Los analistas ven a las acciones Repsol en punto de entrada para inversores conservadores
Supera el "efecto Sacyr" y está diversificada para resistir el embargo a Irán
Repsol ha dejado atrás la pesadilla de Sacyr y ha entrado las listas de valores interesantes para los analistas. Desde principios de año, la acción acumula una caída del ocho por ciento. Pero los expertos consideran que, a los precios actuales, es una buena opción de inversión para carteras conservadoras.
Desde Metagestión señalan que Repsol ha tenido en los cuatro últimos años un comportamiento espectacular y ahora ha corregido, en parte por las mismas razones que está corrigiendo el Ibex, desde principios de año. «Ha resuelto bastante bien su conflicto con Sacyr. El culebrón no ha acabado, pero se ha reducido la incertidumbre», indica Guillermo Escribano, director de inversiones de Metagestión.
Además, de acusar en el precio el lastre que supone ahora para los grandes «blue chips» tener la marca España, los expertos de Atlas Capital explican que la cotización de Repsol se ha resentido por el efecto de la reciente colocación que se ha visto obligada a realizar tras comprar un 10 por ciento de la participación que tenía Sacyr en su capital. Sin embargo, actualmente ha recuperado los niveles al momento de la dimisión de Luis del Rivero de la presidencia de Sacyr, justo cuando más incertidumbre se cernía sobre el gobierno de la compañía. En ese momento, los analistas ya veían en Repsol una clara estrategia de compra, mientras que recomendaban vender Sacyr.
«La compañía ha caído un ocho por ciento en el año. Pero, si se estudia con detenimiento: de ese ocho por ciento, un cinco corresponde a la colocación entre institucionales de la mitad del paquete del 10 por ciento que compró a Sacyr. Se trata de un hecho puntual que se corresponde con la puesta en el mercado de 61 millones de acciones», explica Ignacio Cantos, director de inversiones de Atlas Capital.
La misma opinión tienen en GVC Gaesco que consideran como un hecho accidental el episodio de Sacyr. En Renta 4, estiman que es posible que la petrolera acuse en los resultados del cuarto trimestre el conflicto de Libia, pero consideran que está preparada para afrontar los retos del futuro.
Precio objetivo de 26 euros de GVC Gaesco
Las cuatro agencias de valores han incluido a la companía en sus carteras con recomendación de «comprar». No son las únicas, prácticamente todos los informes emitidos por las casas de valores en los últimos días coinciden con el mismo consejo (véase cuadro adjunto), excepto Santander que sitúa el precio objetivo en los niveles actuales. En GVC Gaesco barajan un precio objetivo en el entorno de los 26 euros por acción, lo que otorga al valor un potencial de subida del 20 por ciento. «Nosotros hemos comprado recientemente. No hay que olvidar que, a mediados de enero, Repsol rozó los máximos anuales de los últimos 12 meses. Puede ser un buen valor en estos momentos para inversores a largo plazo», afirma Guillermo Escribano, de Metagestión.
Para Natalia Aguirre, directora de análisis de Renta 4, «la compañía ha resuelto con brillantez la «operación Sacyr», ya que compró a 21,66 euros y ha vendido a 22,5, lo que le ha permitido obtener alguna plusvalía y, como vendió después de repartir dividendo, también ha evitado una salida de caja». Queda por ver qué pasará con el otro cinco por ciento que aún tiene en autocartera, señala Natalia Aguirre, pero tiene muchas posiblidades, como utilizarlo para retribuir a los accionistas en dividendo, ahora que se ha puesto de moda el pago en acciones entre las grandes compañías del Ibex.

La compañía tiene ahora otros frentes que habría que vigilar: el conflicto en Irán y las relaciones con Pemex. «Pensamos que la acción está ligeramente infravalorada y si tiene nuevas correcciones es un valor apto para incluir en cartera para inversores conservadores. Ahora puede resultar precipitado, pero conviene poner al valor en vigilancia», explica Guillermo Escribano. El conflicto en Irán puede tener consecuencias para todas las petroleras, mayores que las que tuvo la guerra civil en Libia y las que tendrá el embargo de la Unión Europea al crudo iraní. Los expertos coinciden en señalar que no se puede negar que un cierre del estrecho de Ormuz afectaría a todo el sector petrolero, aunque el impacto sería menos importante de lo que puede parecer.
Cambio de estrategia
Ahora la petrolera española está más diversificada que hace unos años y tiene reservas en todo el mundo, quitando el norte de Europa y Rusia. Desde el departamento de relación con los inversores de la petrolera indican que Repsol reemplazaría la falta de crudo iraní con petróleo de otros mercados, como el que procedente de Arabia Saudí y señalan que sólo cerca de un 10 por ciento del crudo que procesa la compañía proviene de Irán. Además lo más valoran los expertos es el cambio que ha realizado la petrolera en los últimos años, dando más peso al negocio de prospección que al de distribución.
«Repsol tiene perspectiva a largo plazo, cosa que no veíamos antes. Ha cambiado su estrategia, ahora en una compañía que se ha centrado en la extracción y en la obtención de reservas, mientras que en el pasado tenía más actividad de distribución», explica Josep Monsó, director de análisis de GVC Gaesco. Respecto a los demás títulos del sector los expertos de Atlas Capital y de GVC Gaesco incluyen a Total, GAP y BP como compañeras de cartera de Repsol. Sobre la británica, resaltan los bajos precios a los que cotiza la compañía, después de la tragedia en el Golfo de México.
