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Tras la subida vertical desde los mínimos de marzo, los inversores se preguntan qué bolsas tienen más posibilidades de dar beneficios a partir de ahora. Los analistas de Fidelity y Fortis coinciden en dos recientes informes que los mercados emergentes ganarán la partida a los desarrollados. China y las estadísticas de los diez últimos años avalan esta apuesta.
Los analistas de Fidelity aseguran que “los mercados emergentes han registrado un comportamiento muy superior durante los últimos diez años y un buen número de argumentos apunta a que esta tendencia continuará”. La gestora estadounidense cree que dentro de veinte años el equilibrio de poderes será diferente y que, sobre todo, el desacoplamiento ha vuelto a escena.
Es decir, que gracias a unos fundamentales económicos más sólidos, las economías de Asia y Latinoamérica han podido capear la crisis y restaurar la confianza. En contraposición, el optimismo inicial sobre la economía estadounidense y su posible recuperación rápida, basada en el axioma de que el primero en caer es el primero en salir, se está disipando a medida que aumenta la preocupación por el nivel de endeudamiento del gobierno de Estados Unidos.
En Fortis también son concluyentes. Después de recordar que el índice MSCI de mercados emergentes ha subido alrededor de un 60% desde los mínimos de marzo, frente al 30% del DJ Stoxx 600, el banco recomienda infraponderar las bolsas de Japón y Estados Unidos y rebaja desde sobreponderar a neutral a los valores europeos. Todo lo contrario que para los mercados emergentes, que recomienda sobreponderar, con especial énfasis sobre China.
Para Fortis, las medidas de estímulo del gobierno del gigante asiático y un rally de la materias primas aconsejan comprar acciones de emergentes. Fidelity también hace especial hincapié en el papel de China, asegurando que los estímulos fiscales en el país han jugado un papel fundamental, pero abre un lugar para las dudas. “Algunos observadores aseguran ahora que China ha salvado al mundo de la depresión, mientras que los pesimistas argumentan que China sólo está creando un exceso de capacidad y que la demanda de metales industriales no es más que una cobertura física frente a la debilidad del dólar. El tiempo lo dirá”.
Otra de las grandes gestoras mundiales, BlackRock, se mojó el mes de mayo pasado. La firma prevé que las acciones de los mercados emergentes suban una media del 20% este año ya que se están recuperando más rápido y mejor que las desde los países desarrollados.
Mar de dudas en EEUU
Fidelity asegura que “la economía estadounidense va mal en muchos aspectos, el déficit, tanto presupuestario como comercial, es ingente, y el dólar ha cedido terreno”. La gestora cree que el alza de los precios de las materias primas no sólo refleja el rebote de la demanda desde unos niveles deprimidos, sino también la preferencia de los inversores por los activos refugio.
Y cree que “los grandes beneficiados de estas tendencias son las materias primas y los mercados emergentes. La crisis bancaria y las reacciones de los gobiernos occidentales ante ella pueden haber acelerado el desplazamiento del equilibrio de poderes hacia el este y los mercados emergentes”. De hecho, según estimaciones del Fondo Monetario Internacional, la deuda de los países desarrollados superará entre 2010 y 1011 su PIB agregado y, en el peor de los escenarios, alcanzaría el 150% de su PIB en 2014. Nada que ver con las previsiones para las economías emergentes: la deuda no alcanzaría el 50% del PIB incluso si la recuperación es más lenta de lo esperado.

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