
Esta coyuntura fue expuesta, en declaraciones a EFE, por el presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE), José Miguel Báez, quien calificó la actual situación de esta actividad como "economía de guerra".
Báez aseguró que "la crisis nos está afectando muy duramente" y aludió a la paradoja de que" antes que no teníamos profesores, teníamos alumnos y, ahora, que hay profesores, lo que no hay, son alumnos".
No obstante, el presidente de la CNAE señaló que "el permiso de conducir se aplaza" y esos alumnos perdidos se recuperarán en cuanto cambie la coyuntura económica, "porque en la mente de la sociedad actual, uno de los objetivos es tener permiso de conducir para poder comprarse un coche".
Para Báez, una de las alternativa a la mala situación actual es reactivar el compromiso del Gobierno de subvencionar los permisos de conducir con el referente de coste de un euro al día.
"Estamos demandándolo -dijo Báez- ya que es ahora cuando se necesita este tipo de financiación y no tenemos respuesta, aunque sé que hay dinero para ello".
Esta medida ayudaría a recuperar clientes para las autoescuelas porque reducir el coste de sacarse el carné de conducir a 30 euros mensuales es perfectamente asumible por amplias capas de la población, según Báez.
Asimismo, el presidente de la CNAE defendió que esta subvención u otra de diferente calado se extienda para los permisos de conducir para profesionales del transporte, siguiendo el modelo francés, que ha dado buenos resultados.
El sector de las autoescuelas en España está conformado por 8.800 establecimientos que dan empleo a 37.000 personas, lo que le configura como muy dominado por pequeñas empresas con algo más de cuatro trabajadores de promedio, entre profesores y administrativos.
Báez apostó por la conducción acompañada para jóvenes de 17 años como un paso más de la formación, pero también aboga por otras soluciones para los jóvenes como un permiso de conducir provisional de dos años y durante ese plazo hacer un seguimiento de su comportamiento al volante.
"La persona que durante los dos primeros años de su permiso haga una conducción responsable es difícil que cambie de hábitos", justificó Báez.
Sí criticó, en cambio, y lo calificó de "burrada", que un joven de 18 años, con el permiso recién sacado, pueda comprarse o tenga acceso a un coche de 250 cv de potencia.
Báez pidió la implicación de la sociedad en la formación de los conductores, a través de la familia y de la escuela, porque "nosotros no educamos, sólo formamos".
En este punto no ahorró una crítica al Gobierno cuando señaló que "está basando la seguridad vial en sanciones", puntualizó Báez.
Otro motivo de queja expuesto por el presidente de la CNAE son las homologaciones de los permisos de conducir a ciudadanos de otros países.
"Se están canjeando -indicó Báez- permisos de conducir de países donde no hay registro de conductores ni de vehículos y donde el carné se compra directamente y eso es algo que se puede demostrar documentalmente. La permisividad en este campo obedece a cuestiones políticas".



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