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La ampliación de la Castellana, en 2019 y con 10.000 nuevas viviendas

Ignacio S. Calleja

La conocida como operación Chamartín verá la luz tras casi 25 años de bloqueo. El Ayuntamiento de Madrid, el Ministerio de Fomento y la promotora Distrito Castellana Norte (DCN) han cerrado el acuerdo para el desarrollo del norte de la capital por el paseo de la Castellana, después de seis meses de negociaciones. El proyecto, que se prevé que arranque en 2019, contará con la construcción de 10.000 nuevas viviendas y una rebaja de la edificabilidad de en torno al 30% de metros cuadrados, respecto a la propuesta inicial.

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, anunció ayer por sorpresa los progresos en la negociación. «Están en un punto muy avanzado», afirmó. De la Serna, sin detallar los términos del acuerdo, avanzó una convocatoria inminente para explicar los detalles del proyecto y cómo se ha desarrollado la negociación. El ministro estará acompañado en la sede de Fomento con la alcaldesa, Manuela Carmena, y el presidente de DCN, Antonio Béjar.

El nuevo proyecto se rebautiza como «Madrid, Nuevo Norte» y deja atrás los nombre de «operación Chamartín» y «Puerta Norte»
Aunque el Consistorio no dio ayer ningún dato concreto sobre la operación, y remitió a la rueda de prensa, sí confirmó que el nuevo plan, bautizado como «Madrid, Nuevo Norte» tiene como base su propuesta, «Madrid Puerta Norte», con una reducción «considerable» de los pisos y la edificabilidad, en comparación con el presentado por DCN. Fuentes municipales explicaron a ABC que, como se dijo meses atrás, la estación de Chamartín será el eje fundamental.

Según ha podido saber este periódico, se construirán en torno a 10.000 nuevas viviendas, 7.000 menos que las proyectadas en la operación Chamartín. No obstante, se incrementan significativamente las planteadas por el Ayuntamiento, que apenas llegaban a las 4.000. En cuanto a los metros cuadrados edificables, también se ha acordado un punto intermedio, a medio camino entre los 3,1 millones de metros de DCN y el 1,7 de Puerta Norte. Fuentes de la operación afirman que habrá una rebaja próxima al 30 por ciento respecto a la primera cifra, con 2,2 millones de metros cuadrados.

Plazos de ejecución

Si se cumplen las previsiones, se espera que las obras de prolongación de la Castellana arranquen en 2019. Este proceso, no obstante, es bastante complejo y, según fuentes conocedoras de la operación, dependerá en gran medida de la prisa que quiera darse el Ayuntamiento. El hecho de que el proyecto será íntegramente de iniciativa pública significa que la ejecución es responsabilidad del Consistorio. Así, la intención es que la aprobación inicial sea en diciembre de este año o en enero de 2018, como muy tarde. Después, con todos los informes favorables, se someterá a un periodo de alegaciones y, superado este trámite, será votado en el Pleno de Cibeles por los grupos municipales. Acto, seguido, tras modificar el Plan General de Ordenación Urbana, el escrito se elevará a la Comunidad de Madrid.

El objetivo del Gobierno municipal es que todos los trámites administrativos se hagan en 2018 y que el proyecto quede encarrilado antes de las elecciones de 2019. La celeridad en el pacto, de hecho, remite a esta prisa. Aunque desde el Ayuntamiento destacaron ayer el valor de este desbloqueo, la aprobación no estará exenta de polémica.

Se prevé que la aprobación inicial sea en diciembre de este año o enero de 2018. Las obras, en principio, comenzarán en 2019
El grupo municipal del PSOE ya advirtió hace semanas a la alcaldesa que su apoyo eventual estaba en riesgo si la operación Chamartín veía la luz, un extremo agravado por el rechazo de un sector de Ahora Madrid, contrario a los fines «especulativos» del plan.

El acuerdo, en cualquier caso, llega casi un año después de que las relaciones quedaran rotas tras una reunión de Carmena con Béjar y la entonces ministra de Fomento, Ana Pastor, la presidenta regional, Cristina Cifuentes. La solución era complicada después de que el Gobierno de Carmena tumbara, con el apoyo del PSOE, el plan aprobado por la corporación de Ana Botella (PP) y presentara unilateralmente Puerta Norte. Sin embargo, el cambio de carteras en el Gobierno central, con la llegada de De la Serna, trajo nuevos aires a la negociación y un horizonte más claro, confirmado tras seis meses de reuniones.

«City» financiera

La negociación se retomó a principios de este año, una vez que el Ministerio de Fomento prorrogó la cesión del suelo ?que vence en 2018? y el Consistorio comenzó a pilotar la mesa técnica. Después de este tiempo, todas las partes tenían clara tanto la «necesidad» de actuar en el norte de la capital como que la reforma de la estación de Chamartín fuera la absoluta prioridad.

El último obstáculo, como informó ABC, era la «city» financiera que se va a levantar en el entorno de la estación de tren, con una composición similar a La Défense de París o Canary Warf, en Londres. Ante las reticencias sobre los usos a implantar en la zona, en la que se soterrarán las vías, la opción más viable es combinar el terciario con viviendas y restauración, sin concretar aún estas cifras. Como la inclusión de las áreas peatonales, el objetivo es que la zona financiera «sea habitable» y alterne diferentes estancias, aunque está claro que el uso predominante será el destinado a la construcción de oficinas.

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