Vocento 15 años 20 de Noviembre, 04:50 am

Finanzas.com

Recordar mis datos | ¿Olvidaste tu contraseña?

Economía global

¿Quién llegará a perforar en estas tierras?

Adam Williams

En México, la resistencia a las compañías energéticas extranjeras impulsa a un candidato populista para las elecciones presidenciales

Cuando el pasado mes de febrero una multitud indignada prendió fuego al ayuntamiento de la ciudad de Tecpatán, situada al sur de México, una señal de alarma recorrió todo el país, ya entonces sumido en el caos provocado por Donald Trump.

Su indignación se debía al petróleo, en concreto a un plan del Gobierno para subastar a perforadores particulares una franja de tierra en torno a la comunidad agrícola. La población local comenta que desconocían que ya se había fijado una fecha, el 12 de julio, para la subasta. Al enterarse, incendiaron las dos plantas del ayuntamiento, que ahora está carbonizado, abandonado, con las ventanas destrozadas y su puerta de hierro cerrada. El reloj de la torre se detuvo a las 10:55 h.

Estos disturbios nos recuerdan a los años 90, década en la que los rebeldes Zapatistas recorrían la región y declaraban la guerra al Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Las protestas de esta última época llegan en un momento en que el presidente, Enrique Peña Nieto, trata de resucitar la frágil industria petrolera de México a través de la entrada de capital extranjero, razón por la cual el área que rodea Tecpatán ha salido al mercado. Andrés Manuel López Obrador, favorito para las elecciones presidenciales del próximo año, ha prometido la retirada de las reformas llevadas a cabo por Peña Nieto en 2016. Y Amlo, que es como se le conoce, tiene muchas posibilidades de ganar, gracias a Trump. El nuevo presidente de EE.UU. ha logrado enfurecer a los mexicanos y ha abonado el terreno perfecto para Amlo, un ferviente populista que ha prometido plantar cara a los extranjeros y a las grandes empresas y dar absoluta prioridad al pueblo.

El mensaje de Amlo encaja con el ambiente que se respiraba a principios de marzo en la húmeda construcción de hormigón de Tecpatán en la que se reunieron los líderes de la comunidad para planificar nuevas acciones de resistencia. «Vamos a defender nuestra tierra con machetes, con pistolas, con todo lo que sea necesario», comentaba Elmer Escalante, maestro de primaria. «El hecho de que aquí se explote petróleo no va a suponer trabajo para nosotros sino la ruina de nuestra tierra».

Las reformas de Peña Nieto abrieron la puerta a que gigantes como Chevron Corp. y Exxon Mobil Corp. reanudaran por primera vez la explotación en México desde que el Gobierno desmantelase el sector hace casi 80 años. La expropiación sigue estando muy presente en la memoria del país. Una gran fuente en Ciudad de México la recuerda; los trabajadores de la empresa petrolera estatal, Petróleos Mexicanos (Pemex), se congregaron en marzo, como hacen cada año, para celebrar su aniversario. En los convulsos días que siguieron a las expropiaciones de 1938, tanto los mexicanos ricos como los pobres donaron cuanto pudieron, desde abrigos de pieles y joyería hasta cerdos y pollos, para contribuir al pago a las compañías petroleras extranjeras.

Por tanto, la rebeldía de Amlo toca la fibra sensible, a diferencia de las cada vez más frecuentes justificaciones que Peña Nieto hace de su política. Se dijo a los mexicanos que los precios de la energía bajarían a medida que llegase la inversión. Hasta la fecha, ha ocurrido todo lo contrario. Con la subida de los precios de la gasolina el 1 de enero, estallaron en todo el país protestas y revueltas que situaron la popularidad del presidente en mínimos históricos y Amlo aumentó su ventaja electoral. Ha prometido un referéndum sobre el mantenimiento de los recursos energéticos bajo control nacional, si bien en marzo afirmó que no habría «acciones autoritarias» para confiscar bienes. 

