Madrid, 3 jun. (COLPISA, M J. A.)
El riesgo país de España prosigue su escalada y pasa factura a la Bolsa. El diferencial entre las obligaciones españolas a diez años y el bono alemán del mismo plazo se disparó este jueves a 190 puntos, un nuevo valor máximo desde que existe el euro. El Ibex-35, que llegó a subir a lo largo de la sesión hasta un 2%, contagiado por el optimista cierre de Wall Street de la víspera, acabó prácticamente plano, con una mínima ganancia de 8,2 puntos equivalente al 0,09%, que dejó este indicador en 9.276,2 unidades.
Un día más, el mercado de valores español quedó descolgado del progreso. La Bolsa de Francfort terminó este jueves con un alza de 1,23%, al cerrar el índice Dax de los principales valores a 6.054,63 puntos. París subió el 1,59%, y el índice CAC 40 quedó en 3.557,34 unidades, mientras que Londres terminó con alza del 1,16% y el índice Footsie 100 en 5.211,18 puntos. Al cierre de los parqués europeos, las ventas se imponían en la Bolsa de Nueva York.
Los expertos interpretan que detrás de la negativa trayectoria del mercado de valores español y del deterioro de la deuda pública está la desconfianza de los inversores en la capacidad del Gobierno de aplicar las medidas de ajuste necesarias para reducir el deficit de las administraciones al ritmo impuesto por la Unión Europea. También influye el proceso de reestructuración del sector financiero, al que el Banco de España ha imprimido celeridad en las últimas semanas, pero que se va a llevar a cabo en momentos que vuelven a ser muy delicados para el sector.
Desconfianza bancaria
Prueba de ello es que los bancos de la zona euro depositaron en la noche del miércoles una suma récord de unos 320.000 millones de euros en el Banco Central Europeo (BCE). Las entidades prefieren colocar tan multimillonaria cifra en el BCE a un tipo de interés del 0,25% antes que prestarlos a otras instituciones financieras que ofrecen mucho mejores rendimientos pero no les ofrecen suficientes garantías.
Este mecanismo permite a los bancos de la zona euro depositar su liquidez durante 24 horas en el BCE que a cambio les ofrece un tipo de interés fija, pero en circunstancias normales mucho más bajo de lo que podrían obtener prestando los fondos a otras entidades.
"Este nuevo récord en los depósitos a un día es una clara muestra de las tensiones y el estrés del sector bancario. La gente está nerviosa", comentó Carsten Brzeski de ING a la agencia AFP. Y no se trata de un fenómeno aislado. La nueva cifra batió la marca de la víspera, cuando se depositaron 316.000 millones de euros. A modo de comparación, el récord para el año 2007, antes de que la crisis financiera entrara en su fase más aguda, fue de 9.130 millones de euros.
"El aumento de las tipos en el mercado monetario ilustra asimismo esas tensiones", agregó Brzeski. "Por el momento, el BCE tiene que seguir jugando un papel decisivo".
06/03/21-02/2010 +/+03/06/2010 21:02
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