Terrassa (Barcelona), 15 sep (EFE).- El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, ha defendido hoy que la formación "es una pieza clave" para conseguir que los parados encuentren trabajo en nuevos sectores emergentes, después del freno de la construcción, que ha dejado muchos desocupados con trabajos no cualificados.
El titular de Trabajo e Inmigración, que hoy se ha reunido con un centenar de empresarios de Terrassa, ha recordado que en España en 2006 se construían alrededor de 800.000 viviendas al año, mientras que la demanda ronda las 400.000 ó 450.000, casi la mitad de las que se edificaban.
Esta situación absorbía muchos trabajadores, muchos de ellos no cualificados, por lo que la frenada del sector ha supuesto la destrucción de alrededor de 2,5 millones de puestos de trabajo.
Pese a estos datos negativos, Corbacho ha recordado que en los últimos 10 años España ha crecido por encima de la media europea y ha recortado 18 puntos en relación con la renta por cabeza a Estados Unidos, mientras que con respecto a Europa la reducción ha sido de sólo cuatro puntos.
Por otra parte, la afiliación a la Seguridad Social ha pasado de 12 millones de personas en 1995 a 19 millones en el 2008, de los cuales algo más de dos millones son extranjeros, que tienen una media de edad de 33 años.
Corbacho ha afirmado que a corto plazo habrá que trabajar en una reforma de las políticas activas de ocupación y de las políticas pasivas "para unirla con la formación".
Según el titular de Trabajo, desde el ministerio habrá que aportar "las bases" de la reforma, que tiene que ser "flexible y adaptable" para que cada territorio las aplique según sus características.
Para Celestino Corbacho, el reto es que "cuando empecemos a crecer lo hagamos en sectores emergentes", y ha asegurado que la construcción debe seguir teniendo "un peso importante" en la economía española, aunque "tiene que producirse un cambio hacia un modelo más sostenible".
Por eso apuesta por la formación de las personas en el paro en sectores emergentes para que se produzca "una transición" de las personas paradas hacia estos nuevos sectores.
El ministro también ha defendido que la Formación Profesional (FP) tiene que tener el mismo prestigio y valoración social que el bachillerato.
Según Corbacho, "la FP se ha visto como la Segunda División, haciendo un símil futbolístico, pero en cambio es al revés, la gran oportunidad de mucha gente".
El ministro de Trabajo también ha asegurado que el sistema financiero español tiene buena salud y que el país ha llegado a la situación actual de crisis con superávit y, por tanto, mejor que otros países europeos y, en este sentido, ha afirmado que España ha entrado en la crisis de la mano de Europa y que también se saldrá del mismo modo.
Celestino Corbacho ha terciado que la "prudencia" en una situación de crisis como la actual es necesaria, pero ha afirmado que no está de acuerdo con la congelación de salarios en general.
Según el ministro, se puede pedir un gesto de contención a los sueldos de 70.000 euros, pero no a los de mil euros al mes "porque ya lo hacen cada día".
La receta del Gobierno para el próximo año pasa por la contención y austeridad presupuestaria, pero manteniendo las políticas sociales básicas, como la aplicación de la ley de la dependencia, el salario mínimo interprofesional o las pensiones.
Corbacho ha explicado ante los empresarios que "los flujos migratorios tienen que ir ligados al mercado de trabajo" para evitar retrocesos en aspectos sociales.
Así, ha destacado que si hay "un determinado trabajo que la demanda interna no cubre, es la oportunidad para gente que no tiene empleo".
Respecto a la reagrupación familiar, Corbacho ha manifestado que está a favor, pero ha matizado que es diferente la reagrupación de la pareja o los hijos que una agrupación más amplia.
También ha señalado que hay que corregir la situación en el caso de la reagrupación de hijos adolescentes, de 16-18 años, que pueden venir a España para vivir con los padres, pero a los que no se les concede permiso de trabajo.

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