24 de Mayo, 15:25 pm
POSIBILIDAD DE CANJE 2011

Los bonos convertibles del Santander siguen siendo mejor que sus acciones

JOSÉ M. CAMARERO

Aunque acumulan unas minusvalías del 23%, son menores que si hubiera adquirido directamente los títulos, que pierden un 34% desde 2007.

¿Adquirió obligaciones convertibles del Santander en 2007? ¿Le suena aquella sintonía que la entidad recuperaba para comercializar los denominados "Valores Santander"? Pues ahora, como todos los años por estas fechas, llega el momento de analizar la evolución de este producto. Porque el próximo 4 de octubre, se abre la posibilidad de canjear estas obligaciones por acciones de la entidad financiera gracias a la ventana de liquidez autorizada por el banco. Aunque, como lleva ocurriendo todos los 4 de octubre desde hace cuatro años, lo mejor es mantener esos valores en cartera y esperar a su liquidación final, dentro de 12 meses. La evolución de los mercados bursátiles ha imposibilitado cualquier atisbo de plusvalías; pero, al menos, puede consolarse, porque está perdiendo menos dinero que si hubiera adquirido directamente acciones del Santander.

Haga memoria, porque las condiciones de adquisición de estos títulos era compleja. En principio, Santander emitió 7.000 millones de euros en obligaciones convertibles para financiar la compra de ABN Amro. Los inversores que se adentraran en la operación aceptaban un precio de canje que incluía una prima del 16%. Es decir, que el valor de la acción convertida se establecía en los 14,63 euros, frente a los 12,88 euros en los que cotizaban realmente los títulos del Santander.

Si, por ejemplo, invirtió 50.000 euros en su momento y quisiera acudir a la conversión de las obligaciones en acciones el próximo día 4, obtendría unas minusvalías aproximadas del 23%. En concreto, de las 3.417 acciones (adquiridas con los 50.000 euros y valoradas a 14,63 euros) que tendría en su poder, obtendría 18.793 euros, al venderlas a 5,50 euros, que es el precio marcado por Santander en estas últimas jornadas. Además, hay que tener en cuenta que la suma total de dividendos distribuidos por el Santander estos cuatro años ha sido de 2,90 euros brutos por acción, lo que supondría, en su caso, otros 9.909 euros. Por otra parte, la emisión de convertibles aseguraba una rentabilidad fija del 7,5% el primer año hasta 2008 y un diferencial de 2,75 puntos más el Euribor a tres meses en los ejercicios posteriores. Es decir, un 3,49% en 2009; un 3,62% en 2010; y un 4,30% en 2011. En total, una remuneración del 18,91% (9.455 euros).

Si accediera a la ventana de liquidez de este año, ahora obtendría 38.157 euros (18.793 euros de la conversión; 9.909 euros por dividendos; y 9.455 euros de rentabilidad fija). Suponen unas minusvalías del 23,6% con respecto a los 50.000 euros invertidos inicialmente.

Sin embargo, si hubiera invertido directamente esos 50.000 euros en acciones del banco, las minusvalías serían aún mayores. Con ese dinero, habría comprado 3.881 acciones del Santander (a 12,88 euros, el precio que cotizaban a finales de septiembre de 2007, cuando se realizó la emisión de Valores Santander). Si las vendiera ahora, recuperaría 21.345 euros. Además, habría que sumar el importe recibido por dividendos (11.254 euros), lo que supone 32.599 euros. Es decir, unas minusvalías del 34,8% con respecto a los 50.000 euros invertidos.

La evolución de los mercados bursátiles durante estos cuatro años, y de los títulos financieros en particular, ha resultado negativa para quienes adquirieran Obligaciones Convertibles del Santander. Año tras año, las minusvalías se han ido acumulando en ambos casos. Aun así, siempre han sido menores que las de una inversión directa en Bolsa. La mejor opción para el inversor es esperarse a la liquidación de este producto, el 4 de octubre de 2012, cuando los inversores estarán ya obligados a deshacerse de este producto definitivamente.

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