26 de Mayo, 16:03 pm
Andrew Robinson

La inflación china alcanza máximos de 34 meses

Andrew Robinson

Andrew Robinson, Analista de divisas de Saxo Bank

El foco principal en Asia ha sido hoy la catarata de datos económicos de China para el mes de mayo. Una inflación creciente y una menor producción estaban en el consenso de los economistas, y los datos han resultado ser muy parecidos a lo esperado. La inflación se coloca en máximos desde agosto de 2008 después de la caída de abril, pero marca un 5,5%, no tan malo como algunos habían temido en los rumores previos a la publicación. Los precios de la producción se situaron ligeramente por encima de lo previsto en el 6,8% interanual, mientras las ventas minoristas y la producción industrial se compensaron la una a la otra (la primera ligeramente por debajo, la segunda algo por encima). La reacción del mercado sugirió que la ausencia de malas noticias son buenas noticias, y el riesgo aumentó tras las publicaciones.

Al margen de China, nos han llegado las condiciones empresariales y confianza NAB. Ambas encuestas han mostrado lecturas ligeramente peores. Los índices nipones de grandes manufacturas y toda la industria para el segundo trimestre han experimentado un dramático deterioro, pero esto se ha contrarrestado con la mejora que el Banco de Japón ha hecho de la previsión económica (por primera vez desde el terremoto de marco). La entidad central japonesa reconoce que la economía afronta "presión a la baja, pero muestra signos de remontar". Las restricciones en los suministros han comenzado a mejorar, y el banco ha aumentado su programa de préstamos centrándose en las industrias de crecimiento.

La sesión europea cuenta con el IPC sueco y británico y un discurso de Nowotny del BCE, mientras en EE.UU. tenemos el optimismo de los pequeños negocios, los precios de la producción, las ventas minoristas y los inventarios de negocio, además de la capacidad de utilización de Canadá.

Ayer no hubo mucho que contar, aunque a pesar del peso de las noticias negativas sobre el euro (incluyendo otra rebaja de Grecia hasta CCC por parte de S&P), el euro-dólar subió a medida que la coyuntura negativa se desvanecía durante la sesión. No había datos para cambiar el sentimiento del mercado, así que volvimos a los 1,44 contra el dólar a medida que saltaban los stops. Trichet del BCE repitió su opinión de que un "esquema voluntario" sería la mejor medida para la situación griega. El franco suizo aún tuvo mejor rendimiento y el euro-franco suizo tocó mínimos históricos. Weale del Banco de Inglaterra, un reconocido halcón, repitió su postura de que hay fuertes posibilidades de una subida temprana de tipos, lo que impulsó algo a la libra.

Los mercados de EE.UU. se comportaron de manera estable, y Wall Street terminó plano. Las rentabilidades estadounidenses por su parte se relajaron (la del bono a 10 años volvió por debajo del 3%), lo que llevó al dólar-yen cerca de la marca de 80,0. Lacker, de la Fed de Richmond, comentó que los recientes datos macroeconómicos en EE.UU., más débiles, podrían provocar una nueva evaluación de las perspectivas económicas en el segundo semestre, y hay riesgo de que el crecimiento por debajo de la tendencia dure algún tiempo. Dicho esto, añadió que EE.UU. no puede bajar la guardia con la inflación. Al comienzo de la sesión asiática, Fisher de la Fed de Dallas decía que no apoyaría más relajación monetaria, y avisó que la Fed no puede seguir monetizando deuda.

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