Vocento 15 años 17 de Diciembre, 15:03 pm

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Tecnología

Surface, el flotador de Microsoft

Dina Bass / Mark Gurman

En tres años, ha pasado de ser una compañía que también fabrica dispositivos, a toda una innovadora

Terry Myerson, responsable de hardware de Microsoft Corp. empezó hace tres años a enseñar una diapositiva en sus reuniones con el consejo de administración, los directivos y su equipo, en la que se veía una clase llena de alumnos usando productos de Apple. Inc. El mensaje de Myerson estaba claro: si la compañía no aplicaba cambios drásticos, corría el riesgo de dejar la próxima generación de clientes en manos de su eterno rival. 

El pasado 2 de mayo, Microsoft presentó un portátil ligero y elegante que podría ser perfectamente un producto de Apple. Se trata de un dispositivo que arranca en cuestión de segundos y cuenta con una nueva versión de Windows; el último producto presentado por la marca Surface, que cuenta con una popular línea de tablet y PC todo en uno. Myerson apuesta a que este portátil ayudará a convencer a los consumidores más fieles de Mac de que le den una oportunidad a esta compañía. Microsoft se está planteando como público objetivo a universitarios que se supone que están deseando adquirir un equipo de alta gama de 1.000 dólares para poder usarlo durante los cuatro años de carrera sin tener que preocuparse de que se quede obsoleto antes de graduarse. 

El portátil de Surface sale a la venta el mes que viene y aún es pronto para predecir si va a funcionar. Pero su mera existencia ya supone la vuelta en toda regla de Microsoft al sector del hardware. Las decisiones adoptadas en 2012 y 2013 provocaron un panorama desolador: un saneamiento por valor de casi 9.000 millones de dólares, cientos de miles de despidos, socios furiosos, inversores frustrados y la ruptura del idilio entre Bill Gates y Steve Ballmer, tras 40 años, según el propio Ballmer, en parte por su apuesta por el sector del hardware. 

Bajo el mando de Myerson y el CEO Satya Nadella, Microsoft ha planteado un enfoque mucho más disciplinado en lo que se refiere al hardware, centrándose principalmente en segmentos poco masificados o creando categorías, como las gafas de realidad mixta HoloLens, que proyectan objetos virtuales en la visión del mundo real. Todo lo demás, la compañía lo deja en manos de socios como Dell, Lenovo y HP. La marca Surface generó más de 4.000 millones de dólares en ventas en el ejercicio fiscal que finalizó en junio de 2016. «Hemos crecido tanto en los últimos dos años, que ya nada es lo que era», afirma Yusuf Mehdi, responsable de marketing para hardware de Windows. 

Microsoft no ha dominado completamente el sector del hardware. Las ventas del trimestre finalizado en marzo no cubrieron las expectativas porque los ingresos de Surface cayeron un 26 por ciento respecto del mismo periodo del ejercicio anterior. La compañía esperaba una caída porque sus modelos Surface Pro ya van teniendo unos años, pero la caída ha sido más fuerte de lo que preveían los directivos de la compañía. Es un aviso de que las compañías relativamente nuevas en el mercado del hardware informático tienen que planificar muy bien la frecuencia con la que renuevan sus gamas de productos y cuánto tienen que rebajar los precios para dar salida al stock que se va quedando viejo. 

Oportunidad

La llegada de Microsoft al mundo del hardware coincide con una cierta falta de innovación que se percibe desde Apple, donde los Mac han quedado en un segundo plano, tras el iPhone. Hace casi siete años que Apple no rediseña el MacBook Air, el ordenador más parecido al portátil de Microsoft. El último MacBook Pro, lanzado más de 500 días después que su predecesor, recibió críticas por parte de los profesionales, que consideraron que se quedaba corto y era difícil de usar. Apple ha reconocido recientemente que se había alejado de sus consumidores más fieles y se ha comprometido a hacer mejor las cosas. Conclusión: Microsoft tiene la oportunidad de hacerse con parte de su cuota de clientes.

