
En la anterior subasta de esta misma denominación, celebrada el pasado 22 de abril, el Tesoro subió el interés marginal hasta el 4,444% desde el 4,263% anterior, y adjudicó 2.103,81 millones de euros de los 3.772,01 solicitados.
La reacción del mercado ha sido ligeramente positiva. Baja el diferencial con el bono alemán a 10 años hasta 201 puntos frente a los 213 puntos con los que comenzó la sesión. Pero en la renta variable apenas ha tenido impacto.
El coste de financiación del Estado se ha incrementado paulatinamente desde que, en abril de 2009, la agencia Standard & Poors rebajara la calificación de la deuda a largo plazo de España.
En junio, el Tesoro adjudicó más de 16.500 millones de euros, frente a los más de 34.200 solicitados por las entidades, y durante el mes de julio ha tenido lugar sólo una subasta, de bonos a cinco años, en la que se colocaron 3.500 millones de euros con un interés marginal del 3,727%, ligeramente superior al 3,580% de la anterior.
Esta última subasta fue la primera que llevaba a cabo el Tesoro después de que la agencia de medición de riesgos Moody's pusiera en vigilancia la calificación de la deuda española, ante una posible rebaja, por el deterioro de sus perspectivas de crecimiento económico, a corto y medio plazo.
La fuerte demanda de las últimas subastas y la moderada subida experimentada por los intereses de letras, bonos y obligaciones indica que España se ha beneficiado de la relajación que ha mostrado la rentabilidad de la deuda española en las últimas semanas.

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