La fuga de depósitos, ¿un espejismo?
Las cifras que apuntan a una fuga de depósitos récord para la banca española han sido uno de los principales quebraderos de cabeza de las entidades nacionales durante todo el verano. El pasado mes de agosto, las estadísticas del Banco Central Europeo (BCE) desvelaban que los depósitos colocados en los bancos españoles ascendieron al cierre de julio a 1,50 billones de euros, el 4,7 % menos respecto al mes anterior, lo que supone la mayor caída desde 1997.
Fuentes financieras lo achacaron entonces a motivos estacionales, mientras el Gobierno aseguró que no se había detectado una retirada significativa de depósitos en España.
Un estudio de BBVA Research publicado ayer analiza en detalle las cifras y respalda que en la salida de depósitos registrada por el BCE tiene más peso el componente estadístico que la realidad. El departamento de estudios de la entidad que preside Francisco González asegura que «si bien el total de depósitos de las entidades de crédito españolas se han reducido significativamente en julio (73.000 millones menos), parte de esta caída corresponde a reposiciones (28.000 millones menos)».
Además, un vistazo de la evolución de los depósitos de hogares y empresas españolas, los relevantes a la hora de analizar una salida de depósitos de las entidades, «se mantienen estables una vez corregidos por pagarés».
Ayer se conoció la letra pequeña de los depósitos recibidos por las entidades de crédito españoles. «La caída total de 73.000 millones «se reparte de manera desigual entre los residentes nacionales (-65.000 millones de euros), los residentes de la eurozona (+6.000 millones) y del resto del mundo (-13.000 millones)», explica BBVA.
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