Petróleo: acciones y fondos de inversión para aprovechar su subida
Los inversores que piden «combustible» de riesgo en sus carteras no deben olvidarse del petróleo
Las tensiones geopolíticas y la fuerte demanda de países emergentes juegan a favor de la revalorización del «oro negro». Las alternativas en acciones y fondos son muy numerosas.
En los últimos años, muchos inversores han comprobado que el ejercicio de seleccionar un activo de inversión bien podría resolverse con tirar una moneda al aire y esperar la respuesta del azar. Las numerosas incertidumbres abiertas han complicado mucho las posibilidades de acertar la tendencia de las bolsas, el oro, las divisas... Para 2012, sin embargo, existe una apuesta aparentemente clara, en la que se ha «mojado», incluso, el Fondo Monetario Internacional. La institución estima que el embargo al crudo de Irán aprobado por la Unión Europea puede suponer un aumento del precio del petróleo del 20 al 30 por ciento. De producirse, el oro negro se elevaría hasta los 130-145 dólares.
Al hablar de materias primas hay que tener en cuenta numerosos aspectos que pueden tirar hacia arriba o abajo de una compañía cotizada (posicionamiento de negocio, costes, inversiones fallidas, incertidumbre regulatoria en países emergentes...). Pero, de entrada, cabe pensar que habrá valores que se beneficiarán directamente de la hipotética revalorización del «oro negro». A Miguel Jiménez, gestor de fondos de Renta 4, el sector les gusta, precisamente, porque estima que el precio del petróleo seguirá alto. Una tendencia que conviene aprovechar.
La tensión ayuda
Echando la vista atrás, parece descabellado el precio al que cotiza en estos momentos el crudo: un barril de Brent se compra ahora por unos 110 dólares, un 66 por ciento más que en 2007. Por entonces, el oro negro rondaba los 60 dólares. Pese a que la crisis, en principio, castigaría la demanda y haría caer los precios, la materia prima se ha visto impulsada por las continuas tensiones y cortes de suministro en algunos de los principales productores y exportadores, como Venezuela, Libia, Nigeria o Irán. A ello se ha unido la fuerte demanda de los países emergentes, cuyo consumo ha superado todas las expectativas. En la actualidad, las líneas maestras de este mercado parecen repetir este guión. Las previsiones de demanda son bajistas: La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que consumo de crudo se situará en 2012 en una media de 90 millones de barriles diarios, 200.000 barriles menos de lo que calculaba en diciembre de 2011. Sin embargo, el mayor consumo emergente, las incertidumbres geopolíticas y la posible reducción en la producción de algunos de los actores más importantes ejercen presión alcista sobre la materia prima. Miguel Jiménez no cree que vaya a haber recesión a nivel mundial, escenario que sería negativo para el petróleo. En su opinión, no hay que descartar nuevos estímulos monetarios que podrían apoyar el precio de las materias primas. «Por valoración, no pensamos que estén caras (más bien al contrario)», apunta. Las preferidas en bolsa son Repsol, Eni, Royal Dutch y Exxon.
Repsol: la petrolera española gusta a numerosos expertos por sus últimos hallazgos de Argentina y Brasil, que le podrían llevar a más que duplicar sus reservas. Su plan de expansión también convence (recientemente ha alcanzado un acuerdo para la compra de la compañía rusa Eurotek). Carlos Heras Rincón, consejero delegado de Aspain, considera que es una compañía con potencial, que ha demostrado que no tuvo problemas para la colocación de su última emisión de bonos Las recomendaciones de expertos son muy numerosas. Citi, por ejemplo, ha incluido a la compañía petrolera española Repsol en su lista de 18 valores europeos preferidos. Morgan Stanley fija un precio objetivo para ella de 25 euros y Nomura, en 32 euros por acción.
Eni: Para Óscar Germade, analista técnico de Cortal Consors, Eni ha superado recientemente la resistencia de los 16,7 euros, lo que considera positivo para que se puedan producir mayores subidas. «Nuestro objetivo está situado alrededor de los 18,7 euros, niveles que han actuado como fuerte resistencia desde 2009», comenta Germade.
Royal Dutch: La anglo-holandesa es la tercera mayor empresa petrolera del mundo, tras Exxon y PetroChina. Diego Jiménez-Albarracín, de Deutsche Bank, apunta que tras una década de caídas en la producción por discutibles inversiones, ha conseguido entrar en una serie de mega-proyectos que le proporcionan una buena base para garantizar crecimientos en producción. «Nuestras previsiones sobre la demanda de energía siguen siendo favorables, lo que sin duda servirá de apoyo a unos precios de crudo que favorecen a las grandes petroleras. El descuento con el que cotiza no está justificado, aunque su exposición a Oriente Medio le pueda pasar factura a corto plazo», añade.
Total: La petrolera francesa está en las carteras de Aspain y Gesconsult, entre otros. Para Alfonso de Gregorio, de Gesconsult, la compañía cotiza a unos ratios muy bajos y su cuenta de resultados ha ido muy bien.
ExxonMobil: Los expertos estiman que sus buenos resultados y el programa de recompra de acciones otorgan potencial a la estadounidense. Barclays Capital y Credit Suisse fijan su precio objetivo en 93 y 95 dólares, respectivamente. Credit Agricole, más optimista, lo sitúa en 100 dólares.