El IPC nacional, que excluye los alimentos perecederos por su excesiva volatilidad en los precios, se situó en 100,3 puntos, sobre la base fijada de 100 en 2005, según los datos del Ministerio de Interior y Comunicación. La deflación registrada coincide con la prevista por los expertos consultados por la agencia local Kyodo.
La bajada de los precios al consumo en junio llega después de la deflación en mayo del 1,1 por ciento, y la del 0,1 por ciento en marzo y abril. Los precios se mantuvieron además sin cambios en enero y febrero, algo que no ocurría desde mediados de 2007.
El paro cerca de sus máximos históricos
En Tokio, los precios de julio bajaron también el 1,7 por ciento respecto a los del mismo mes del año anterior, y se situaron en los 99,7 puntos, según el Ministerio.
Las previsiones apuntaban a un retroceso del 1,6 por ciento del IPC de la capital nipona, según Kyodo. Los precios de Tokio son considerados en Japón un indicador avanzado de la inflación de todo el país.
La tasa de paro alcanzada en junio se acerca peligrosamente al índice más alto de la historia de posguerra en Japón, el 5,5 por ciento, lo que lleva a los expertos a prever que los peores datos de desempleo aún están por llegar a la segunda economía del mundo.
La cifra de parados en junio se incrementó en un récord de 830.000 personas con respecto al año anterior, hasta alcanzar los 3,48 millones de parados, su octavo mes consecutivo de repunte.
El Ministerio de Interior anunció hoy que entre los desempleados, 1,21 millones de personas fueron despedidas, casi un tercio del total de los parados.

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