Cuando Nadella pasó a ser CEO, en febrero de 2014, no estaba claro que Microsoft tuviera que apostar por el sector del hardware. Hacía cerca de un año que la tablet Surface RT había fracasado. Los sucesivos productos que vinieron después no fueron mucho mejor y Microsoft tuvo que dejar de confiar en su monopolio de Windows, porque los consumidores habían cambiado los PC por los smartphones y tablets. Nadella tenía que buscar la forma de conservar la posición en el mercado. 

Al mismo tiempo, el equipo de hardware estaba preparando dos tablets para su presentación en primavera: la Surface Mini y una versión mejorada de la Surface Pro, un dispositivo que rompe con las categorías conocidas hasta el momento, que incluía un teclado y una pantalla extraíble. Nadella les dijo que con el siguiente dispositivo, era doble o nada. «La cuestión es que este producto tenía que ser excelente», afirma Panos Panay, supervisor de los productos Surface. «Es nuestra entrada o nuestra salida del sector del hardware». 

El equipo mató el Surface Mini porque no era lo suficientemente diferente de lo que ya existía. En su lugar, se centraron en la otra tablet, que se convirtió en la popular Surface Pro 3. Nadella ordenó el desarrollo rápido de un proyecto de alto secreto que trajo como resultado las HoloLens, una categoría completamente nueva. 

Nadella también realizó cambios operativos significativos. En primer lugar, reconoció que la compra de la marca de teléfonos móviles Nokia Corp. fue un error. Despidió a más de 15.000 empleados, rebajó el valor de los activos y se abandonó básicamente el sector de la telefonía. A continuación, puso el resto de unidades de hardware y sus abatidos equipos humanos en manos de Myerson, que ya había tenido que revivir Windows. Los ingenieros y diseñadores de hardware y software tuvieron que trabajar codo con codo para mejorar la experiencia del usuario, un enfoque en el que Apple había sido pionero décadas atrás. 

Los diseñadores industriales, relegados en su momento a un garaje, se trasladaron a sus propios edificios, donde trabajan con modernas impresoras 3D y maquinaria controlada por ordenador para fabricar rápidamente prototipos hasta que todo funcione bien. En un ala del edificio, que parece un aula de biología, con calaveras, esqueletos y un dispositivo de escaneado con 36 cámaras, el equipo pone a prueba la ergonomía de los dispositivos en diferentes tipos de cabezas, muñecas y cuerpos. Microsoft afina el audio en una cámara «anecoica» que absorbe el sonido de forma tan eficiente que Guinness World Records la ha calificado como el lugar más silencioso de la tierra. El nuevo portátil Surface necesitaba pruebas exhaustivas porque no tiene agujeros para los altavoces, sino que transmite el sonido a través de un teclado fabricado con material poroso. 

Poco después, Microsoft empezó a presentar dispositivos elegantes, de metal pulido que, si bien no resultaban muy revolucionarios, sí eran ingeniosos y agradables para el consumidor. Con el Surface Dial, un regulador inalámbrico independiente que salió al mercado el otoño pasado por 100 dólares, los usuarios pueden hacer cosas como ajustar el sonido de su Surface y otro tipo de configuraciones o hacer zoom en planos y otros archivos. El Surface Studio cuenta con una pantalla de 28 pulgadas que se puede abatir para crear una mesa de dibujo digital.

Microsoft ha dado tumbos a lo largo de su historia. Se cargó una pulsera de seguimiento de la salud tras sacar dos versiones mediocres que no se ajustaban bien. El primer portátil de gama alta Surface Book dejaba demasiado espacio entre la pantalla y el teclado al cerrarse, lo que provocó muchas quejas porque permitía la entrada de polvo y suciedad. La bajada de los ingresos trimestrales llegó tras una caída de las ventas del tablet Surface el año pasado, según la consultora IDC, al permitir a Apple recuperar cierta cuota de mercado y con la decisión de Microsoft de no actualizar su línea Surface Pro las navidades pasadas. 

Con todo, el equipo de Microsoft es moderadamente optimista. Los nuevos productos están gustando mucho, según Panay. Pero «lo digo desde la humildad. No olvido que yo mismo sufrí la rebaja de la valoración de activos. Aunque también soy quien salió al escenario a presentar el Surface RT».

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