Zaragoza, 13 nov (EFE).- La ministra de Ciencia, Cristina Garmendia, ha apostado hoy por la internacionalización de las empresas y por la inversión en Investigación, Desarrollo e Innovación (I+ID+i) como elementos diferenciadores para ganar competitividad y superar con garantías la actual crisis económica.
En la inauguración del V Congreso de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE), que se celebra hoy y mañana en Zaragoza, Garmendia ha subrayado la necesidad de cambiar el modelo de crecimiento mediante la diversificación de las actividades y una mayor apuesta por el conocimiento, y reducir así la dependencia respecto a los sectores de la construcción y el turismo.
La globalización ha sido una de las "transformaciones más profundas" que ha vivido nunca la sociedad y en este contexto hay que hacer una apuesta clara por la internacionalización y la innovación para incrementar la competitividad de las empresas, ha dicho Garmendia.
La ministra ha subrayado que el Gobierno ha realizado un "esfuerzo presupuestario sin precedentes" en materia de innovación, que le ha llevado a casi triplicar el presupuesto de la I+D+i civil en el periodo 2005-2008, con las mayores tasas anuales de incremento entre los países de la OCDE.
Asimismo, ha valorado la creciente apuesta del sector privado por este tipo de inversión, como demuestra el hecho de que el número de empresas que hacen I+D+i ha crecido el 15 por ciento en el último año y la inversión empresarial en este ámbito lo ha hecho en un 20 por ciento, hasta alcanzar una cuota del 55 por ciento del total invertido en España.
El objetivo del nuevo programa I+D+i para el periodo 2008-2011, ha comentado Garmendia, es la creación de industrias sostenibles en los sectores de la salud, la biotecnología, la energía y el medioambiente, las telecomunicaciones y la nanociencia, e incorporar las nuevas tecnologías a las industrias tradicionales.
Por su parte, el presidente del CEDE y de La Caixa, Isidre Fainé, ha admitido que la incertidumbre económica es creciente y produce "vértigo", por lo que no hay que subestimar los riesgos de la crisis, pero tampoco caer en un "pesimismo excesivo".
En su opinión, las empresas y gobiernos deben mantener una "actitud proactiva hacia el cambio" que representa toda crisis, con el objetivo de "corregir los excesos cometidos", y configurar un modelo de crecimiento económico "más equilibrado y menos vulnerable".
Fainé, quien ha atribuido la crisis financiera a las malas prácticas y la falta de buen gobierno corporativo de algunas empresas, ha apuntado como "elementos de serenidad" de la economía española el equilibrio de sus cuentas públicas y la adecuada gestión de los riesgos realizada por las entidades financieras, que no han generado ni invertido en activos tóxicos".
El presidente de La Caixa y de los directivos españoles ha apostado por acometer medidas estructurales "importantes" que favorezcan una mayor flexibilidad de la economía, que limiten el aumento de los costes, y que permitan ganar productividad y un mayor peso en el sector exterior.
Para Fainé, las empresas deben jugar un "papel clave y esencial" en la recuperación económica, con la racionalización de procesos y la mejora de la eficiencia de costes, incluidos los salariales para evitar espirales inflacionistas; la revisión de la estrategia de crecimiento; la internacionalización hacia mercados exteriores con mayores crecimientos relativos, como los asiáticos, y una mayor apuesta por la innovación y la calidad para ganar competitividad.
Fainé ha concluido que los directivos deben estar atentos a la gestión del "día a día" en sus empresas, pero "con la vista puesta en la estrategia a medio y largo plazo".
En el congreso de la CEDE, que será clausurado mañana por el Príncipe Felipe, intervinen hoy el representante de la política exterior de la UE, Javier Solana, el ex director general del FMI, Rodrigo Rato, y el ex presdiente Felipe González.

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