El IPC de Estados Unidos aumentó un 1,2% en septiembre
El incremento sin precedentes del 12% en los precios de la energía empujó el salto de la inflación, pero si se excluyen combustibles y alimentos el IPC en septiembre subió apenas un 0,1%.
El Departamento de Comercio informó a su vez de que las ventas de los minoristas subieron un 0,2%, un incremento también empujado por los altos precios de los combustibles.
Si se excluyen las ventas de gasolina, el valor de las ventas de minoristas en el mes pasado bajó un 0,2%.
El núcleo del IPC -o inflación subyacente que excluye los precios de alimentos y combustibles- no se ha acelerado desde marzo, lo cual sugiere que las compañías han tenido poco éxito en pasarle a los consumidores el incremento del costo de los combustibles.
Algunos analistas creen que la Reserva Federal -que tendrá el 1 de noviembre su próxima reunión- mantendrá los ajustes graduales de la política monetaria para impedir que la inflación se extienda más allá del área de la energía.
En los nueve primeros meses del año, los precios a nivel de consumo han subido a un ritmo anual del 5,1%, notablemente más alto que el 3,3% en el mismo período del año anterior.
El núcleo de inflación marcó hasta septiembre un ritmo anual del 2%, comparado con uno del 2,3% en los nueve primeros meses de 2004.
En los 12 meses hasta septiembre, los precios de consumo subieron un 4,7%, el mayor incremento desde mayo de 1991, y el núcleo de la inflación ha sido del 2%.
Otro informe del Departamento de Trabajo indicó que las remuneraciones de los trabajadores, ajustadas por inflación, bajaron un 1,2% en septiembre, después de una disminución del 0,5 por ciento en el mes anterior.
La disminución de septiembre sugiere que los consumidores tienen menor poder adquisitivo. El gasto de los consumidores representa casi el 70% de la actividad económica de Estados Unidos.
LA PRODUCCIÓN INDUSTRIAL, BAJA
La producción industrial estadounidense registró un retroceso mensual del 1,3% en septiembre, según informó la Reserva Federal.
Se trata de la mayor caída mensual desde 1982 y la Reserva FEderal lo atribuye al paso de los huracanes Katrina y Rita.
Por otra parte, la capacidad utilizada bajó al 78,6%.
Los economistas esperaban que la producción industrial se redujese en septiembre un 0,3%, y que la capacidad utilizada se situara en el 79,4%.
SUBEN LOS INVENTARIOS EMPRESARIALES
Los inventarios empresariales subieron un 0,4% en agosto con respecto al mes anterior mientras las ventas aumentaron también un 0,4%, según datos revelados por el Departamento de Comercio.
Los analistas preveían un incremento mensual de los inventarios del 0,2%.
Si se contrastan los inventarios con las ventas el ratio se mantiene en una mínima histórica de 1,26, que sería el tiempo en meses que se tardarían en agotar las actuales existencias al ritmo del mes estudiado.
En el caso de los inventarios minoristas, se produjo un incremento del 0,9%.
LA CONFIANZA DEL CONSUMIDOR, TAMBIÉN BAJA
El índice de confianza del consumidor estadounidense elaborado por la Universidad de Michigan bajó en el mes de septiembre de 76,9 a 75,4 puntos.
La previsión media de los analistas apostaba por que el índice se ubicase en 80,4 puntos en el noveno mes del año.
JOSÉ LUIS MARTÍNEZ, ESTRATEGA DE CITIGROUP, OPINA
Quizá les sorprenda esta cuestión cuando vemos cómo la inflación de septiembre ha repuntado hasta el 4,7% anual desde el 3,6% anterior. Se trata del nivel más alto de los últimos años, más del doble del objetivo considerado como "aceptable" por las autoridades.
Pero, ¿en qué se centra este objetivo? en la inflación subyacente, donde se refleja la tendencia a medio plazo de la inflación. Pues la inflación subyacente se ha moderado, con un crecimiento anual del 2,0% frente al promedio observado en los últimos meses de 2,0-2,3%. Por cierto, que estos niveles eran considerados por miembros de la Fed (como el propio Fisher) como niveles demasiado altos, cercanos a la banda alta aceptable. Hoy se han alejado de este rango alto.
Luego tenemos las ventas al por menor en septiembre. Suben menos de lo esperado, apenas un 0,2% frente al 0,5% promedio previsto. Pero es que, las ventas sin autos han sorprendido al alza con un aumento del 1,1% desde le 0,9% previsto. En definitiva, la tasa anual sube la 9,6% en el caso de las ventas sin autos cuando apenas es de 6,5% (la misma tasa anterior) en el caso de las ventas totales.
Y los inventarios empresariales bajan un 1,2%, frente al aumento previsto del 0,2%
Por un lado, con un fuerte descenso de la producción industrial en septiembre. Baja un 1,2%, cuando el mercado esperaba un descenso del 0,8%. El crecimiento anual se modera hasta un aumento del 2,0% desde la subida del 3,1% en agosto. Además, la capacidad utilizada en la industria se modera hasta un 78,6% desde el 79,8% anterior (se esperaba un dato sin cambios).
Por otro, los consumidores han vuelto a ofrecer indicios de pesimismo a la hora de observar el futuro. Así, la confianza de consumo se deteriora adicionalmente en septiembre hasta niveles de 75,4 desde 76,9 anterior. Todos esperábamos una contención del indicador, tras las recientes y fuertes caídas en los últimos meses. Además, el descenso se refleja tanto en la percepción de la situación actual (95,7 desde 98,1) como en las expectativas para el futuro (62,4 desde 63,6).
¿Cómo tomar estos datos? es fácil ser negativo. Aunque también comprensivo. ¿Realmente se pueden extrapolar estos datos hacia el futuro? debemos considerar como durante el mes de septiembre se deterioró una buena parte de la industria de producción de crudo y capacidad de refino. Además, el descenso de la demanda de gasolina y derivados reciente tiene mucho que ver con la pausa (que no desaceleración) en el crecimiento que todos consideramos probable durante los últimos meses del año. Un deterioro económico temporal, que debería recuperarse ya a principios del 2006.
Teniendo en cuenta esto, ¿no sería ilógico que la estructura productiva se mantuviera igual de fuerte que en el pasado?

1.79%























