Bankia, bajo la lupa
Los analistas opinan sobre: su futuro en bolsa, sus preferentes y los efectos de la reforma financiera
El éxito o fracaso de la reforma financiera pasa por Bankia. La entidad que preside Rodrigo Rato es la clave del sector: de lo que ella decida o de lo que se vea obligada a hacer para cumplir con los nuevos requisitos de capital y provisiones dependerá el nuevo mapa financiero que nos encontraremos en unos meses. Si el éxito de su salida a Bolsa fue una cuestión de Estado, su futuro, su viabilidad, también lo es. Por eso, la revista "INVERSIÓN" , en su número de esta semana, dedica su tema de portada a analizar su situación desde cinco puntos de vista: los efectos de la reforma financiera, su futuro como valor bursátil, su relación con los clientes, la posibilidad de movimientos corporativos y las luchas intestinas que han surgido entre los grupos fusionados.
Reforma financiera
- ¿Cuáles han sido las consecuencias de la reforma financiera? La entidad tiene unas necesidades de capital y provisiones totales cercanas a los 4.000 millones de euros. Un importe superior a los 3.500 millones de euros tuvo que pedir a los inversores en su salida a Bolsa. Con anterioridad, había requerido al FROB casi 4.500 millones de euros. Por lo tanto, sería ya la tercera vez que Bankia pide dinero al mercado. Por eso, algunos analistas dicen que debería realizar una gran acción para captar capital de forma más agresiva y así acudir menos al mercado.
- ¿Cómo piensa conseguir el dinero? Los analistas coinciden en que Bankia podrá hacer frente a las exigencias de capital sin hacer ampliaciones ni solicitar ayuda pública. Fuentes de la entidad insisten en ello porque, por sus propios medios, son capaces de generar 8.000 millones de euros sin problemas, con la venta de participadas en bolsa y de pisos, así como la conversión de preferentes y la generación de resultados.
- Riesgo inmobiliario: el grupo ha demostrado su capacidad para dar salida a los activos inmobiliarios que se ha ido adjudicando. Así, durante el año pasado, vendió 4.285 inmuebles por 567 millones de euros.
Bankia en Bolsa
- Potencial por fundamentales: el hecho de que cotice a 0,3 valor en libros no implica necesariamente que los analistas la consideren atractiva. Muchos aseguran que no vale más: por su escasa rentabilidad y sus parcos resultados. De ahí que haya analistas que, incluso sitúen su precio objetivo en los 2 ó 2,10 euros por acción, frente a los poco más de tres a los que cotiza en la actualidad. Por tanto, a la pregunta de si realmente está barata, muchos analistas responden que no necesariamente. Aunque, otros, con un sesgo más arriesgado consideran que, precisamente a este precio, a tres euros, podría ser una buena opción de inversión con vistas al medio o al largo plazo, con la confianza de que la entidad continúe en solitario y sea capaz de generar valor.
- ¿Por qué es tan poco volátil? Pese a no contar con el favor de los analistas, los títulos de Bankia han sido mucho menos volátiles que los de otras entidades financieras. ¿Por qué? En el mercado se especula con la posibilidad de que haya sido "cuidada". Aunque también cabe la posibilidad de que, al salir a Bolsa a un precio tan ajustado (0,4 valor en libros), no tenía mucho margen para bajar. O, como dicen fuentes de Bankia, porque una parte importante del accionariado está en manos de los clientes, que plantean su inversión con vistas al largo plazo. Ahora se abren dos incertidumbres respecto a este particular: ¿Será la principal víctima de los cortos? ¿La conversión de preferentes en acciones se convertirá en un soporte para su acción?
- También el dividendo puede convertirse en un elemento atractivo para los inversores. Pero los analistas son bastante escépticos respecto a su capacidad real de remunerar a sus accionistas, a no ser que se realice exclusivamente con acciones.
Bankia ante sus clientes
- Política comercial: el cliente es uno de los principales activos para Bankia. Cuenta con más de once millones de usuarios que debe mantener a toda costa. Posiblemente, una de sus principales fortalezas en este sentido sea la de cuidar con esmero a los clientes vinculados y de rentas medio-altas, y un poco menos a los de rentas bajas o poca vinculación, que queda marginado. De hecho, el cliente de saldo bajo y nula vinculación no interesa a la entidad.
- Canje de preferentes: es una de las vías con las que la entidad busca cumplir las nuevas exigencias de capital. En estas circunstancias, al tenedor de las preferentes se le presenta el dilema: ¿Voy o no voy al canje? Porque la conversión de los títulos de renta fija en acciones implica un compromiso de permanencia durante un año. Pero si no se acude al canje y se opta por el efectivo, se asumirá una quita del 25 por ciento. Los analistas aconsejan aceptar el canje, porque de esa manera se gana liquidez, aunque advierten que la elección debe depender de cuál sea el perfil de cada inversor, porque si opta por tener acciones, asume el riesgo de que éstas caigan de precio.
- Fuerza de la red: es una de las virtudes de la entidad, aunque muchos expertos consideran que debe seguir haciendo esfuerzos y reducir el número de oficinas. Aunque el cierre de sucursales siempre tiene inconvenientes para los clientes.
¿Fusiones?
Los analistas creen que Bankia continuará en solitario. Después de haber renunciado a la compra de Unnim, los expertos tampoco creen que ella misma sea objeto de una opa. Por lo tanto, si los accionistas de Bankia lo siguen siendo por esta posibilidad, que se olviden: se crearía una entidad enorme y, además, conllevaría grandes esfuerzos de reestructuración que muy pocas entidades de las "sanas" estarían dispuestas a asumir. Y, en el hipotético caso de que se realice una operación, también hay que olvidarse de la posibilidad de que ésta lleve consigo el pago de una prima. La compra se realizaría, como mucho, a precios de mercado y, muy posiblemente, con acciones.
Guerra abierta entre los socios de Bankia
Si se ha especulado con la posibilidad de que una entidad (por ejemplo, CaixaBank) se haga cargo de Bankia, también se ha rumoreado con otro escenario que implica que podría trocearse. Y acaba de estallar un conflicto: Bancaja ha anunciado que está dispuesta a impugnar el acuedo de Banco Financiero y de Ahorros, que ha solicitado una revisión de la valoración del Banco de Valencia en el momento de la fusión con Caja Madrid. BFA sospecha que Bancaja pudo sobrevalorar las cifras del Banco de Valencia antes de la fusión. Y Bancaja ha interpretado que lo que en realidad quiere BFA es reducir su peso en Bankia. La guerra está servida.