Pólizas para prejubilarse mejor
Afrontar una prejubilación asumiendo la menor pérdida de poder adquisitivo es posible gracias a los seguros de rentas, que transforman la indemnización en una renta mensual hasta la jubilación.
Afrontar una prejubilación asumiendo la menor pérdida de poder adquisitivo es posible gracias a los seguros de rentas, que transforman la indemnización en una renta mensual hasta la jubilación.
Qué son
Una de las fórmulas a la que están recurriendo más sociedades y particulares en esta crisis es al seguro de prejubilación. Desde Mapfre Empresas e ING Nationale Nederlanden, entre otras, han hecho una clara apuesta por este tipo de pólizas. «Es un instrumento estratégico en estos momentos», comenta José Miguel Meneses, director de previsión social empresarial de Mapfre. En realidad, se trata de un seguro de rentas (temporales o vitalicias) que permite afrontar a las empresas reducciones de plantilla tanto a través de ERE´s como de despidos individuales o prejubilaciones. Meneses apunta que lo más habitual es la modalidad de seguro colectivo (suscrito por empresas), pero también se oferta para particulares. En ambos casos, es un instrumento al alza.
Ágata Sancho, directora de vida y pensiones de Willis Iberia, afirma que este tipo de seguros son interesantes, ya que su objetivo es conseguir que el trabajador salga de una forma ordenada y poco traumática de una empresa. Su peculiaridad es que la empresa negocia de forma colectiva o individual el nivel de ingresos mensuales o porcentaje del salario que recibirá el prejubilado hasta la fecha de jubilación prevista, la cual puede ser anticipada o normal. «Se puede pactar también que la renta sea vitalicia, pero no es lo habitual», recalca Meneses, de Mapfre. En cualquier caso, «en los seguros clásicos de prejubilaciones, la prima del seguro incluye las cotizaciones al Convenio Especial de la Seguridad Social», añade Sancho.
Carlos González Perandones, subdirector general de ING Employee Benefits, apunta que, en definitiva, la compañía de seguros garantiza al prejubilado la renta temporal necesaria que, junto con las prestaciones públicas, le va a permitir mantener el nivel de ingresos pactado y las cotizaciones al Convenio Especial de la Seguridad Social. «Las cotizaciones a la Seguridad Social permiten mantener las bases de cotización hasta el momento de jubilación con el objeto de que la pensión de jubilación real no se vea reducida», añade González Perandones. «Estos seguros hacen que la pérdida de poder adquisitivo, desde que se ha dejado de trabajar hasta la jubilación real sea reducida», comenta Ágata Sancho.
Productos a la carta
La flexibilidad del producto es tan amplia que es imposible hablar de primas exactas. «En realidad, la prima dependerá de la edad y del salario del tomador del seguro. Además, el seguro se hace a medida, ya que cada particular puede elegir su edad de jubilación, si quiere que la renta sea creciente o no, si desea añadir cobertura por fallecimiento...», comenta Ágata Sancho. Lo que sí está claro es que el objetivo del producto es dosificar el capital recibido a base de rentas mensuales, que permitan al particular maximizar su ahorro y conseguir una eficiencia financiero-fiscal. Estos seguros de rentas temporales, que suelen firmarse desde que se pacta la prejubilación hasta que el particular firma su jubilación real, permiten ir recuperando la indemnización apalabrada más la rentabilidad comprometida por la aseguradora en forma de renta periódica, generalmente mensual. Por ejemplo, un prejubilado que pacta con su empresa una indemnización de 300.000 euros podría optar por recibirla de forma total o por suscribir un seguro o complemento de rentas que le permitiría conseguir un ingreso mensual con una rentabilidad garantizada mínima, que se sitúa en torno al 2,5-3 por ciento en la actualidad.
Para González Perandones, una de las principales ventajas de un seguro de prejubilación es la estabilidad financiera que aporta, ya que los trabajadores prejubilados van a mantener un poder adquisitivo similar al que tenían con anterioridad y mantienen las cotizaciones a la Seguridad Social. En su opinión, este tipo de pólizas evitan conflictos futuros, ya que facilitan la planificación financiera del prejubilado, que sustituye el cobro de un capital por el cobro de unas rentas que le permitirán alcanzar la edad de jubilación manteniendo las cotizaciones a la Seguridad Social, sin que la pensión de jubilación se vea reducida El seguro de prejubilación va dirigido a trabajadores de más de 54 años. «Para edades inferiores, el coste del seguro suele ser muy elevado y prácticamente inasumible por las empresas», comenta González.
Incentivo fiscal
Desde Mapfre Empresas añaden que otra de las ventajas del producto es su fiscalidad. Tanto si se elige la opción de rentas temporales o de rentas vitalicias, las exenciones fiscales son interesantes. En el caso de rentas temporales, el más habitual en este tipo de seguros, el particular tributará por un 12 por ciento de la renta si la póliza tiene cinco años o menos, por un 16 por ciento si tiene entre cinco y diez años de vida, por un 20 por ciento si tiene entre diez y 15 años y por un 25 por ciento, a partir de 15 años. Si se suscriben como rentas vitalicias, la exención fiscal es todavía mayor.