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Stephen Thornber

"Los gestores no debemos enamorarnos de las acciones"

Este gestor de renta variable global de Threadneedle apuesta por compañías con altos dividendos y perspectivas de crecimiento. En España, sólo le gusta Ferrovial.

Stephen Thornber defiende la conveniencia de invertir en acciones de dividendo en el entorno de mercado actual, caracterizado por los bajos tipos de interés y la pobre rentabilidad de la renta fija. Por zonas geográficas, prefiere la renta variable de Europa y Japón. Además, cree que el verano será bueno para la bolsa.

Su estrategia consiste en buscar compañías con altos dividendos y elevado crecimiento. Queremos proporcionar una rentabilidad por dividendo que sea sostenible y creciente. Y la mejor manera de hacerlo es encontrar compañías que paguen buenos dividendos pero que, a su vez, tengan fortaleza financiera y posición de negocio para incrementar esa remuneración al accionista en el medio plazo.

¿Considera que hay compañías de ese tipo en España? No he tenido empresas españolas en cartera desde hace 4 años. Pero, hace seis meses, compramos Ferrovial. Aunque, en realidad, Ferrovial no es muy española. Tiene dos activos fantásticos, que son el aeropuerto de Heathrow, en Londres, y una autopista en Toronto. Luego tiene otros activos más pequeños, algunos buenos y otros peores. Pero sus activos verdaderamente buenos son esos dos. Generan cantidades enormes de liquidez, que Ferrovial está usando para invertir en nuevos proyectos y crear valor. Pero, además, también está usando esa liquidez para pagar un dividendo atractivo. 

¿Cómo aborda la selección de acciones en un universo de 1.800 empresas?La idea es invertir en compañías que crecen, que pagan fuertes dividendos y que tienen robustas posiciones financieras para garantizar que el dividendo es sostenible y puede ir creciendo a lo largo del tiempo. Así que, cuando aplicas los tres factores (dividendo, crecimiento y balance), eso reduce el universo a 500-550 empresas.

Además de su estrategia para seleccionar esas compañías de calidad, usted defiende una estricta disciplina de ventas. Los gestores de fondos pasan mucho tiempo buscando nuevas empresas en las que invertir. Pero existe el riesgo de que, una vez identificadas esas empresas, no sigan de cerca su evolución. Existe el riesgo de que los gestores se enamoren de sus acciones; de que se queden esas acciones en cartera cuando las cosas van mal. Una buena disciplina de ventas ayuda a evitarlo. En nuestro caso, el requisito de compra y el de venta es el mismo: tener una remuneración al accionista igual o superior al tres por ciento. Esa norma sirve tanto para entrar como para salir del fondo. Si la ratio cae porque sube el precio, entonces vendemos.

Pese a esta fuerte disciplina, su fondo se comportó peor que su índice de referencia (el MSCI AC World) el ejercicio pasado. El año 2014 fue difícil por una serie de razones. Una de ellas es que la categoría de acciones con alta rentabilidad por dividendo se comportó de manera mediocre en su conjunto. Para empezar, porque el crecimiento económico fue el factor que impulsó al mercado. Además, el fondo sobrepondera Europa y Asia frente a Estados Unidos, debido a que las compañías de este país pagan dividendos bajos. Y resultó que Estados Unidos lo hizo muy bien el año pasado. Superó al mercado europeo en un 20 por ciento, la mayor diferencia en 20 años. Para mi fondo, que estaba sobreponderado en Europa e infraponderado en Estados Unidos, esa diferencia de resultados resultó dolorosa. Para más inri, los sectores más fuertes en Estados Unidos fueron la tecnología y la salud. Y ambos son sectores que pagan bajos dividendos. Fue un entorno muy difícil para los fondos de rentabilidad por dividendo.

Pese al mal comportamiento de 2014, ¿sigue recomendando este tipo de fondo para el entorno actual? Totalmente. Este año nos estamos comportando mejor que nuestro índice de referencia. A finales del mes de mayo, íbamos un 1,9 por ciento por encima. Además, hemos superado al índice de referencia en 5 de los últimos 7 años. Sólo hemos tenido un comportamiento peor durante dos ejercicios y uno de ellos fue el pasado. Por eso, creemos que nuestra estrategia funciona a largo plazo y, de hecho, este año está funcionando. La gente está buscando rentabilidad en un entorno de tipos de interés bajos, con los bonos por los suelos. Además, el tipo de compañías en las que invertimos son de calidad y de largo plazo. Pueden comportarse peor que el mercado en algún momento puntual, pero Unilever o Nestlé crean valor y pagan dividendos atractivos.

¿Cuál es su perspectiva para este verano?Somos positivos en renta variable. Los mercados se han comportado muy bien durante los últimos 2 ó 3 años, así que no están tan baratos como estaban. Pero, cuando los comparas con los bonos o con la liquidez, son atractivos. Dentro de los mercados de renta variable, preferimos Europa y Japón, donde las políticas económicas van en la buena dirección y el crecimiento está mejorando. La economía estadounidense es más fuerte que la europea pero el mercado está en precio, por lo que vemos mejores oportunidades en Europa y Japón. En Reino Unido estamos neutrales. La economía crece, pero las valoraciones suponen un reto. En mercados emergentes somos más cautos. El crecimiento es más robusto que en el mundo desarrollado, pero el ritmo continúa ralentizándose en países como China, donde somos cautos. También somos cautos en muchos mercados emergentes por el riesgo de ralentización en China. Por su parte, Brasil y Rusia tienen una economía muy basada en las materias primas, cuyos precios están quedándose rezagados. Por el contrario, sí nos gustan algunos emergentes como México, que se está beneficiando del crecimiento de Estados Unidos; y algunas pequeñas economías asiáticas que se están beneficiando de la ralentización en China, como Tailandia o Taiwan.

En concreto, ¿por qué le gusta Europa?Es uno de nuestros mercados favoritos en todo el mundo. El crecimiento económico se está acelerando, el desempleo está bajando y, de momento, no se han producido subidas de los costes salariales, aunque llegarán. Las compañías están empezando a invertir, a emplear a más gente y eso debería producir una mejora de la competencia y del consumo. En el lado negativo, el crecimiento todavía es lento.

Mas allá de zonas geográficas, ¿qué sectores le gustan?Nos gusta el consumo. La combinación de crecimiento económico y más empleo debería impulsarlo. Así que tenemos en cartera compañías como Limited Brands (dueña de Victoria's Secret) o Six Flags, la compañía de parques de atracciones estadounidense. Porque, a medida que los consumidores se sientan más seguros, podrán gastar algo más en ocio. También nos gustan las infraestructuras. En ese sentido, Ferrovial o el aeropuerto de Sydney generan caja, tienen una posición de liderazgo y buenos gestores.

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