Cuatro factores a considerar para no dejarse llevar por la volatilidad
Consejos para un mercado difícil
He vuelto a releer un articulo antiguo (todo lo anterior a 2011 ya me parece historia) de 2009 que recomendaba al inversor defenderse de mercados dominados por la volatilidad. En sí, el artículo en cuestión recomendaba a los inversores no dejarse llevar por rallies de corto plazo sin fundamento. O también, aprovecharse de ellos pero sin que ello le llevara a cambiar la posición tendencial. El artículo en cuestión fue escrito en mayo de 2009. Pero podría ser de rabiosa actualidad (ya escribo como los periodistas...deportivos).
En concreto, enfocaba en cuatro factores lo que el inversor debe considerar para no dejarse llevar por el mercado confundiendo con ello lo que es volatilidad con tendencia. Estos eran los cuatro indicadores a considerar:
1. Desconfiar de las subidas rápidas sin que nada haya cambiado de fondo en la economía. En aquel momento hablaba de 20 o 30 % de subida en 3 meses...bueno, ahora debemos ser mucho más modestos.
2. Comprar porque todo el mundo está comprando puede ser el mejor camino para arruinarse. Recomendaba ser paciente y esperar cambios en los fundamentos.
3. Cuidado con magnificar noticias menos malas en un contexto de fondo negativo. Ser pragmático es obligado, lo que no significa ignorar las nuevas noticias que vayan surgiendo.
4. Preferible comprar activos en las caídas que hacer cartera en las subidas. Naturalmente, seguimos hablando de un mercado negativo de fondo. Muchos se sorprenderían de la velocidad con que un mercado puede perder lo ganado ante la cruda realidad.
Hace unos días en una reunión con un cliente, este estaba más versado sobre indicadores de sentimiento y posición que sobre el trasfondo de la situación. Pero esto es ya una realidad innegable: el inversor de largo plazo ha quedado relegado a aquel inversor que ante pérdidas no realizadas en sus posiciones decide legárselas a sus descendientes. El resto es un inversor que motivado por el dinero sigue la tendencia a corto plazo del mercado, tratando siempre de no ser el último en salir. Me refería a esto hace unas semanas cuando les contaba como un analista recomendaba comprar bolsa sólo cuando el VIX quedará por debajo del 20 %. Pero es que el 20 % de volatilidad diaria es una barbaridad. Igual que lo es el 19 %. Subidas en el último mes y medio del 5/9 % en las bolsas mundiales (desarrolladas/emergentes) ya nos parecen mucho. Y consideramos que las cosas nos han ido muy bien sólo con ganar un 3.0 %. Casi sin darnos cuenta hemos asimilado que estamos en un mundo de bajas rentabilidades, pero obviamos también que el escenario de riesgo es enorme. Sí, admito que esto tiene mucho que ver con la política de los bancos centrales de inyectar liquidez al mercado. Sigo pensando que este tipo de políticas enmascaran precisamente una de las características de los mercados como indicadores de riesgo. Ya sé que no había más remedio.
¿Brotes verdes? ¿tentativos indicios de estabilización?. ¿Por cuál se deciden? El segundo término ha sido utilizado por el Presidente del ECB en su reciente comparecencia tras la reunión mensual de la entidad. Por lo que respecta al primero, todos lo tenemos en mente cuando valoramos los datos de empleo en EEUU. Demasiado buenos para ser verdad. Con esto no quiero decir que sean datos retocados. Pero es claro que parte de la mejora se puede deber a los factores de estacionalidad utilizados para su obtención y el resto al reciente buen tiempo. Desde una perspectiva estacional. Claro que también hay una evidente mejoría del indicador, algo claramente alentador. Pero no tanto como para hablar de una recuperación como tal. Más bien la resistencia de la economía norteamericana, su flexibilidad y es también evidente que debemos hablar de las medidas de las autoridades para mantener las expectativas de los agentes. Las ayudas fiscales y la política financiera expansiva de la Fed. Una recuperación cíclica, pero de magnitud aún por definir. Lo suficiente para mantener el mercado, pero no para impulsarle hacia nuevos niveles altos. Positivo también para limitar su inestabilidad, pero no tanto como para no temer nuevos conatos de volatilidad si finalmente resulta ser un fiasco. Al final, una oportunidad de compra para aquellos que se hayan quedado fuera de la actual subida. Pero siempre pensando que las posiciones queman en las manos bajo una tendencia de largo plazo que sigue siendo negativa. Esto es lo que me temo.