Eran muchas las razones que aquellos que reformaron el sector de la energía en México tenían para argumentar que la llegada de capital y de conocimientos técnicos del extranjero eran muy necesarios. Tras tocar techo en 2004, la producción anual de petróleo ha ido cayendo año tras año debido a que el gigante complejo Cantarell situado en las aguas poco profundas del Golfo de México ha comenzado a agotarse. En opinión del Gobierno, la tendencia va a cambiar de rumbo con la llegada de los mayores productores del mundo, ya que cuentan con capacidad para extraer petróleo de aguas profundas, algo que no está al alcance de Pemex, cuya tecnología es mucho más limitada.

Incluso en el caso de que Amlo gane, no va a ser fácil deshacer las medidas implantadas por Peña Nieto, comenta Duncan Wood, director del Instituto México en el Centro Internacional para Académicos de Woodrow Wilson, situado en Washington. Amlo va a necesitar la aprobación del Congreso, algo que es poco probable que obtenga, y aunque cuente con el respaldo de éste último, el Tribunal Supremo tendría que declarar la acción inconstitucional. Es un proceso largo y «para entonces, la reforma energética ya habrá comenzado a generar beneficios en forma de incremento de la producción petrolera e ingresos fiscales», comenta Wood.

Venta de derechos

El Gobierno está acelerando el plan. Desde 2015, se han vendido los derechos de unas 40 áreas. Un número similar va a salir a subasta este verano, momento en que la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) prevé alcanzar los 2.800 millones de dólares en ventas de tierras. Ya son trece las empresas, entre las que se incluyen la compañía francesa Total, la colombiana Ecopetrol y la canadiense Gran Tierra Energy, que han mostrado su interés por pujar. México «necesita más participantes» para que la subasta sea un éxito, comentó el 10 de marzo Juan Carlos Zepeda, Comisionado de la CNH.

Dos de los nuevos bloques están en el norte de Chiapas y la CNH afirma que será allí, en un área de unas 525 millas cuadradas, donde se perforarán al menos 12 pozos exploratorios. La zona está habitada en gran parte por los zoques, un pueblo próximo a la cultura azteca y maya que cuenta con una economía basada en el ganado, el maíz, los frijoles y el café. «Hay muchas comunidades indígenas en Chiapas y si uno no muestra la sensibilidad necesaria hacia sus costumbres y tradiciones, acaba teniendo problemas», comenta Wood. «Si el Gobierno y los inversores cometen errores», crecerá la oposición.

En poblaciones diminutas con nombres que derivan del dialecto local (Chapultenango o Ixtacomitán), las protestas ya han arrancado. Los funcionarios del Ministerio de Energía han visitado la región para informar y hacer consultas. Pero las comunidades como Tecpatán están aisladas: la telefonía móvil y el acceso a internet son lujos. Lo que realmente provocó que se difundiera la noticia de que se iban a subastar tierras de forma inminente, comentan los lugareños, fue el encarcelamiento el 21 de febrero de Silvia Juárez Juárez, madre de dos hijos, por organizar la oposición. «El Gobierno local la detuvo para silenciar el movimiento pero con ello, solo consiguió crear una mayor concienciación y resistencia», comenta Sergio Cruz, habitante de Tecpatán que se ha convertido en líder de las protestas. «Fue una acción errónea».

El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, centenares de personas marcharon por Tecpatán para denunciar los proyectos petroleros. Portaban grandes pancartas con la imagen de Juárez y coreaban que los Zapatistas están vivos y presentes. 

La revuelta actual no ha alcanzado los niveles de la anterior. En 1994, en menos de dos semanas, los Zapatistas liberaron presos, prendieron fuego a barracones militares y tomaron los ayuntamientos y los ranchos de Chiapas. Tuvo lugar una ofensiva militar que dejó decenas de muertos pero la rebelión estuvo latente durante muchos años. Y ahora puede que se esté cociendo de nuevo. La hermana de Juárez, Evanjelina, comenta que ha visitado a la activista en una cárcel próxima a Tuxtla Gutiérrez, capital de la provincia. «Está contenta con que su arresto haya servido para que el movimiento progrese», dice Evanjelina. «Esto es lo que ella quiere. Tiene que saberse que en esta región protegemos nuestras tierras de cualquier forma posible».

publicidad
publicidad
publicidad