Finanzas.com

Recordar mis datos | ¿Olvidaste tu contraseña?

inversión

Escasez de liquidez en los mercados emergentes

Christopher Anstey / Rich Miller

Los mercados emergentes sufren su mayor desplome desde 2015. El Índice de Mercados Emergentes MSCI entró en terreno bajista a principios de septiembre, tras caer un 20 por ciento desde su máximo a comienzos de 2018.

Un índice de referencia de las divisas emergentes ha caído más del 8 por ciento desde su máximo del 3 de abril, mientras que el índice ligado al dólar de mercados emergentes de Bloomberg Barclays va camino de su segunda pérdida anual desde la crisis financiera global.

Argentina ha tratado de estabilizarse a la desesperada subiendo los tipos de interés hasta el 60 por ciento.Turquía asistió a un caída de 114.000 millones de dólares del valor de su mercado bursátil en agosto de este año. La rupia india cayó a mínimos sin precedentes este mes, mientras que la divisa de Indonesia se situó, con respecto al dólar, en su nivel más bajo desde la crisis financiera asiática de hace dos décadas.

Pese a que cada país se enfrenta a sus propios retos -por ejemplo, el presidente turco ha desconcertado a los inversores al afirmar que unos tipos de interés más bajos podrían reducir la inflación- la Reserva Federal de Estados Unidos ha jugado un papel clave, si no intencionado, en la activación de dicha tensión. Todo tiene que ver con la campaña de la Fed de abandonar sus políticas de emergencia de después de la crisis financiera de hace una década.

Con la economía de Estados Unidos en fuerte ascenso, la Reserva Federal ha subido los tipos de interés. También ha reducido su política de compra de bonos, conocida como expansión cuantitativa o EC, y ya no reemplaza todos sus bonos tras su fecha de vencimiento. En efecto, todo ello está reduciendo el extraordinario suministro de dólares estadounidenses. Los organismos homólogos de la Fed en Europa y en Japón están reduciendo, simultáneamente, sus programas de incentivos. Si en 2017 los tres mayores bancos centrales inyectaban 1,82 billones de dólares adicionales al sistema financiero global desde enero hasta agosto, este año la cuenta es de solo 99.000 millones de dólares.

El papel del dólar

El impacto de la Fed está siendo enorme debido al papel crucial del dólar en la economía mundial. Las compras de bonos de la Fed disminuían los costes de financiación en dólares, y las empresas de mercados emergentes fueron algunas de las que se beneficiaron de esa financiación de bajo coste. Los países en desarrollo contaban, a finales de marzo, con 3,8 billones de dólares en bonos extranjeros en circulación, la mayoría en dólares, con respecto a los solo 1,3 billones de dólares a finales de 2010.

El cambio en la política de la Fed ha dejado a los países emergentes prestatarios en apuros para obtener dólares más caros con los que pagar su deuda. «No se puede culpar al crecimiento de lo que está sucediendo en los mercados emergentes; es decir, no estamos en un escenario de ralentización masiva de la economía China», afirma James McCormick, coordinador de Estrategia Global en NatWest Markets, en Londres.Pero ahora que han comenzado las ventas generalizadas, también está en riesgo el crecimiento, a medida que los países aumentan sus tipos de interés como respaldo de sus divisas.

La Fed, con el presidente Jerome Powell a la cabeza, ha estado negociando, con la economía de Estados Unidos rozando el pleno empleo y la inflación, cerca de su objetivo del 2 por ciento. Y desde el punto de vista doméstico, la política monetaria de Estados Unidos continúa en modo de relajación. Incluso después de los sucesivos incrementos, el objetivo de la Fed del 1,75 al 2 por ciento para los tipos de interés de fondos federales se encuentra bastante por debajo del 2,9 por ciento que los legisladores consideran neutro para la economía.

Momento de tensión

Los mercados emergentes se enfrentan a un «momento de tensión», pero el banco central de Estados Unidos continúa subiendo los tipos gracias a la potencia de la economía de EE. UU., afirmaba el presidente de la Fed de Dallas, Robert Kaplan, en una conferencia sobre energía en septiembre. Con el impulso de las bajadas de impuestos y el aumento del gasto público de la Administración Trump, Estados Unidos está en camino, este año, de llegar a su nivel de crecimiento más rápido desde 2005. Los directivos de la Fed, incluyendo Powell, vienen afirmando desde hace mucho tiempo que la mejor forma en la que pueden contribuir a la estabilidad financiera global es controlando el crecimiento de Estados Unidos, y comunicando de forma clara hacia dónde se dirige la política para evitar sorpresas.

¿Qué podría hacer a la Fed suspender sus restricciones? En palabras de David Hensley, director de Economía Global de JPMorgan Chase & Co. en Nueva York, «lo que ocurra en China tiene una gran relevancia». «La ecuación cambiaría si diera señales de una excesiva ralentización o tuviera problemas reales de estabilidad financiera». Algunos analistas temen que las complicaciones en los mercados emergentes sean un indicador temprano de problemas para otro tipo de inversiones, a medida que los bancos centrales endurecen sus políticas. Pese a que los activos en Estados Unidos temen la subida del dólar del mismo modo que los de los mercados emergentes, los inversores buscan continuamente signos del final de la era del dinero fácil.

«Durante mucho tiempo vimos con buenos ojos el impacto positivo sobre los precios de los activos de la EC, pero al mismo tiempo siempre albergamos la preocupación de las consecuencias negativas que tendría su fin», afirma Stephen Jen, director ejecutivo del fondo de alto riesgo Eurizon SLJ Capital Ltd. de Londres.

Si la Fed mantiene su curso, «vamos a asistir a una expansión de la presión» entre mercados emergentes, afirma Jen, quien trabajó como economista en el Fondo Monetario Internacional en los años 90. No obstante, es complicado estimar qué ocurrirá después, en parte porque el aumento de tipos no ha llevado a los inversores a huir de las letras del Tesoro. McCormick, de NatWest, y otros analistas, ya esperaban dichas ventas generalizadas en el mercado de bonos de Estados Unidos, a medida que la Fed endureciera su política. Aun así, pese a que los títulos del Tesoro cayeron a principios de año, se han mantenido estables durante varios meses.

Los mercados emergentes y los títulos del Tesoro eran tan solo dos de los tipos de activos que se beneficiaron de la expansión de liquidez diseñada por la Fed y los demás bancos centrales. Los bonos corporativos han sido testigos de tipos de interés históricamente bajos, mientras que los valores estadounidenses han aumentado.

Tal y como afirman los responsables de la estrategia de Goldman Sachs Group Inc. en una nota de investigación, «la ola de liquidez hizo subir a todos los barcos». La naturaleza sin precedentes de las acciones de la Fed en la pasada década ha restado fiabilidad a las comparaciones históricas, advierte Goldman. ¿Su mejor pronóstico? «Un largo periodo de rentabilidades relativamente bajas en todos los activos financieros».

publicidad
publicidad