
Esperamos que China siga teniendo una influencia significativa sobre la demanda de materias primas, dado el paquete de estímulo intensivo en materias primas del gobierno chino. La naturaleza de la economía ha significado que el estímulo se ha filtrado a la economía real, excepto en EEUU. En China, los préstamos impulsados por el gobierno han impulsado la actividad. Los datos macro chinos de este año han sugerido que, a pesar de la recesión global, la economía ha empezado a recuperarse y los niveles de crecimiento podrían continuar en la región, una señal alcista para el sector minero. Las tasas de crecimiento del PIB y la producción industrial parecen haber tocado suelo, las ventas de coches y minoristas están mostrando señales de mejora y ha habido un fuerte repunte y en tasa anualizada están por encima de los niveles de 2008.
Estamos empezando a ver algunas señales de aumento de los inventarios en EEUU y Europa. Si estas tendencias tomaran velocidad el resto del año, podríamos empezar a ver niveles de demanda normalizados para las materias primas en 2010.
Sin embargo, cualquier moderación que se produzca en la recuperación de China afectará a los mercados. Hemos incrementado la exposición a las principales mineras y los productores de productos base que es probable que se vean menos afectados por un sentimiento de Mercado negativo. Estamos sobre ponderados en materia primas tales como cobre y platino, donde si las restricciones se suman a una recuperación de la demanda podrían provocar tensiones en el mercado y precios elevados.
El gobierno chino cree claramente en el crecimiento a largo plazo pues ha sacado ventaja de los bajos precios de las materias primas y las bajas cotizaciones comprando cantidades estratégicas de algunos metales base, prestando a países como Rusia y Brasil para asegurarse futuras ofertas de materias primas y comprando participaciones en mineras extranjeras.

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