Las exportaciones fueron el motor de la economía en el primer trimestre
La actividad global creció en tasa interanual a un ritmo de dos décimas superior al del trimestre precedente
La economía española registró una subida del 0,3% en el primer trimestre del año y del 0,8% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, según confirmó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística (INE).
En concreto, la actividad global creció en tasa interanual a un ritmo de dos décimas superior al del trimestre precedente, cuando creció un 0,6%.
De esta manera, la economía española continua en una senda de suave crecimiento interanual, apoyada fundamentalmente por la contribución del sector exterior.
El PIB registra ya tres trimestres seguidos con crecimiento positivo en tasa interanual, tras el estancamiento del segundo trimestre del pasado año y el descenso del 1,4% del primer trimestre de 2010.
En términos intertrimestrales, el PIB creció un 0,3%, una décima más que en el trimestre precedente.
Los datos de la crecimiento anual y trimestral coinciden con los publicados en la estimación avance de la Contabilidad Nacional Trimestral el pasado 13 de mayo y mejoran en una décima, tanto en la variación intertrimestral como en la interanual, a los estimados por el Banco de España.

Las exportaciones crecieron en el primer trimestre el 11,2 % respecto al mismo periodo de 2010, lo que permitió una aportación positiva del sector exterior a la economía española, que compensó el lastre de la demanda nacional provocado por el estancamiento del consumo y la caída de la inversión.
En el primer trimestre el empleo cayó el 1,4 % respecto al mismo periodo del año anterior, lo que supuso la destrucción neta de más de 240.000 puestos de trabajo a tiempo completo en un año.
Así, la aportación negativa de la demanda nacional al PIB se mantuvo idéntica a la del trimestre precedente (-0,6 puntos), mientras que la demanda externa aumentó dos décimas su aportación al crecimiento, del 1,2 a 1,4 puntos, debido a la aceleración significativa de las exportaciones, acompañada de una ligera moderación de las importaciones.
Dentro de la demanda interna, el gasto en consumo final de los hogares atenuó su crecimiento, la inversión redujo unas décimas su contracción y, finalmente, el gasto de las administraciones públicas repuntó a tasas positivas, hecho que no se producía desde el cuatro trimestre de 2009.
En concreto, el gasto en consumo final de los hogares moderó su crecimiento interanual en el primer trimestre, desde el 1,7% hasta el 0,7%. Analizando los distintos componentes, el consumo de bienes mostró un ritmo más desacelerado, especialmente en el caso de los bienes duraderos, mientras que el gasto en consumo de servicios mantuvo una evolución estable en tasas de crecimiento positivas.
Además, la remuneración de los asalariados, principal recurso de las familias para afrontar su consumo, se redujo ligeramente en este trimestre (-0,2%), por lo que la incidencia de estos dos hechos en el ahorro de las familias es negativa.
Atendiendo al gasto realizado en el territorio económico, la desaceleración registrada por el consumo es menor (del 1,8% al 1%), hecho que se produce como consecuencia del aumento de la actividad turística, que se tradujo en un incremento del gasto de los no residentes.
Por su parte, el gasto en consumo final de las Administraciones Públicas repuntó en el primer trimestre desde el -0,9% hasta el 1,1% interanual. Este comportamiento se observa tanto en la evolución de la remuneración de los asalariados de las Administraciones Públicas como, especialmente, en la de sus consumos intermedios.
Por su lado, la formación bruta de capital fijo redujo en tres décimas su crecimiento negativo, al pasar del -6,1% al 5,8%. Según el INE, esta trayectoria favorable de la inversión no es compartida por sus principales componentes, a escala agregada. Así, mientras que la inversión en bienes de equipo desacelera su crecimiento positivo, la construcción y los otros productos mejoran el ritmo de evolución negativo de trimestres anteriores. .