Y el Gobierno chocó con la realidad
Las últimas previsiones de crecimiento son las más pesimistas de todos los organismos
La última revisión de las previsiones de crecimiento económico del Gobierno han chocado con la dura realidad. Anteriormente, las de todos los organismos eran un jarro de agua fría para las estamaciones del Ejecutivo, pero las últimas son las más pesimistas de todas, situando el PIB del 2008 en el 1,6% y para 2009, al 1,9%.
Bastante más optimistas son las previsiones económicas que mantiene el Banco España, con un crecimiento del 2,4% en 2008 y del 2,1% en 2009. Incluso las del Fondo Monetario Internacional (FMI), que sitúan la evolución de la economía española en el 1,8% en 2008 y en el 1,2% en 2008.
Asimismo, las cuentas de Solbes son más pesimistas que las de la Comisión Europea (CE), y las del BBVA, aunque sí están en línea con las de la OCDE, que sitúa el incremento del PIB español en 2008 en el 1,6% y en el 1,1% en 2009 y las de Funcas (1,6% en 2008 y 0,4% en 2009).

Atrás han quedado los pronósticos del equipo de Solbes en diciembre de 2007 cuando auguraba un crecimiento para la economía española del 3,1% para el siguente año. En ese momento, ya hubo un recorte de euforia para el futuro. El cuadro que tuvo en mente el ministro de Economía comtemplaba ya problemas con el precio del crudo y con la crisis financiera internacional. Aunque como ha reconocido hoy, "lo que se preveía como una suave desaceleración, se ha convertido en un deterioro mucho más complicado".
España creció en 2007 un 3,8% y el discurso oficial repetía una y otra vez, que "los próximos años iban a ser más complicados pero los argumentos económicos de España eran los suficientemente sólidos" para que sólo se resintieran unas décimas.
Pero en abril, mientras el Ejecutivo elaboraba los Presupuestos Generales del Estado, recortaron las previsiones para 2008 en siete décimas y en seis para 2009, hasta el 2,3% para ambos años. El pasado viernes, Solbes tiró de freno de mano, otra vez, para rebajar al 1,6% las previsones económicas de este año y al 1% para 2009, siete y trece décimas, respectivamente.

De momento, aunque la economía española muestra signos de fragilidad, sigue manteniendo una tasas de crecimiento superiores al entorno europeo a falta de una revisión de las perspectivas económicas de la CE. En las previsiones de primavera del organismo, el cremiento de España se mantenía por encima de la media europea del 2%, y por encima de las principales economías de los 27, como son Alemania, Francia, Reino Unido e Italia. Aunque para 2009, la CE vaticinaba una desaceleración para la mayoría de paises miembros, que será más brusca de lo esperado, visto lo visto.

