
Esta nueva estimación total de los economistas escoceses es equivalente al 22% del PIB de la zona euro, y está muy por encima de otras aproximaciones anteriormente publicadas. El tamaño de la bola de nieve es de tal calibre, que los analistas no ven más remedio que intervenir en los mercados para frenar un ‘tsunami’ cuya potencia destructiva puede acabar por destruir la confianza en la zona euro.
Teniendo en cuenta tanto la deuda pública en manos de bancos, sector público y privado, y con datos del Banco Internacional de Pagos, el FMI y la OCDE, los expertos calculan que de los 2 billones de euros, casi 1,5 billones representan la exposición a España, mientras que 338.000 millones son imputables a Grecia y 333.000 millones a Portugal.
Los pasivos procedentes de España en manos de los grandes inversores son ahora motivo máximo de preocupación, sobre todo porque la intervención de Cajasur ha dejado al desnudo el gran talón de Aquiles de la economía nacional:lLa exposición al ladrillo. Y es que unos 770.000 millones de euros (aproximadamente la mitad del total) es deuda de la banca, según las cifras de RBS. De ahí que los analistas sean bastante concluyentes cuando afirman que “los datos confirman que el problema más serio de la deuda española está en el sector privado, y no en el público”.
De hecho, los expertos no tienen inconveniente en calificar la exposición al ladrillo como el “eslabón más débil” de esta cadena viciada, con 445.000 millones expuestos a un inminente “ladrillazo”. “Esto hace que España sea más vulnerable a la pérdida de confianza por parte de los inversores extranjeros, dada la gran cantidad de deuda bancaria que acumulan”.
Dicho esto, reconocen los expertos, el Gobierno ha puesto a disposición de las entidades los fondos del FROB, cuyos 100.000 millones permanecen prácticamente intactos. Y desde el punto de vista de la deuda soberana, los analistas británicos calculan que a finales de 2009, alrededor del 50% estaba en manos de inversores extranjeros, bastante menos que el 74% de Grecia o el 71% de Irlanda.
Quizá sea más grave el riesgo que están asumiendo los grandes bancos, porque de los dos billones expuestos, la mitad está en manos de instituciones financieras. En particular, los bancos franceses tienen comprometidos 229.000 millones de euros, los alemanes 226.000 millones y los británicos 103.000 millones.
En este contexto, los economistas no encuentran razones para argumentar en contra del programa de compra de bonos que está llevando a cabo el Banco Central Europeo y de hecho admiten que es la única razón que puede servir como respaldo creíble para el sistema. Pero “el tamaño de la deuda pendiente es tan desmesurado”, explican, que el BCE tendrá que intensificar estas compras centrándolas incluso en el sector privado. Y de ahí que, basándose en sus estimaciones, los expertos concluyan que el BCE acabará comprando más deuda privada que soberana.
Cajasur despierta los recelos
Lo cierto es que la intervención de Cajasur ha desatado el nerviosismo entre los grandes inversores, dada la deuda en ladrillo acumulada por el sistema financiero. Según apuntan los analistas de Credit Suisse, la intervención supone una mala noticia para el sistema financiero, para el perfil de riesgo soberano y para la economía en su conjunto, pese a que la estabilidad del sistema no está en riesgo, a su modo de ver.
Los economistas suizos recuerdan que, pese a las numerosas advertencias del Banco de España para acelerar la fusión con Unicaja, la entidad cordobesa –en quiebra técnica- ha preferido ser intervenida, algo que los expertos tildan de inaudito y explican por el importante papel que tienen los lazos políticos en la reestructuración del sistema financiero español. Este factor en particular “podría tener consecuencias muy negativas para varias instituciones”.
Hay otro aspecto que preocupa a los analistas de la entidad helvética. Y es que una vez que los nuevos administradores de Cajasur hagan una auditoria más precisa, es previsible que haya una revisión al alza de la morosidad en la caja andaluza. Esto pondrá sobre la mesa la cuestión de hasta qué punto los números conocidos son fiel reflejo de la realidad.
Para Rubén Manso, profesor de Economía y director de la consultora Mansolivar, los nervios del mercado sí pueden estar justificados en la medida en que el FROB no se ha endeudado todavía hasta el límite al que tiene derecho. Así, las ayudas a este fondo se pueden solicitar en las próximas semanas, por lo que el volumen de deuda pública española puede crecer rápidamente en los días venideros.


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