26 de Mayo, 21:44 pm
las negociaciones con la banca acreedora, casi cerradas

Los políticos griegos complican el rescate al no lograr un consenso sobre el ajuste

FINANZAS.COM

Con las negociaciones con la banca acreedora muy avanzadas, el rescate peligra por culpa de los políticos.

Grecia se juega su segundo rescate por parte de la zona euro, valorado en principio en 130.000 millones. Y lo hace en casa, en clave interna. Y es que la incertidumbre sobre el futuro del país ha vuelto a instalarse después de un fin de semana de reuniones a múltiples bandas que concluyeron sin que los diferentes actores cediesen en las posiciones en que se han enrocado. El problema es que los principales líderes políticos del país han sido incapaces de llegar a un acuerdo sobre las medidas austeridad que exige la comunidad internacional a cambio de más ayuda financiera. Y hoy se espera una nueva negociación mientras los acuerdos con la banca acreedora para una quita están prácticamente cerrados.

El ministro de Finanzas heleno, Evangelos Venizelos, se enfrenta a la titánica tarea de convencer a los socios del PASOK en el Gobierno de coalición que sustenta al Ejecutivo ateniense de la necesidad de ceder y aprobar un nuevo y severo programa de ajustes. Un nuevo agujero en el ya tenso cinturón griego que pasaría, entre otras cosas, por reducir el salario mínimo, eliminar los complementos de pensiones y adelgazar la plantilla de empleados públicos.

Sin ese paso adelante, la Troika (La Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional) no abrirá la mano. «Estamos en el filo de la navaja», llegó a reconocer Venizelos tras una teleconferencia celebrada el sábado junto a sus homólogos de la zona euro, alguno de los cuales empiezan a perder la paciencia.

La troika exige al Gobierno de coalición que dirige el exbanquero Lukás Papadimos rebajas salariales en el sector privado y nuevos recortes de gasto público, a lo que se oponen los partidos políticos. "Nos están pidiendo más recesión. Y yo lucho contra ello", criticó el líder de la conservadora Nueva Democracia (ND), Antonis Samarás, a la salida de una reunión de 5 horas con Papadimos y los otros dos líderes de las formaciones que forman el Ejecutivo (socialdemócratas, conservadores y ultraderechistas).

Según el presidente de la formación ultraderechista LAOS, Yorgos Karatzaferis, estas medidas ahondarán en la "miseria" provocando una grave reacción contra los Gobiernos. Es que las medidas de austeridad han provocado que el desempleo se haya doblado (hasta cerca del 20 %), miles de negocios hayan cerrado y los salarios se hayan visto reducidos una media de un 25 %. "Yo no contribuiré a que estalle una revolución que haría arder Europa", dejó claro Karatzaferis tras el encuentro con Papadimos.

Por su parte, el Movimiento Socialista Panhelénico (PASOK), la mayor formación parlamentaria, deberá estudiar las medidas exigidas por la troika en su Consejo Político, ya que actualmente el partido se encuentra sin un liderazgo claro y sumido en luchas intestinas por la presidencia. Sí que se llegó a acuerdos -según explicó el propio Papadimos- en torno a las medidas de reducción del gasto público en un equivalente al 1,5 % del PIB y las medidas de recapitalización de la banca local, entre otros.

La reunión de los líderes políticos siguió a un encuentro entre los jefes de misión de la troika; el ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos, y el ministro de Trabajo, Yorgos Kutrumanis. Los primeros reiteraron sus exigencias de que se eliminen las pagas extra, se reduzca el salario mínimo (de 751 euros), se rebajen las pensiones y se recorte el presupuesto del sistema sanitario en 1.100 millones de euros y el de Defensa en 400 millones.

La patronal y los sindicatos mayoritarios -que han avanzado en sus negociaciones sobre la reducción de los costes laborales no salariales y han pactado una congelación salarial- también rechazan estas medidas de la troika y así se lo hicieron saber al Gobierno en una carta enviada el viernes. Pero sin estos recortes, no habrá nuevo préstamo, tal y como también dejó claro el presidente del Eurogrupo, el luxemburgués Jean-Claude Juncker en una entrevista que publica mañana, lunes, el semanario alemán "Der Spiegel".

El crédito, pactado desde octubre pero aún no en marcha, tiene un valor de al menos 130.000 millones de euros y resulta esencial para que Grecia no entre en bancarrota en los próximos 10 meses, cuando deberá desembolsar unos 50.000 millones de euros en vencimientos de deuda (de ellos 14.400 millones de euros el próximo 20 de marzo).

La quita con los bancos acreedores, prácticamente cerrada

Paralelamente, el Gobierno griego ha negociado con la banca privada una quita de 100.000 millones de su deuda (que se eleva a unos 360.000 millones) en un acuerdo que las fuentes gubernamentales consultadas por Efe dan por "prácticamente cerrado". Sin embargo, la troika ha bloqueado también este acuerdo hasta que Grecia acepte las nuevas medidas de austeridad, por lo que Charles Dallara, el director ejecutivo del Instituto Internacional de Finanzas (IIF), que representa los intereses de la banca privada, debió volver a reunirse hoy con miembros del Ejecutivo heleno.

En principio, estaba previsto que los dos acuerdos -sobre la quita y el nuevo préstamo- fuesen anunciados mañana en la reunión del Eurogrupo dedicada a Grecia, que sin embargo ha sido aplazada al miércoles ante la falta de acuerdos. Así pues, Papadimos ha dado a sus socios de Gobierno un plazo hasta mañana para que decidan si aceptan o no las condiciones de la troika, y mañana volverán a reunirse para dar la respuesta final. Hasta entonces, continuará la incertidumbre.

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