18 de Febrero, 13:40 pm

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CHINA, EL CRUDO Y EL BCE APOYAN

El rebote prosigue y el Ibex-35 reconquista los 8.100 puntos

El rebote que pareció comenzar el viernes ha tenido su continuidad el lunes y con subidas muy importantes. El selectivo español cerró la jornada con una revalorización del 3,26%, para dar un último cambio en los 8.179 puntos. El indicador rebasa, pues, los 8.000 puntos que se le resistieron el viernes y se aleja de los 7.750 puntos en que marcó mínimos el pasado jueves. Podría estar confirmándose que la ruptura a la baja de los 8.000 puntos fue en falso, como apostaba Eduardo Faus, de Renta 4, aunque no podremos estar seguros de ello hasta que el indicador no rebase los 8.250 puntos. En la jornada de hoy, el índice ha logrado superar marginalmente los 8.200 puntos, pero no le ha sido posible aguantarlos. 

En todo caso, el indicador español fue el más rentable de todos los europeos, seguido por el italiano, que ganó un 3,19%. Mientras, el Cac 40 francés avanzó un 3,01%. El Dax alemán y el PSI-20 de Lisboa ganaron un 2,67% y un 2,33%, respectivamente. 

En el selectivo español ningún valor terminó en negativo. El peor fue FCC, con una revalorización del 0,81%. A continuación, Inditex, ya con una subida de más de un punto porcentual, de un 1,64%. A continuación, Endesa y Mediaset, con ganancias de un 1,87% y de un 1,89%, respectivamente. A partir de ahí, todos los valores del Ibex-35 ganaron más de dos puntos porcentuales. 

Acerinox y ArcelorMittal fueron los dos valores más rentables del indicador, con ganancias de un 8,11% y de un 6,63%, respectivamente. Sacyr también ganó más de un 6%. A continuación, IAG y Gamesa, con ganancias de más de un 5%. Telefónica, el Popular, OHL, Sabadell, Grifols, CaixaBank, Bankia y Dia se anotaron más de un 4%. 

En el Mercado Continuo, destacaron los títulos de Abengoa: los "A" ganaron un 43,20%, mientras que los "B" se anotaron un 13,64%, después de que entrara el fondo Waddell en su capital, con un 5%, con lo que se ha convertido en uno de sus principales accionistas, por detrás de la familia Benjumea

Pero la subida llegó, en primer lugar, a Japón, donde el Nikkei de Tokio ha registrado una revalorización del 7,16% y el Topix, de un 8%, la mayor desde el año 2008, después de conocerse un dato de PIB del cuarto trimestre del año 2015 un poco regular, por no decir malo y por debajo de las expectativas de los analistas: en tasa trimestral anualizada, se contrajo un 1,4%, frente al 0,8% que habían previsto los analistas, ello en parte por la negativa contribución del consumo doméstico. A ello acompañó un mal dato de producción industrial, que cayó en diciembre un 1,9% en tasa trimestral. Quizás ayudó a la bolsa japonesa la nueva depreciación del yen y la previsión de que el Banco de Japón podría ir más allá en su política expansiva después de haber bajado los tipos de interés por debajo del 0%. El avance, de todas maneras, del lunes sigue a una semana, la pasada, en que el ajuste en precios de las acciones japonesas superó el 11%. 

A las Bolsas les pudieron ayudar las noticias que llegaban de China: el banco central del país ayudó a los inversores a recuperar la confianza fortaleciendo al yuan en la dimensión más importante en los tres últimos meses después de la semana de vacaciones que se ha tomado el país por la festividad del año nuevo. En su cotización en el mercado, el yuan registró su mayor avance en la última década. Además, el gobernador del Banco Central Chino, Zhou Xiaochuan, rompió su largo silencio para afirmar que no hay razones para una continuada depreciación del yuan. Ello pesó más que el mal dato de balanza comercial que conocimos también de madrugada: las importaciones y las exportaciones cayeron mucho más de lo esperado. 

Hablando de bancos centrales, el BCE también puso de su parte para propiciar la continuidad del rebote: el presidente del BCE, Mario Draghi, en su comparecencia ante el Parlamento europeo, afirmó que la institución reaccionará ante la inestabilidad financiera que estamos viendo en los últimos días, así como a la continuada caída de los precios de la energía. "Si cualquiera de los dos factores implican riesgos a la baja para la estabilidad de precios, no dudaremos en actuar", aseguró Draghi. Todo apunta a que el próximo 10 de marzo, fecha en la que tendrá lugar la próxima reunión del BCE, la institución ampliará sus medidas expansivas. Así lo cotizó el euro: al cierre de la sesión europea, la moneda comunitaria bajaba casi un punto porcentual respecto al dólar, con lo que el tipo de cambio se situaba en 1,1174 unidades, frente a niveles por encima de 1,13 en que llegó a situarse la semana pasada. 

Wall Street no fue un impedimento para las subidas en Europa. Aunque la Bolsa de Nueva York cerraba por la celebración del Día de los Presidentes, el mercado de futuros anticipaba subidas de más del 1,5%. 

También servía de apoyo a los mercados la subida del precio del crudo. El barril de Brent, de referencia en Europa, avanzaba un 1%, hasta los 33,70 dólares, después de haber ganado casi un 11% el viernes pasado. 

Además, los bancos reaccionaron al alza, con ING subiendo un 5,70%, mientras Société Générale ganaba un 3,96%. Mientras, Intesa SanPaolo y Unicredito avanzaban alrededor de un 3,5%. El que pinchó fue Deutsche Bank, que cerró la sesión con una caída del 0,29%. Fue el único valor del Eurostoxx 50 que terminó el día en rojo. 

En el mercado de deuda, vimos bajadas de las rentabilidades generalizadas, pero no muy abultadas, lo que implica que los inversores no están deshaciendo posiciones en renta fija, sino que las están aumentando, quizás por las palabras de Draghi, aunque estén volviendo a la renta variable. El rendimiento de los títulos españoles a diez años bajó desde el 1,75% hasta el 1,72%, mientras que el de los alemanes retrocedió desde el 0,26% hasta el 0,24%. El interés de los bonos italianos retrocedió desde el 1,65% hasta el 1,61%. Con ello, las primas de riesgo se mantuvieron más o menos estables: la de España, en los 148 puntos básicos; la de Italia, en los 138 puntos básicos.

El precio del oro cayó un 2,38%, para colocarse en los 1.208 dólares la onza. Recogida de beneficios, pues, en uno de los activos que más ha ganado gracias a la inestabilidad de los activos financieros. 

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