Los tres grandes de Detroit, vendieron en 2008 entre un 20% y un 30% menos, lo que no aclara para nada el incierto panorama sobre su futuro, que pende de un hilo y está a expensas de que sean capaces de demostrar su viabilidad antes del próximo 31 de marzo. Puede que desarrollen grandes proyectos para convencer a los políticos, pero lo cierto es que si no se venden automóviles, muy bien no les irá.
Con todo, los mercados han abierto de manera indecisa, tal vez confundidos por el tono de Asia, que, pese a los datos y las caídas en Wall Street, no ha tirado la toalla esta madrugada. El Nikkei ha aguantado el chaparrón como ha podido y ha cerrado con ligeros ascensos del 0,42%.
La jornada de hoy será especialmente intensa en el terreno macroeconómico, sobre todo por lo que llegará desde Estados Unidos. La principal referencia será el ISM de servicios, que se prevé salga malo y siga confirmando la triste realidad de la primera economía del mundo. Pero también habrá que prestar atención a la venta de viviendas pendientes y los pedidos de bienes duraderos. Cualquiera de estos datos podría introducir el pesimismo en los operadores estadounidense, lo que irremediablemente dejaría tocado al Ibex 35.
De momento, el selectivo español retrocede en torno al 0,2% y aguanta a duras penas los 9.600 puntos, pese al lastre de BBVA, el peor valor del índice, con recortes del 0,77%. Po la parte alta, el mejor tono es el que muestran Inditex, OHL e Iberia. En el mercado continuo, Inbesós despierta con un rebote del 14% y Realia extienden su jornada dulce de ayer anotándose alrededor del 5%.
Y en el Viejo Continente, sobresalen los fabricantes de automóviles Volkswagen y Daimler, mientras que lo pasan mal las aseguradoras Allianz, Munich Re y Aegón. En los otros mercados, el petróleo de calidad Brent retrocede algo más del 1% y el euro pierde casi el 1,5% frente al dólar, estableciéndose la paridad en 1,3436 unidades.

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