26 de Mayo, 15:57 pm
MOROSIDAD

El tiempo de pago a los acreedores en España alcanza 107 días de media

EFE

Este dato contrasta con los tiempos medios de pago en el resto de Europa

Las empresas españolas tardan en la actualidad una media de 107 días en pagar a sus acreedores, seis días más que a finales de 2009, según un informe realizado por la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad, que reúne a 1,5 millones de empresas y autónomos.

Este dato contrasta con los tiempos medios de pago en el resto de Europa: en los países escandinavos 36 ó 37 días; en Francia, en 54 días y en Alemania, en 40 días, según ha explicado a Efe el experto en la recuperación de deudas y gestión del crédito y cobro, Pere J. Brachfield.

Este experto ha lamentado que este periodo tan prolongado en los pagos tiene como consecuencia la pérdida de competitividad de las empresas españolas y tiene su origen la falta de capitalización.

Ha explicado que en el resto de Europa, las empresas están más capitalizadas y la práctica habitual es que paguen a sus proveedores a 30 días o, como excepción, en 60, unos plazos que también se deberán aplicar en España tras la aprobación de una directiva europea que previsiblemente se aprobará el 7 de julio.

Brachfield ha comentado que el empresario español "está obsesionado con el incobrable, pero también debe tener en cuenta el tiempo de cobro", pues la reducción de los plazos tendría como consecuencia un aumento de la competitividad en las empresas españolas, que verían reducida su necesidad de acudir a pedir créditos a los bancos y, por lo tanto, les pagarían menos intereses.

En la actualidad, el impago de las empresas españolas se cifra en el 4,9 por ciento de la facturación, el doble de la media europea, que se sitúa en el 2,5 por ciento.

Este retraso en los pagos es la causa de cierre del 35 por ciento de las empresas que se disuelven en España, donde el moroso está mejor considerado socialmente que en los demás países europeos.

Brachfield ha afirmado que en los países anglosajones, la tardanza excesiva en el pago está considerada una acción antisocial, mientras que en Portugal "si un moroso asegura que pagará un día determinado, el acreedor puede tener la seguridad de que el pago se hará efectivo, a menos que ocurra una causa de fuerza mayor".

Ante un caso de morosidad, Brachfield ha aconsejado, en primer lugar, que el acreedor visite al moroso en persona, plantee directamente su situación y "escuche al deudor", por si realiza una oferta que pueda ser aceptada mediante la elaboración de un plan de pagos.

"Lo primero es intentar arreglar las cosas por las buenas y buscar una solución pragmática", ha afirmado este experto, aunque si esta opción no da resultados positivos, el acreedor debe pedir un informe investigado de la situación de la empresa morosa y ponerse en manos de bufetes de abogados especializados.

Brachfield, considerado uno de los mayores especialistas en la lucha contra la morosidad y en la prevención y tratamiento de los impagados, es profesor de la EAE Business School y director del Centro de Estudios de Morosología.

publicidad
publicidad
publicidad