24 de Mayo, 15:06 pm

Opinión

Francisco S. Jiménez

Limpieza silenciosa de los especuladores en la deuda soberana

Sígueme enTwiter llave


Los últimos rumores del mercado apuntan a que el Banco Central Europeo ha reactivado la compra de deuda soberana. En concreto, adquiriendo bonos irlandeses, griegos y portugueses. Lo cierto es que en esta semana Portugal e Irlanda han tenido cada uno una gran prueba de fuego: emitir deuda con el riesgo país en máximo históricos. Y los dos han sacado nota.

 Portugal colocó 1.000 millones en bonos a tres y diez años; pagando hasta un 43% más de intereses pero muy por debajo de la cotización de los bonos en el mercado de renta fija. Por su parte, Irlanda adjudicó 400 millones en letras con idénticas dificultades. Al final misión cumplida a costa de pagar un mayor precio. Durante estos días, la deuda de Portugal, Irlanda y Grecia ha ofrecido rendimientos inéditos, estrechándose los diferenciales con el bund alemán, cuyo precio bajaba por las ventas que buscaban mayor rentabilidad en activos con más riesgo después de que los famosos PIGS levantaran otra bola de partido.

La confirmación de si el BCE ha intervenido en el mercado de bonos la tendremos cuando publique sus actuaciones. Aunque se haya quedado quieto, sin duda está el efecto psicológico de que puede intervenir en cualquier momento para evitar un colapso como el ocurrido en mayo.

Después de la publicación de los 'stress test' de la banca europea, la institución frenó las compras con la mejora de las condiciones del mercado. La decisión de Trichet no ha estado exenta de polémica con duras críticas públicas por algunos miembros de la propia institución. Y es que la estrategia tiene un doble filo, aunque a corto plazo relaje las tensiones en la renta fija, a largo puede disparar la inflación en contra de los principios del banco. Es cierto, que el BCE a la vez que interviene en el mercado tiene diseñado operaciones de drenaje de liquidez para evitar esta situación.

 ¿Y en la deuda española?

La réplica de la crisis de deuda soberana ha pasado esta vez de largo de España. El spread con la referencia del bono alemán a diez años se ha mantenido estable sobre los 180 puntos básicos. Después de mayo los intereses en las emisiones se han ido reduciendo. La banca española está retirándose poco a poco de las subastas , después acudir cuando más en duda la solvencia de España para dar paso a los inversores extranjeros. En julio, la cartera de deuda en mano de las entidades españolas cayó un 8% hasta los 143.100 millones, después de alcanzar un máximo de 155.614 millones.

En las últimas subastas de deuda, los intereses han seguido a buen ritmo y con una fuerte demanda. Incluso el Tesoro no se ha encontrado en la necesidad de colocar el máximo de su objetivo ofreciendo un mensaje a los inversores de que no pagará más de lo necesario para colocar sus activos. Y es que hasta julio el Estado ha emitido 144.000 millones cerrando los problemas de financiación para este ejercicio al tener que afrontar casi la misma cantidad en amortizaciones sobre la deuda. Pero ojo, el próximo año España tendrá que cumplir con el pago de más de 90.000 millones, más del doble que en el presente ejercicio.

Francisco S. Jiménez Redactor de Finanzas.com

publicidad
publicidad