Diseñando un rescate para Grecia
Y de hecho, "inventando" un mecanismo de soporte financiero entre países hasta el momento inexistente. Y es que, ¿quién iba a pensar que se podría dar el caso de Grecia? pero, ¿debemos estar preparados para otros casos similares en el futuro?
La Crisis de Grecia (o de la Deuda) ha estallado antes de lo esperado. Pero, ¿quién puede anticipar una Crisis? si adelantarla es muy difícil, fijar el momento en que surge es casi imposible. Todo esto no evita una crítica sobre la gestión de esta Crisis por la Eurozona. Al dejar a la disciplina del mercado la presión para que las autoridades griegas tomen medidas drásticas (en términos políticos y sociales... hoy hay huelga de funcionarios), se ha generado una sensación de desconfianza que finalmente ha llevado a una situación imposible: Grecia es incapaz de obtener financiación en el mercado, a cualquier precio. Pero Grecia necesita como mínimo renovar deuda hasta mitad de año por más de 25.000 millones de euros. El resto, la evolución de sus cuentas, dependerá de la gestión real del déficit. Pero por muy drástico que sea el ajuste, es inevitable que el País necesite también liquidez para funcionar. Ayer mismo el Gobierno griego adelantaba nuevas medidas, que abarcan desde recortes de gastos hasta aumentos de impuestos. Todo lo que sea necesario. Los ingresos públicos de enero podrían estar creciendo a tasas del 15% ante el aumento de impuestos. Pero son los gastos en los hay que enfocarse. Realmente, en la disposición de las autoridades griegas a cumplir lo prometido.
"La ayuda no saldrá gratis". Esto es lo que decía ayer el Consejero de Economía Almunia. Ante una situación imposible para obtener financiación, la alternativa era doble: declararse en quiebra o obtener liquidez (o garantías) desde los socios europeos. O bilaterales de los países. Aquí comienza el cruce de comentarios, rumores, que ayer llevaron a los mercados a una volatilidad extrema. Y me temo que puede continuar hoy, ante la traslación a la prensa de nuevas "confesiones". Por un lado, leemos que es la Canciller alemana la que está liderando el rescate (ayer un político alemán llegó a hablar de una línea de liquidez bilateral... aunque más tarde fue desmentido). Recuperando a Almunia, sus comentarios prácticamente dan por hecho la ayuda. Pero también el peligro de crear un precedente en el futuro:"darle soporte sin contrapartidas puede dar lugar a nuevas crisis en el futuro". De entrada, ¿quién garantiza que las autoridades griegas vayan a seguir el ajuste una vez reducida la presión de los mercados?. De hecho, ¿quién puede presionar a otros gobiernos europeos para que apliquen sus propios ajustes?. Ayer algunos economistas se enfocaban en la prórroga de la ayuda a los desempleados en España durante otros 6 meses, apenas dos días después del viaje a Londres de la Ministra de economía y el Secretario de Estado de Economía. Realmente dentro de la Eurozona no hay mecanismos de disciplina interna, no al menos de la entidad necesaria para que sean eficaces. Al final, se deberá confiar en la promesa de los gobiernos. O asumir el coste en términos de credibilidad, a nivel europeo. Se ha confirmado que Grecia era un Problema Europeo.
El Primer Ministro francés dijo ayer que la reacción del mercado a Grecia es irracional, dominada por la especulación. Se olvida de que las primeras alusiones a que sea el mercado el que imponga su disciplina fueron desde Europa. Los mercados simplemente reaccionaron ante la debilidad manifiesta. Y el pánico, es cierto, llega a ser irracional cuando se trata de un pánico colectivo. En este punto sí debemos hablar del contagio a otros países, como es el caso de España. Ayer Moodys volvió a reiterar que España y Portugal presentan problemas diferentes a los de Grecia. Y que sobre todo no necesitan soporte financiero desde sus socios europeos. Es evidente, al final una cuestión de precio. Pero los mercados, siempre debemos recordarlo, viven de expectativas.
En el WSJ leemos que para Grecia se están preparando garantías sobre su deuda, similar al rescate de muchos bancos. Pero una fuente alemana resalta que dada la complejidad del proceso, quizás no resulte esta misma semana. Mañana era la fecha que muchos consideran clave para un acuerdo. Bien, iniciado el proceso que más da una semana que otra. Mientras, podemos valorar la solidez de la mejora de los mercados.
Esta es otra cuestión a resolver ahora: está por ver que el soporte financiero a Grecia de por cerrada la Crisis de la deuda antes de que se convierta en un nuevo frente de batalla junto a la Crisis económica, residencial (en algunos países) y financiera. Sin duda, reducirá la presión en el mercado. Pero me temo que no lo suficiente para volver a la confianza de finales del año. La "música suena, pero demasiado lejana". La percepción de riesgo es muy elevada en estos momentos. Además, debemos esperar un coste de toda la inestabilidad actual sobre la recuperación de la economía. Si antes esperábamos una moderación en la cifra de crecimiento en la primera mitad del año, ahora se acentúa. Pero es cierto que a muy corto plazo se ha eliminado un factor de riesgo importante. O quizás sólo lo hemos aplazado en el tiempo. En uno o dos años. El plazo en que debería haber ocurrido en principio.