Estoril (Portugal), 1 dic (EFE).- El presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, cuyo país desempeñó este año la secretaría pro tempore de la Cumbre Iberoamericana, traspasó hoy la responsabilidad de organizar la próxima reunión a su colega argentina, Cristina Fernández de Kirchner.
La presidenta dijo que en la próxima cumbre debería dedicarse un capitulo a la lucha contra el terrorismo y la política internacional en su dimensión global y regional y aludió en concreto al conflicto de Oriente Medio.
Aunque no se alcanzó un acuerdo para presentar una postura común de la Cumbre acerca de la crisis de Honduras, Fernández de Kirchner elogió a la presidencia portuguesa por su declaración sobre la cuestión, encomendada y respaldada por los países participantes.
La presidenta argentina destacó el esfuerzo hecho por "todos" en el intento de llegar a una postura común en ese tema y expresó su esperanza de que en la próxima conferencia en Argentina "podamos decir que ha retornado la democracia a todos los países" iberoamericanos.
En una ceremonia tras la conclusión de la conferencia iberoamericana celebrada en el balneario luso de Estoril, dedicada a la innovación y el conocimiento, Fernández de Kirchner invitó a todos los gobernantes de la comunidad a participar en el próximo encuentro.
La XX Cumbre Iberoamericana se celebrará en 2010 en la localidad argentina de Mar del Plata y estará centrada en el desarrollo y la igualdad de oportunidades.
Fernández de Kirchner señaló que debería dedicarse un capitulo a la lucha contra el terrorismo y la política global y regional y propuso al secretario iberoamericano, Enrique Iglesias, y a los países de la comunidad que "comencemos a pronunciarnos sobre hechos que provocan una distorsión en la seguridad mundial".
"Creo que también debemos tener posturas y pronunciamientos sobre estas cuestiones", agregó al incluir también el conflicto de Oriente Medio en ese capitulo.
La presidenta argentina instó a los gobernantes iberoamericanos a defender la "legalidad y la democracia", porque de lo contrario los discursos de estos encuentros se quedan sin contenidos y "entonces la gente empieza a visualizar que tenemos encuentros que poco impactan".
"La defensa de la democracia debe ser una defensa sin concesiones", subrayó al rechazar los dobles estándares y destacar que "el respeto a las leyes no es una cuestión de derechas ni de izquierdas".

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