26 de Mayo, 16:17 pm
Apertura de Sesión

Las bolsas, agotadas, vuelven a mínimos sin un sólo argumento para la reacción

ENRIQUE UTRERA

El desplome es general .-en torno al 3%- en toda Europa. En España, la caída de Santander hunde otra vez al Ibex

Esto es lo que hay. Unas bolsas agotadas y deprimidas a golpe de malas noticias, sin un solo catalizador para que el dinero entre en escena. El Ibex cae un 3%, como toda Europa, y roza sus mínimos anuales.

Tras los fuertes descensos de ayer, las bolsas europeas vuelven a caer. No es tan importante el cuánto -alrededor del 3%- sino el cómo. Las cotizaciones caen porque no tienen más remedio que hacerlo, casi por costumbre. El agotamiento hace presa de los inversores, que ya no saben por dónde meterle mano a unos mercados que no ofrecen una señal positiva. Si ayer por la tarde fue la inflación de Estados Unidos la que armó la mundial, esta madrugada Japón nos ha hecho saber que las exportaciones caen al mayor ritmo de los últimos siete años. Total, que no hay un clavo al que agarrarse y toca vender. Para variar.


Hoy el tema de conversación es la deflación, un fantasma que tras los datos de ayer al otro lado del Atlántico -caída del 1% en octubre, la mayor desde 1947, y la inflación subyacente cayendo por primera vez desde 1982- se ha soltado las cadenas y lo invade todo. Hay quien ya habla de crecimiento de los precios cero en la primera economía del mundo a mediados de 2009. Como no puede ser de otra manera, el recuerdo de Japón y sus diez años de crecimiento plano y tipos de interés cero está más latente que nunca. Ya se espera una rebaja de medio punto en los tipos estadounidenses -ahora en el 1%- y de un punto en los de la zona euro, en el 3,25%. No hay otro camino, algo que ya está totalmente descontado en el mercado.

Tampoco ayuda la cuarta caída consecutiva del precio del petróleo, esta vez de un 2% hasta los 50 dólares. Ya no se sabe si con el pánico a la deflación encima de la mesa se trata de una buena noticia. Hace sólo un mes habría sido recogida con alborozo. Además, la rentabilidad del bono alemán sigue cayendo. Hoy cede otro 1,5 hasta el 3,42% anticipándose al recorte de tipos que viene.

Para no ser menos, el euro también baja, más de medio punto porcentual frente al dólar, con el que se cambia a 1,2516. Así está la foto de la sesión a la espera de la publicación de algunos datos susceptibles de mover más las bolsas, como las peticiones iniciales de desempleo de la semana pasada, el índice de la Fed de Filadelfia de noviembre y el índice de Indicadores Líderes de octubre, todos ellos en Estados Unidos.

En este escenario, Europa abre con caídas entre el 2% y el 3%, sin apenas resistencia a la baja y dejándose llevar. Dentro de casa, el Ibex ha llegado a perder, ya desde el pitido inicial del partido, la cota de los 8.000 puntos. Un aviso de lo que viene y de que los mínimos del año -7.905,4 puntos- sólo son cuestión de tiempo. Luego la ha recuperado, pero con una sensación tan grande de fragilidad que queda claro que cualquier noticia negativa puede llevarse por delante de un plumazo las cotizaciones.

En el selectivo, además de la debilidad ya crónica del sector financiero -Santander se deja otro 6% tras el desplome de ayer- destaca la caída en bloque del sector constructor, con la excepción de Sacyr Vallehermoso. Pero esa es otra historia. La constructora que preside Luis de Rivero sube en torno al 3% por el interés de Lukoil en su paquete del 20% en Repsol. Éste también gana, pero sólo un 1%.

Las pérdidas en toda Europa son similares y las caídas de los grandes índices se aproximan ya al 50% en este año de desgracia de 2008. Un nivel que ya ha alcanzado el Nikkei. Las exportaciones en Japón han caído al ritmo más fuerte de los últimos siete años y valores como Nomura, Nintendo o Sony se han venido abajo estrepitosametne. El índice japonés ha cerrado con un descenso del 6,9%, el mayor en un día desde el 22 de octubre.

En conjunto los mercados asiáticos retroceden hasta los niveles más bajos en cinco años. Como el Dow Jones en Estados Unidos, que vuelve a los niveles de marzo de 2003 al caer anoche más de un 5%. Mientras los inversores siguen al borde de un ataque de nervios por la dramática situación del sector automovilistico, que espera el más que dudoso sí del Congreso a las ayudas multimillonarias que reclaman, las actas de la Fed conocidas anoche no han hecho más que echar más leña al fuego.

 


 

publicidad
publicidad
publicidad