El terremoto en Japón ensombrece otros acontecimientos importantes
John J. Hardy, Estratega de divisas de Saxo Bank
La tremenda tragedia del terremoto del viernes en Japón está restando protagonismo a todo lo demás este comienzo de semana. Sin embargo, en segundo plano, los líderes europeos han conseguido una nueva versión del plan de rescate dos semanas antes de la cumbre del 25 de marzo. Y mañana tendremos una reunión de la Fed en la agenda.
El terremoto en Japón
Los informes iniciales sobre el terremoto en Japón y el posterior tsunami recalcaban lo remota que era la región donde tuvo lugar y lo estrictas que son las normativas de construcción japonesas, por lo que era de esperar un daño estructural mínimo. Sin embargo, quedó claro más tarde que no hay una protección real para tsunamis, lo que se ha traducido en una pérdida aterradora de vidas y la destrucción de todas las ciudades costeras. Cuatro reactores nucleares se han retirado de la red y al menos dos de ellos podrían haber comenzado el proceso de fusión y estén muy probablemente destruidos. Una refinería de 220.000 barriles al día también ha acabado en llamas. Las previsiones de los datos se mueven en estos momentos en un rango de hasta 35.000 millones de dólares, que es aproximadamente un tercio o menos de lo perdido en el terremoto de Kobe en 1995. Sin embargo, no nos sorprendería si esta estimación se dispara mucho más en los próximos días.
No resultó ninguna sorpresa que el Banco de Japón anunciase un programa de 12 billones de yenes (más de 145.000 millones de dólares) de inyecciones de liquidez al sistema bancario para contrarrestar cualquier disrupción financiera de la tragedia. Este movimiento acomodaticio ha provocado una reversión del yen a la debilidad, después de que cerrase el viernes mucho más fuerte al esperar que se repitiese el patrón de 1995 en el terremoto de Kobe. En aquel momento, el yen se fortaleció súbitamente hasta sus máximos históricos durante muchas semanas después del terremoto. Con el mercado tan interesado en los diferenciales de tipos de interés últimamente, tiene quizá más sentido ver un yen débil en este entorno. Debemos destacar la liquidez fácil que ofrece del Banco de Japón mientras la atención se centra tanto en las expectativas últimamente, y con el tema de trasfondo de preocupaciones sobre los niveles de deuda pública: ahí Japón es un plusmarquista mundial.
Los mercados normalmente se recuperan con rapidez de las grandes catástrofes naturales, sin importar lo devastadoras que resulten. A pesar de ello, es interesante considerar si este terremoto puede servir de catalizador para Japón de ahora en adelante. Recomiendo leer esta columna de William Pesek en Bloomberg sobre el tema, ya que comenta cómo este terremoto puede acabar trayendo reacciones positivas, como una mejora de las relaciones diplomáticas y la mejor oportunidad en mucho tiempo de obligar a la burocracia a cambiar sus formas. Vale la pena tenerlo en cuenta.
Plan sorpresa de rescate del euro
Las reuniones de la UE durante el fin de semana sorprendieron a la mayoría de observadores al convertirse en un rediseño a gran escala del plan de rescate actual, al menos de acuerdo con el anuncio, que no era muy profuso en detalles. El resto de información se irá dando a lo largo de hoy y de mañana. Lo que sí se sabe es que los términos de los préstamos a Grecia se suavizarán (a cambio de un plan en el país heleno para vender 50.000 millones de euros en activos), y que el fondo de rescate no efectuará compras de bonos a mercado abierto, algo que se había propuesto previamente. Ahora los bonos se comprarán directamente a los gobiernos por el Fondo de Estabilidad y se podrán gastar los 440.000 millones de euros del fondo si hace falta. Habrá, no obstante, restricciones en la compra de bonos en el mercado primario, y estas adquisiciones solo se podrán ejecutar a cambio de compromisos en aras de la austeridad.
El anuncio de un acuerdo acalla los crecientes miedos, procedentes de casi todos los lugares, de que los políticos europeos no lograrían alcanzar un acuerdo, y significa que en el peor de los casos los gobiernos podrán conseguir financiación directamente del plan si todo va bien. Podría hacer un gran "a no ser que", no obstante. La cuestión es durante cuánto tiempo estos países soportarán vivir en una depresión deflacionaria mientras el rescate continúa. También faltan detalles y preguntas que deben ser abordados en la cumbre del 25 de marzo.
El mercado ha tomado el acuerdo como una buena noticia para el euro, que ha cotizado marcadamente alcista respecto la libra esterlina, e incluso contra el dólar, aunque el billete verde se esté considerando como un activo refugio tras el terremoto en Japón.
Mirando más allá
El cierre del viernes sugería que los mercados ni siquiera consideraban el terremoto como un evento al que reaccionar en términos de impacto financiero, pero el voto de confianza en el caso alcista ha pasado a ser justificablemente más débil en el arranque de la sesión asiática esta semana. Los precios del petróleo están cayendo con fuerza en todo el mundo y el planeta toma nota de la caída de 650 puntos (en el momento de escribir este informe) del Nikkei. Las consecuencias del terremoto seguirán en lo alto de la agenda los próximos días, pero están ocurriendo muchas otras cosas en el resto de frentes, como el plan de rescate europeo y la reunión de la Fed mañana.
En cuanto a la reunión del FOMC, esta vez dura solamente un día, así que no podemos esperar un gran cambio en su posición. Los dos puntos de contención serán probablemente: primero, si las compras de bonos para el segundo programa de relajación cuantitativa terminarán de golpe el 30 de junio, o si se suavizarán para prevenir problemas; y segundo, si Plosser o Fischer finalmente son la nota discordante de los últimos informes, ya que sus comentarios recientes así lo sugieren cada vez más.
Mucho cuidado ahí fuera esta semana, hay un montón de espacio para la volatilidad en los próximos días.