Trichet ignora los problemas de deuda y sube los tipos de interés al 1,5%
La clave de la reunión será el discurso de Tricheet
El Banco Central Europeo (BCE) ha ignorado los problemas de deuda que afectan a los países periféricos y que amenazan la estabilidad europea y ha subido los tipos de interés un cuarto de punto hasta el 1,5%, tal y como esperaban los mercados. Su presidente, Jean Claude Trichet, insiste en el objetivo del organismo de controlar las tensiones inflacionistas.
La analista de Atlas Capital Susana Felpeto afirmaba que no había "ninguna duda" sobre esta subida de los tipos de interés, que ya está bastante descontada por el mercado, y remarca que lo que sorprendería sería que finalmente no se llevara a cabo.
En este sentido, los analistas de Inversis Banco daban "por segura" la subida de los tipos de interés en un cuarto de punto, después de que Trichet volviera a utilizar la semana pasada la expresión "fuerte vigilancia", el IPC alemán se situara en junio en el 2,4% y mejorara la masa monetaria de la zona del euro, medida por el agregado M3.
Respecto a una nueva subida tipos en los próximos meses, Felpeto cree que esta será la última durante el mandato de Trichet, y así lo espera el mercado, como demuestra el hecho de que el Euríbor ya ha frenado su repunte. Además, añade que una subida adicional en 2011 dependerá de cómo evolucione la inflación.
Críticas a la subida
Por otro lado, IG Markets cree que la subida de tipos de interés es "bastante contraproducente" y no es "en absoluto necesaria", como demuestra que ningún otro banco central de occidente esté siguiendo la línea de Trichet. Además, añade que las materias primas hace tiempo que dejaron de subir, la desaceleración de la economía durante el trimestre pasado parece evidente, y el tema de Grecia aún está por resolver.
Desde Atlas Capital recuerdan las críticas a los últimos movimientos de Trichet, alguno de los cuales no han sido "demasiado acertados", y creen que estas críticas se van a repetir en esta ocasión pese a que la subida no va a afectar mucho a los mercados, porque no es un "cambio excesivo".
Asimismo, los economistas de Royal Bank of Scotland (RBS) consideran que una subida, pese a que la inflación se mantuvo estable en junio, será un "golpe adicional" a los países periféricos de la eurozona que ya están luchando contra unos elevados costes de la deuda e intentando implementar programas de austeridad fiscal.
En esta misma línea, Marie Diron, economista de Ernst & Young Eurozone Forecast, recalca que ahora "no es el momento" de elevar los tipos de interés, ya que los datos de la actividad económica en el segundo trimestre apuntan a una clara ralentización, hecho que, aunque se produce también a nivel global, subraya la fragilidad de la recuperación de la eurozona y su dependencia del crecimiento mundial.
Diron también agrega que con el fantasma de una reestructuración de la deuda griega amenazando el futuro de la zona euro, los riesgos para las perspectivas de crecimiento (e inflación) se están inclinando a la baja. "Un manejo prudente de la política monetaria podría sugerir esperar antes de subir las tasas", añade.
Por su parte, los analistas de Renta 4 creen que la moderación en la inflación y el crecimiento a dos velocidades que registra Europa en su salida de la crisis permiten al BCE "contar con margen para tomar una postura más laxa en su estrategia de subida de tipos".
Atentos al discurso de Trichet
Una vez descontada la subida de tipos, el mercado y los analistas están pendientes de las declaraciones de Jean Claude Trichet en la rueda de prensa posterior al consejo, ya que, según Atlas Capital, un cambio en el discurso sería una sorpresa para el mercado.
El Banco de Inglaterra mantiene los tipos
Por su parte, el Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra (BoE) ha decidido mantener los tipos de interés en el 0,5%, el nivel más bajo de la historia de la institución, así como el importe de su programa de recompra de activos mediante la emisión de reservas, fijado en 200.000 millones de libras (225.000 millones de euros).
El último cambio en los tipos de interés adoptado por el BoE tuvo lugar el 5 de marzo de 2009, fecha en la que la institución también estableció un programa de compra de activos mediante la emisión de reservas, que fue ampliado el 5 de noviembre de 2009 en 25.000 millones de libras (28.100 millones de euros), hasta su importe actual.
La inflación en Reino Unido se mantuvo sin cambios en el mes de mayo el 4,5% en comparación con el mes de abril, con lo que registró por segundo mes consecutivo su tasa más elevada desde septiembre de 2008, cuando alcanzó la cifra récord del 5,2%.