tenemos nosotros. La que tenía la eventual ruptura del euro y la que tiene que ver con nuestras propias reformas estructurales y nuestro déficit público. También pudiera ocurrir que, dentro de la aquitectura del euro, hay algunos aspectos sin resolver que son incógnitas para los mercados. Los mercados tienen pánico, y muchas veces son irracionles.
- ¿Entonces, hay salida?
- El verdadero cortafuegos es doble. Un BCE capaz de cortar la tensión comprando deuda española en el mercado abierto, y una unión bancaria y fiscal europeas, con una mejora de las instituciones que avance hacia los Estados Unidos de Europa. Pero el BCE ni está ni se le espera. No sé a qué están esperando para enviar señales claras. Si el emisor compra deuda, o incluso si sólo lo anuncia, bajaría el riesgo, pues eso fastidiaría a los especuladores. Pero los mercados piensan que no se va a actuar.
- ¿Nos está fallando Europa?
- El BCE y Merkel están mirando para otro lado, pensando que ya han dado un crédito de 100.000 millones para sanear la banca. Pero Merkel juega con fuego. Aunque también es cierto que los alemanes no entienden esto de las autonomías y a un país que no cumple con el déficit. Mire, hay un ratio que aquí no se mira nunca y para los mercados es muy importante, y es el de la deuda sobre la recaudación, que en España es muy notable porque hay mucho fraude.
- ¿Qué se ha hecho mal?
- Aquí ha faltado un ajuste por parte del Gobierno mucho más severo en las autonomías. Yo no he visto medidas contundentes, eliminación de duplicidades. Seguimos siendo el país con más televisiones públicas. El objetivo de déficit público para este año es el 5,3% del PIB, y no vamos a llegar. Si nos quedamos en un 6%, nos podemos dar con un canto en los dientes. Los mercados lo saben, y ven que los ingresos fiscales caen, con lo que sube la prima de riesgo.
- ¿Qué se puede hacer a corto plazo para frenar el acoso?
- El Gobierno debiera de enviar mensajes inmediatos. Se puede aumentar la edad de jubilación o cerrar empresas públicas en pérdidas. Y para el mes que viene, bajar el sueldo de los funcionarios, que se queden sin paga en julio. Pero no es fácil. No se debe olvidar que estamos gobernados por funcionarios. El presidente del Gobierno es registrador de la propiedad, la vicepresidenta es abogada del Estado y el ministro de Exteriores es técnico comercial del Estado. Todos son funcionarios y les cuesta meterse con los empleados públicos.
- ¿El problema no era la banca?
- Nos han dado un crédito de 100.000 millones, y eso es mejor que lo contrario. Pero se desconoce de cuánto es el agujero. Tampoco se sabe quién los va a prestar, ni si los bonistas van a tener prioridad de cobro o no. Se ha hecho muy mal la comunicación. Con una noticia de estas no puedes ser triunfalista. Si te prestan 100.000 millones para comprarte una casa puedes estar contento, pero tienes que decir a tu mujer y a tus hijos que hay que devolver las cuotas, y explicarles que vas a comer croquetas en lugar de merluza y vas a cambiar a los niños de colegio y a vender el todoterreno para comprar un pequeño utilitario.
- ¿Qué espera del G-20?
- Sólo buenas intenciones; no nos van a enviar un talón con dinero. Sí han de evitar el proteccionismo desatado por la crisis y crear una economía más abierta.
- ¿Y de Obama? ¿Quizás pueda ayudar a España?
- Obama es el único que puede hablar de tú a tú con Merkel. Si le convence de que los países hormiguitas como Alemania, Holanda, Austria o Finlandia aumenten su gasto público y su consumo interno para que los periféricos les podamos vender productos... Que hagan menos esfuerzos de austeridad para que nosotros podamos crecer y crear empleo. Obama lo sabe y lo tiene claro. A EEUU no le interesa un euro débil y una Europa que no compre sus productos. Tiene unas elecciones a la vuelta de la esquina, con una tasa de paro del 8,2%, y no le conviene nada una caída de España, que perjudicaría tanto a los bancos estadounidenses como a los alemanes, que tienen deuda española.