26 de Mayo, 16:11 pm
el riesgo país marcó récord

¿Cómo funciona un ataque contra la deuda soberana de un país?

CRISTINA CASILLAS

Para frenarlo, el BCE debería acelerar su política de compra de deuda

Italia es la nueva víctima de la crisis de deuda y con ello ha contagiado y empeorado la situación española. Los rumores vinieron sobre las dificultades de la banca italiana para recapitalizarse y una posible dimisión del ministro de Finanzas italiano. Todo ello ha llevado a que las bolsas europeas se hayan colapsado y la prima de riesgo italiana y española marcan máximos por momentos.

Los especuladores han mordido hueso y les costará soltarlo. A pesar de las declaraciones insistentes de organismos tan importantes como el Fondo Monetario Internacional. El organismo ha señalado en varias ocasiones que las medidas adoptadas por el Gobierno iban por el buen camino, incluso se han mejorado las previsiones para este ejercicio y para el próximo.

Por otra parte, los problemas de España son totalmente distintos. En el caso de Grecia el engaño en sus finanzas públicas y el abultado déficit dificultan la recuperación. Irlanda se ha visto obligada a solicitar el rescate debido a su sistema financiero, al que debió de inyectar 50.000 millones para salvarla. En el caso español, las dudas vienen motivadas por la lenta recuperación y el alto desempleo.

Con todo, la semana que acaba ha sido una de las peores para la deuda soberana, con la prima de riesgo de España en niveles históricamente altos y tras haber marcado nuevos récord en los 260 puntos.

¿Cómo funciona un ataque especulativo contra la deuda soberana?

La crisis de deuda griega comenzó a finales de diciembre del año pasado y tuvo su pico más alto en febrero. Coincidiendo también con un ataque especulativo contra el euro de 8.000 millones de euros llevado a cabo por 'hedge funds'. Pero la crisis de deuda se fue contagiando a otros países periféricos, los llamados PIGS por la prensa inglesa.

Así, en un primer momento, el especulador tiene sospechas de que los gobiernos de determinados países puedan tener problemas para atender a las obligaciones generadas por la deuda emitida (es decir en el pago de intereses).

A continuación, toma los títulos de deuda prestados en un banco. Asimismo, se anuncia que el Estado de turno corre un grave riesgo de insolvencia. Con ello, se provoca una venta masiva de títulos haciendo bajar su precio.

Finalmente, recompra los títulos más baratos, liquida su deuda con el banco y se embolsa las ganancias.

Lo mismo ocurre con los Credit Default Swaps o CDSs, que aseguran frente a la pérdida de valor o el impago de un determinado activo subyacente, por ejemplo, la deuda pública. Los CDSs pueden incluso cubrir ante el riesgo de una rebaja en la calificación crediticia del subyacente. En este sentido, un especulador puede comprar CDSs aunque no tenga deuda asociada que cubrir.

Cuando la deuda soberana goza de buena reputación, los CDS están baratos. Con la rebaja de calificaciones por parte de las agencia de rating, sube el riesgo país y la cotización de los CDS. Con lo que su venta generaría pingües beneficios.

Otra opción es comprar deuda soberana de los países señalados. El riesgo de 'default' encarece las letras y los bonos. En este caso, hay que valorar el riesgo con la rentabilidad que se quiere conseguir. De esta manera, si un fondo adquiere ahora deuda soberana periférica estaría comprando una alta rentabilidad. A medida que la situación a largo plazo se estabilice se estrecharán los márgenes con, por ejemplo, la deuda alemana. Pero como se adquirió en el momento álgido de la crisis los beneficios serán superiores a los que puede ofrecer dentro de un par de años.

Asimismo, los ataques a la deuda soberana de un país tienen su contagio en la bolsa. Las fuertes caídas que sufrió el Ibex 35 el lunes y el martes hacen que los precios, especialmente de la banca sean atractivos. Entrar ahora para vender más caro cuando la calma vuelva.

Cómo se soluciona

Ya que lo que está en juego es el futuro del euro y de la euro zona, el Banco Central Europeo debería tomar una política más activa. En este sentido, el BCE comenzó en mayo a comprar deuda soberana con el fin de limitar los ataques especulativos contra los países con peores 'ratings'. Su objetivo final es estabilizar la situación y garantizar su buen funcionamiento.

De hecho, a mediados de noviembre, el organismo que preside Jean Claude Trichet volvió a retomar la compra de deuda soberana al calor de las especulaciones sobre Irlanda. En dos semanas adquirió 65.000 millones.

Para Alejandro Varela, de Renta 4 la actuación del BCE en la crisis de deuda está dejando mucho que desear. En su opinión "sólo responde a los fuertes criterios de Alemania" y no con la rapidez que necesita Europa.

Varela compara la situación de ahora con la de la vivienda hace dos años, cuando subió el precio del dinero en plena crisis financiera y opina que es un error retirar los estímulos cuando se debería optar por medidas más expansivas como las que realizan la Reserva Federal y el BCE.

Otro mecanismo para atajar los efectos de los ataques especulativos es la diligencia del Gobierno en acometer reformas profundas. Falta la reforma de las pensiones que debería ponerse ya sobre la mesa.

"España debería emitir señales de compromiso con la reducción del gasto público: tirar la actual reforma laboral y hacer otra más ambiciosa enfocada a la creación de puestos de trabajo, reducir el gasto de la administración, ampliar la edad de jubilación... etc.", prosigue Varela.

En esta crisis de deuda, la gran beneficiada está siendo Alemania. La rentabilidad del bono alemán a 10 años se sitúa en el 2,7%, algo que no "se entiende" desde Renta 4 por la situación de la euro zona.

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