Vocento 15 años 19 de Noviembre, 01:53 am

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Viajar

Descubre el encanto de las ciudades que más congresos celebran

Las largas jornadas de congresos se pueden convertir en unas minivacaciones si se sabe aprovechar bien el tiempo. El encanto de las ciudades europeas está en su calles y sus paseos tienen la capacidad de transportarte a otras épocas más románticas.

París, Berlín y Viena son tres urbes con encantos muy diferentes. Todas tienen en común su gran potencial para albergar congresos pero cada una tiene su personalidad que hará que quieras volver a visitar sus calles y repetir en sus magníficos alojamientos. Combinar trabajo y placer será una tarea muy sencilla en estas ciudades, que ocultan a la vista de todos incansables historias de amor, lujo, poder y sangre. Visitar sus monumentos es casi una obligación, a pesar de que el tiempo no juegue a nuestro favor. 

París, la ciudad del amor y un museo al aire libre. Cuenta con una población de más de 12 millones de habitantes en su área metropolitana y es la segunda ciudad europea más poblada, por detrás de Londres. De sus calles se debe el nombre de París, ya que fue la primera ciudad en iluminar sus edificios con luz eléctrica. Pasear por las vías galas hará que se te olvide cualquier preocupación. Mires a donde mires siempre encontrarás un elemento característico. 

Su arquitectura, gastronomía y cultura ya son parte de la iconografía mundial del siglo XXI. Es imperdonable ir a la ciudad del amor y no visitar al menos uno de sus museos. Si tienes poco tiempo, la duda estará entre el Louvre o el Pompidou. La elección dependerá del gusto. El primero, sin duda, es una obligación para todo aquel que quiera disfrutar del arte clásico, no obstante, para los más modernos, el Pompidou se convierte en un 'must'. Paseando por la ciudad será difícil no ver la monumental Torre Eiffel. 

Construida en 1889 para la Exposición Universal, la Torre Eiffel se convirtió en el principal símbolo de la ciudad y es el monumento más visitado del mundo. Otra opción es pasar por el Arco del Triunfo y llegar a los Campos Elíseos. Componen la vía más bella y conocida de París. Un paseo que se te quedará grabado en la retina, sobre todo en otoño. Una visita a París no se completa sin visitar Notre Dame, la catedral gótica por excelencia. Su arquitectura ha inspirado a miles de artistas y sus gárgolas son sin duda otro icono francés. 

Berlín, el 'Ave Fenix' europeo. Sin duda alguna, la capital alemana es la viva imagen de la historia moderna. Los trágicos sucesos han hecho de sus calles un paseo que te invita a no olvidar, a pesar de que en los últimos años la ciudad se ha transformado casi por completo con la construcción de avenidas cubiertas de vanguardismo. Berlín se está preparando para ser la capital más importante de Europa. Es moderna, abierta y tiene una población joven que quiere revolucionar el mundo. El centro de Berlín lo corona la legendaria Alexanderplatz, la plaza más turística de la ciudad en la que se encuentra la Torre de la Televisión y el Reloj Mundial. Desde aquí nacen las grandes calles construidas durante la época comunista. 

Otro gran monumento de la urbe alemana es la Puerta de Brandenburgo. La antigua entrada a Berlín se ha postulado como uno de los principales símbolo de paz sobre el triunfo de las armas. Se encuentra ceca de lugares emblemáticos de la ciudad, como son el edificio del Parlamento o la Potsdamer Platz.

No obstante, si hay algo que no te puedes perder es el muro de Berlín, el bloque de cemento y hormigón que separó a familias en dos durante 28 años. Para poder ver este monumento histórico tendrás que ir a East Side Gallery. Allí se puede recorrer más de un kilómetro del muro decorado con impresionantes pinturas que reflejan multitud de acontecimientos. 

Viena, la ciudad de los palacios y la ópera. El reconocido neutralismo de Austria tras declararse independiente en 1955 ha favorecido a su capital. Viena se ha convertido en sede de multitud de conferencias internacionales y de diferentes organismos de la ONU. En 1873 se construyó su principal monumento, el Teatro de la Ópera, tan conocido que no se puede entender una visita a la ciudad sin disfrutarlo. En su inauguración fue una decepción para los vieneses que esperaban algo más de él. 

En su interior alberga un auditorio con espacio para 2.800 personas, el escenario y el salón de té de Francisco José, el emperador de Austria. Otro coloso a visitar es la bella Catedral Stephansdom. La ciudad gira en torno a ella ya que se sitúa en el corazón de la capital. Si visitas Viena tus días empezarán y terminarán alrededor de esta zona, ya que es donde se encuentran la mayoría de restaurantes y cafeterías de la ciudad.

Dónde dormir en estas ciudades

Según Booking.com for Business la búsqueda del bleisure, el equilibrio entre negocios y ocio, es una tendencia al alza entre los viajeros. Para poder sacar el máximo partido a los viajes de ocio y negocios, Booking.com ofrece treinta tipos distintos de alojamiento entre los que escoger.

En el centro de París, y a un paseo de los grandes almacenes Galleries Lafayette, la ópera Garnier y el Museo del Louvre,el Residence Bergère ofrece elegantes apartamentos independientes que ocupan un característico edificio parisino.

Situados en el moderno y céntrico barrio de Mitte, en Berlín, Gorki Apartments ocupa un increíble edificio del siglo XIX y se encuentran cerca de muchas de las principales atracciones de la ciudad, como la Puerta de Bradenburg, el edificio del Reichstag o el Memorial del Muro de Berlín.

Con una ubicación ideal, en pleno centro de Viena y a escasos minutos a pie y en coche de la Ringstraßey la catedral de San Esteban, respectivamente, destacan los modernos apartamentos con balcón privado, Sofie Apartments. Una opción perfecta si después de una jornada de negocios se quiere disfrutar de los restaurantes y locales de ocio de la zona en la que se encuentra.

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