Nelson Sandoval
Santiago de Chile, 3 jul (EFE).- Las necesidades de financiación de Latinoamérica para hacer frente a la actual crisis y a la etapa posterior fluctúan entre 300.000 y 500.000 millones de dólares para los próximos años, segun los participantes en la II Reunión de Ministros de Finanzas de América, celebrada hoy la ciudad chilena de Viña Del Mar.
Obtener esos recursos a través del fortalecimiento de los organismos multilaterales de crédito, especialmente el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), es uno de los principales desafíos de la región, según el ministro chileno de Hacienda, Andrés Velasco.
En las conclusiones del encuentro, Velasco subrayó que la actual crisis exige "mirar hacia adelante con confianza y prudencia" y destacó que en la coyuntura actual, los países de la región "tienen mas instrumentos que en las anteriores" para afrontarla.
A pesar de ello, la región tiene necesidades importantes de financiación, "como resultado de la disminución de los flujos privados de capital hacia el mundo emergente".
Destacó que el Banco Mundial ha entregado 60.000 millones de dólares para financiar medidas contra la crisis, de los que 19.000 millones han sido destinados a Latinoamérica, pero insistió en que las necesidades son muchas.
Sobre la base de que los países de la región afrontan problemas muy diferentes uno de otros en materia de infraestructura, financiación de la balanza de pagos y reformas estructurales (en la educación, innovación o la agricultura), Velasco destacó el consenso respecto del fortalecimiento del BID.
Indicó que se espera avanzar en ese sentido en una reunión prevista para el próximo ocho de octubre, en Madrid, y dijo que en marzo del 2010, en otra en Cancún, el BID y el Banco Mundial (BM) presentarán propuestas concretas sobre el asunto.
Destacó además el ministro chileno que la reunión de Viña del Mar ha sido clave para que los países hagan llegar "su sentir" a la próxima reunión del G-20 a través de los miembros americanos de esa instancia (EEUU, Canadá, Argentina, Brasil y México).
Chile coordinará el traslado de los planteamientos de la región al G-20, fundamentalmente la capitalización del BID y la necesidad de evitar el proteccionismo, tanto el tradicional como el financiero.
Los ministros americanos se comprometieron también a trabajar por la integración regional en la infraestructura de transportes y en mejorar la respuesta energética.
En transportes, dijo Velasco, Latinoamérica tiene altos costes, como muestra el hecho de que una carga transportada a EEUU cuesta una 47 por ciento más que una similar desde Europa a Norteamérica.
En la región, "no se aprovecha el potencial de integración energética que ofrece", y tampoco hay posiciones comunes en materia de calentamiento global y emisiones, asuntos en los que se determinó "que hay que pasar del diagnóstico a la acción".
Velasco también reiteró la solidaridad expresada en la reunión hacia el depuesto gobierno de Honduras presidido por Manuel Zelaya, cuya ministra de Hacienda, Rebeca Patricia Santos, representó en Viña del Mar al país centroamericano.

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