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Después de vivir un arranque de año tormentoso y marcado por la crisis fiscal de la Eurozona, el euro respira en verano. Y es que la moneda única sube más de un 5% en el último mes y está a punto de conquistar la cota psicológica de los 1,30 dólares, lo que ya es mucho cuando hace unos meses algunos analistas hablaban incluso de la paridad. La cuestión es: ¿Estamos ante un simple movimiento especulativo o un cambio de tendencia?
Pese a que el aspecto a corto plazo es bueno y todo indica que seguirán las alzas, los analistas coinciden al señalar que aún es pronto para lanzar las campanas al vuelo. Según explican desde X-Trade Brokers, las razones que explican la salida al alza de la divisa europea son dos.
Por un lado, las malas noticias macroeconómicas que están llegando desde Estados Unidos y que apuntan hacia una ralentización del ritmo de recuperación económica. Además, los expertos comentan que a Estados Unidos le conviene este movimiento de manera coyuntural, porque aunque es malo para las exportaciones, pagará menos por financiar su ingente deuda. Sin embargo, los analistas de X-Trade Brokers no creen que estemos ante un cambio de tendencia, sino más bien ante un movimiento especulativo motivado por este flujo de noticias.
En opinión de José Luis Martínez, estratega en España de Citi, la situación se puede explicar por el peor comportamiento relativo de las bolsas estadounidenses frente a las europeas, aunque mucho más poderosa es la argumentación de las dudas sobre la solidez de la economía estadounidense. Si bien el temor sobre la deuda soberana europea no ha desaparecido, ahora prima más el miedo a las posibles consecuencias derivadas de que la recuperación pierda intensidad al otro lado del Atlántico, aclara Martínez.
Sin embargo, los analistas de Royal Bank of Scotland se alinean entre quienes no consideran el cambio de tendencia al alza y ven poca fuerza a este movimiento. Es más, pronostican una vuelta a niveles de 1,10 dólares dentro de unos meses. “Si estamos en un mundo donde los diferenciales y el riesgo son los únicos catalizadores, el euro está seriamente sobre vendido. Pero si estamos en un mundo en el que los riesgos soberanos aún importan, entonces son probables más bajadas del euro. Nos inclinamos por esta última opción”, apostillan los expertos escoceses.
Y es que, a juicio de RBS, el euro sigue penalizado por la insuficiente respuesta política a la crisis de la deuda periférica. Y si bien hay margen para mayores ganancias a muy corto plazo derivadas de la publicación de los test de estrés bancarios, explican, más allá de eso, el cambio euro/dólar seguirá en declive al calor de los débiles datos en la periferia al tiempo que se impondrán las preocupaciones sobre la región como un área monetaria óptima.
Lo que sí tienen claro los analistas escoceses es que no resulta realista pensar que el euro se beneficiará de las preocupaciones sobre el crecimiento en Estados Unidos mientras el foco se centra en la estructura a largo plazo de la propia moneda europea.
Pero en los grandes bancos internacionales, hay quien opina todo lo contrario. Es el caso de Jim Reid, economista de Deutsche Bank. “El reciente rally del euro es indicativo de un mercado donde la atención se está moviendo desde los problemas de financiación europeos hacia los datos macro estadounidenses”, explica Reid. De hecho, “España ha completado su programa de emisiones de deuda en julio, por lo que el flujo de noticias negativas debería morir durante un tiempo. Los datos y los resultados dictarán el sentimiento de mercado”, sentencia el economista del banco alemán.
Cerca de resistencias
Desde el punto de vista técnico, el cruce euro/dólar ya se encuentra muy cerca de una primera resistencia psicológica, los 1,30 dólares, según apuntan en X-Trade Brokers, mientras que los analistas de Citi ven un primer escollo en los 1,303 dólares y, más allá, en los 1,316.
A juicio de Eduardo Faus, analista técnico de Renta 4, el esquema de corto plazo es aprovechar las correcciones puntuales para entrar en la compra de euros o aumentar las posiciones existentes, ya que seguirá subiendo. Por ejemplo, niveles atractivos serían los 1,25 dólares. Sin embargo, Faus no cree que se pueda hablar de cambio de tendencia a largo plazo, ya que la estructura sigue siendo bajista y volverán las caídas pasado un tiempo.

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