Vocento 15 años 23 de Octubre, 19:03 pm

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Empresas

El Brexit hace un agujero en Iberdrola

Manu Álvarez

La depreciación de la libra castiga a la eléctrica vasca y las incertidumbres en Escocia condicionan su futuro

El radar de Iberdrola amenaza con una tormenta perfecta como consecuencia del 'Brexit', porque su exposición de riesgo en el Reino Unido es muy importante y las incertidumbres elevadas. La eléctrica que preside Ignacio Galán va a tener que lidiar en el corto plazo con la devaluación de la libra esterlina, que abrirá un agujero contable en su balance. Más adelante y si la debilidad de la moneda británica persiste, tendrá que despedirse de una parte de los beneficios esperados y afrontar unas inversiones en las que apenas obtendrá ventajas por el nuevo tipo de cambio.

Por si no fuese suficiente la incertidumbre acumulada, Escocia, donde se concentran buena parte de los intereses de Iberdrola en las islas, ha entrado ya en una nueva etapa de efervescencia. La primera ministra escocesa, Nicola Sturgeon, ya argumentó la semana pasada que la opción de un nuevo referéndum de independencia «esta sobre la mesa». En su opinión, muchos de los escoceses que votaron en contra de la ruptura con el Reino Unido reconsiderarían ahora el sentido de su decisión para mantenerse dentro de la Unión Europea. No hay que olvidar que una de las razones que esgrimieron los partidarios de mantener a Escocia dentro del Reino Unido fue, precisamente, que si elegía la independencia quedaría también fuera de la Unión Europea. Lo cierto es que el destino ha querido que el cruce de caminos les conduzca, precisamente, en el sentido contrario.

Mantener el compromiso

El presidente de la eléctrica se apresuró la semana pasada a tranquilizar a sus clientes en el Reino Unido, tras mostrar su respeto «por la decisión del pueblo británico». Galán reiteró el compromiso de la empresa con el país, para asegura a los clientes «que sus necesidades serán, como ha sido siempre, nuestro principal objetivo. Scottish Power continuará invirtiendo en las redes y las energías limpias necesarias para asegurar el suministro en el Reino Unido». En la actualidad, el grupo tiene nada menos que 6.700 empleados en el ese territorio.

Pero el mercado bursátil español golpeó el viernes pasado con fuerza a los títulos de Iberdrola, con un retroceso en la cotización del 9,83%, porque el impacto real en su balance va a ser significativo. La empresa llegó a Escocia en 2007, en una de sus primeras operaciones de internacionalización que reflejaba a la perfección el nuevo rumbo que Galán quería imprimir a la compañía. Invirtió entonces 17.200 millones de euros en la adquisición de la eléctrica escocesa Scottish Power, pero desde entonces ha mantenido un intenso programa de inversiones. Hasta 2020 el compromiso es invertir una media de 2.000 millones de euros anuales, en la instalación de nuevas redes y también en la construcción y sus activos en el Reino Unido están valorados en estos momentos en unos 30.000 millones de euros. La libra se depreció el viernes un 6% en relación con el euro y ayer seguía perdiendo valor, lo que supone anotar una minusvalía importante para esas inversiones realizadas en la moneda británica, pero que se consolidan en España en euros. ¿Cuál será la deriva de la libra en los próximos meses? De momento, una incógnita sin resolver.

La compra de Scottish Power, junto a la progresiva penetración en Estados Unidos y en los últimos años en México, ha sido la principal apuesta internacional de Iberdrola. La compañía quiso visualizar sus lazos emocionales al otro lado del canal de la mancha, incluso, con la incorporación a su consejo de administración de Denise Mary Holt, exembajadora del Reino Unido en España.

Cuenta de resultados

Y también de la mano del riesgo de cambio, Iberdrola tendrá probablemente que recalcular todas sus previsiones de rentabilidad de las inversiones en el Reino Unido. Las cifras no son tampoco despreciables, ya que el intenso despliegue de la eléctrica en el país ha llevado a que casi uno de cada tres euros de su negocio total -9.893 millones de euros el pasado año- procedan del Reino Unido. Esto es, de ingresos que se materializan en su origen en libras esterlinas pero que posteriormente hay que traducir a euros para consolidarlos en sus cuentas en España.

El retorno esperado de las inversiones también puede sufrir un recorte significativo porque, señalan algunos expertos, buena parte de las mismas están ligadas a la construcción de los nuevos parques de generación eólica en alta mar. Iberdrola ya ha firmado con Siemens contratos para el suministro de un buen número de turbinas de generación que equiparán a estos parques, lo que reproduce el diabólico esquema del riesgo cambiario: contratos de suministro firmados en euros y por lo tanto inamovibles, para una inversión que ahora va a rendir sus frutos en una libra devaluada.

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