24 de Marzo, 14:33 pm

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dejará oportunidades de inversión

El cambio climático irá a peor, puedes apostar por ello

Christopher Flavelle

Uno de los mejores estrategas de inversión de J.P. Morgan Asset Management envió una nota a sus clientes a principios de año con unas perspectivas nefastas. Pese a todos los esfuerzos por detener el cambio climático, es probable que el nivel de las aguas del mar ascienda drásticamente amenazando al 40 por ciento de los estadounidenses que viven en la costa. 

Por otro lado, es probable que surjan oportunidades de inversión en diques de contención marina. 

«Un sistema de contención contra fuertes marejadas para proteger la ciudad de Nueva York y partes de New Jersey podría costar 2,7 millones de dólares por metro», afirmó Michael Cembalest, responsable de estrategia de mercado e inversión de la compañía, en su publicación anual Eye on the Market, el pasado mes de abril. En dicha publicación añadía que probablemente los gobiernos van a tener que apretarse el cinturón para asumir esos costes, recurriendo a bonos o directamente a la privatización. 

Ahora que EE.UU. sufre las consecuencias del segundo año consecutivo de récord de huracanes, inundaciones e incendios, existe un número reducido pero creciente de fondos de cobertura, planes de pensiones y otros inversores que están probando estrategias para aprovechar todos esos signos del cambio climático. Las inversiones que están realizando ofrecen pistas sobre los posibles impactos tangibles por el aumento de las temperaturas. Entre dichas inversiones se incluyen diques de protección contra marejadas e inundaciones por toda la costa, plantas desalinizadoras en regiones secas, nuevos enfoques agrícolas e incluso terrenos lejos del mar para cuando el aumento de los niveles marinos cambie el mercado inmobiliario. «Al principio, la gente se pondrá nerviosa», afirma Cembalest, quien se define a sí mismo como defensor del control de las inundaciones. «Y la rentabilidad será mayor». 

Panorama desolador

Existe cierto fatalismo en los cálculos de los inversores. Las emisiones de gases de efecto invernadero alcanzaron su máximo histórico hace un año, así como la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera. En los últimos tres años se han registrado las temperaturas más altas. Esta es una tendencia que se espera que se acelere: los científicos esperan que las temperaturas aumenten entre 2,8 y 5,5 grados centígrados desde ahora y hasta el final del siglo. Y un simple aumento de medio grado podría tener consecuencias catastróficas, según un informe publicado el 8 de octubre por científicos convocados por la ONU. El informe concluía que evitar que el calentamiento global supere dicho nivel exigirá un cambio radical e inmediato en el uso de la energía. 

«Hoy por hoy no hay forma de detener el cambio climático», afirma James Everett, socio y cofundador del fondo Ecosystem Integrity Fund, inversor de capital riesgo en San Francisco. «En gran medida, todos los sistemas tendrán que cambiar. Tendremos que adaptarnos a ello».

Estrategias para ganar

Los inversores que operan fijándose en el cambio climático tradicionalmente han apostado por parches, como la energía renovable y el vehículo eléctrico. Limitar las consecuencias y adaptarse es un proyecto bastante desolador. Pero Jay Koh, cofundador y director ejecutivo de Lightsmith Group, una compañía de capital privado centrada en la adaptación climática, afirma que debemos asumir que las cosas podrían empeorar. «La gente tendrá que afrontar cierto proceso psicológico», afirma Koh. «Yo diseñaría una estrategia prevista para un conjunto de circunstancias bajo las cuales podríamos no ganar al cien por cien». 

Pensemos en lo que puede ocurrir con la producción de alimentos. Con el cambio de patrones de precipitaciones y el aumento de la acidez de los océanos, el entorno será cada vez menos fiable y «cada vez tolerará peor las cosechas y la pesca», según Liqian Ma, director ejecutivo de Cambridge Associates Boston. Aumentará la demanda de tecnología que permita la agricultura en interiores e incluso la acuicultura. 

En otros casos, ganar dinero gracias al cambio climático podrá ser tan sencillo como pensar en las consecuencias de un huracán. En agosto de 2017, una semana antes de que el Huracán Harvey azotara Texas, Rod Hinze tuvo una idea. Este director y gestor de carteras de KeyPoint Capital Management de Dallas, invierte en fideicomisos inmobiliarios, o REIT. Al acercarse Harvey a la costa, los costes de los REIT que contaban con hoteles en torno a Houston cayeron, al asumir los inversores que el huracán podría espantar a los turistas y a los viajeros por negocios e, incluso, destrozar los propios hoteles. «La gente creyó que se quedaría sin conexión», afirma Hinze. «Pero no se dan cuenta de que la demanda a corto plazo de alojamiento tras el paso de un huracán así se dispara».
Hinz compró barato, primero en Houston y después, con la llegada del huracán Irma una semana después, en Florida del Sur. «La ocupación alcanzó el 100 por cien en muchos de esos hoteles», afirma Hinze. No salió perfecto, pero ganamos un 25 o 30 por ciento muy rápido». 

Nuevos y exóticos seguros

Los efectos del cambio climático también han aumentado la demanda de nuevos y exóticos tipos de seguros contra lo que Barney Schauble, director de gestión en Nephila Advisors LLC, denomina «riesgos meteorológicos». Las empresas pueden comprar cobertura contra condiciones meteorológicas extremas, y Nephila encuentra a inversores dispuestos a asumir la contrapartida de dicho riesgo de diferentes formas. Según Schauble, su compañía ha ayudado a un proveedor de agua preocupado por el aumento de los patrones de precipitaciones impredecibles. Así, creó un producto para protegerlo contra las fluctuaciones. «Estructuramos una cobertura para ellos: dentro de estos límites, tu empresa estará bien», afirma Schauble. «Esto es algo a lo que podemos poner un precio». A la empresa le está yendo de maravilla. Desde el año pasado, el volumen de ingresos por la protección contra condiciones meteorológicas adversas se ha duplicado. 

David Vogel, fundador y director ejecutivo de Voloridge Investment Management, un fondo cuantitativo con sede en Florida, cree que el aumento de los niveles del mar, el recrudecimiento de los temporales y las sequías crearán oportunidades en el sector de la salud, los seguros y la agricultura. Ha declinado realizar comentarios sobre las inversiones de su compañía. Pero sí quiso mostrar una adquisición personal: varios terrenos en torno a Asheville, N.C., donde espera que el valor de la vivienda siga aumentando a medida que empeora el cambio climático. «Está a seiscientos metros sobre el nivel del mar», afirma. «Yo diría que mucha gente que vive en Florida se acabará mudando allí». 

La incapacidad de las personas para apreciar los riesgos del cambio climático es en parte lo que hace que sea tan buena idea invertir en ello, afirma Schauble. Según él, esto es particularmente cierto en EE.UU. «No hay ningún otro país en el mundo con tanta gente inteligente que no cree en estas cosas», afirma. «Si eres capaz de ver algo que el resto de la gente simplemente no quiere ver, y tomas decisiones basadas en ello, creo que a largo plazo te irá bien».

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