Empieza a rugir el dragón asiático en medio del temor al crudo
Pero las tensiones, disputas verbales para algunos, entre China y Taiwan por un lado y, China y Japón por otro no resultan muy reconfortantes. Todo se soluciona negociando, aunque en estos dos casos las negociaciones se alargan demasiado tiempo ya.
La economía manda en esta zona, aunque nunca debemos olvidarnos de los riesgos derivados de los nacionalismos extremos. Veremos.
Al menos hay una nota de tranquilidad en el área, cuando hoy un alto cargo del gobierno chino ha adelantado que el IPC de marzo ha bajado hasta un 2,8% anual desde el 3,9% anterior.
Recordad como comenzamos el año en niveles bajos, del 1,9%, para repuntar con fuerza en febrero. Obviamente, alguien puede sorprenderse por la volatilidad mostrada por estas cifras.
LOS RIESGOS DE LA CHINA
El propio Primer Ministro chino ha advertido sobre los riesgos de recalentamiento económico que conlleva el mantenimiento de un elevado proceso de inversión empresarial actual.
La inflación sería una consecuencia. La elevada liquidez, derivada de un importante proceso de recepción de inversión empresarial, parte de su origen.
Ayer mismo el Banco Central de China tuvo que drenar más de 4.500 millones de dólares a través de operaciones de mercado abierto a corto plazo.
Y esto sigue otras intervenciones en el mercado en los últimos días, a plazos más largos, por volúmenes de 3.000 millones de dólares. Pensándolo detenidamente, el dato de inflación de marzo quizá no es suficientemente tranquilizador.
EL CRUDO CAE PERO LA INCERTIDUMBRE CONTINÚA
Ayer escuchaba a un analista relacionar la caída de los precios del crudo con la subida de las bolsas. Lamentablemente, las bolsas de EEUU ayer no le dieron la razón.
¿Cómo es posible? Muy claro: en este momento hay demasiada incertidumbre, al mismo tiempo que la volatilidad observada en los precios del crudo en los últimos meses no permite anticipar una mejora de esta incertidumbre.
Y es de agradecer que los precios del crudo retrocedan, pero ¿hasta cuándo?. Yo siempre he defendido, y me he equivocado sistemáticamente, que los precios del crudo estaban excesivamente altos.
Que el paso del tiempo pondría las cosas en su sitio (lo que Greenspan, siempre atento, denominó hace unos días como fuerzas del mercado).
Sin embargo, el miedo es libre. Y la prudencia pasa su factura, especialmente cuando hablamos de un producto tan relevante como es el del crudo.
Probablemente escucharemos más peticiones de transparencia, coherencia en los mercados de crudo por parte del G7 en su reunión del fin de semana. Es una petición más que necesaria, en mi opinión.
Pero ayer no fueron sólo los precios del crudo los que bajaron: metales y otras materias primas acompañaron el recorte.
REGRESA EL TEMOR POR LA DESACELERACIÓN
La caída de las bolsas, con los mercados de deuda en máximos, y el dólar recuperando posiciones, nos llevaría a pensar que algunos inversores temen el riesgo de una desaceleración económica en los próximos meses o años más brusca de lo esperado.
Las economías europea y japonesa, más que la norteamericana, sería en buena parte responsable de este pesimismo.
Pesimismo no compartido, aunque sí considerado, por el FMI en sus previsiones de primavera publicadas ayer. Algunos periodistas han titulado sus crónicas como que ?el FMI espera para este año una desaceleración mundial?.
Y esto se une al titular de hace una semana desde el Banco Mundial como que ?la economía mundial habría tocado techo?. Bien, sólo recordad como el crecimiento promedio mundial histórico ha sido hasta el momento del 3,5%, por debajo del 4,3% previsto por el FMI para este año.
También que la Institución Supranacional ha sido muy selectiva en la revisión de sus previsiones: al alza en EEUU y China (dentro de la zona euro, España) cuando se revisa a la baja en la zona euro y Japón.
LAS RECOMENDACIONES DEL FMI
De hecho, el informe del FMI esta repleto de advertencias sobre ?su optimismo? para el crecimiento en los próximos años:
1. tipos de interés de largo plazo anormalmente bajos;
2. desequilibrio en las tasas de crecimiento dentro de los países desarrollados, lo que podría llevar a un desplome adicional del dólar;
3. tipos de cambio fijos o semifijos en Asia;
4, elevada volatilidad en los mercados de crudo.
La Institución se siente especialmente consternada ante la ausencia de reformas estructurales que aumenten el crecimiento a largo plazo en la zona euro, cuando en Japón aún hay reformas pendientes (como la del sector bancario) que pueden limitar el crecimiento.
El FMI recomienda al BCE que sea muy prudente en el manejo de los tipos de interés oficial, sin descartar la posibilidad de un recorte si fuera preciso.
Pero ayer los comentarios de Issing no apuntaban precisamente a un recorte de tipos. Demasiados riesgos para la estabilidad de la inflación.
Aunque tampoco anticipaban un próximo inicio de las subidas de tipos, al contemplar justificaciones sobre el diferencial treasury-bund actual o directamente reconocer que no hay indicios sobre la incorporación al proceso productivo, a través de los salarios, de las subidas de los precios del crudo.
Liikanen también del ECB fue un poco más adelante al esperar que la inflación baje del 2,0% durante el año.
MIENTRAS LA FED DICE QUE...
Todo lo contrario desde la Fed. Fisher ayer consideró que a pesar de que la inflación sigue estando contenida, era coherente mantener el escenario actual de subidas mesuradas de los tipos de interés.
Pero el verdadero interés se centró en su referencia sobre la evolución del déficit exterior: ? el proteccionismo sólo puede llevar a una política monetaria más restrictiva?; ?la financiación del déficit exterior no plantea mayores problemas, aunque ¿dónde está el límite en su evolución al alza??.
Curiosa esta cuestión cuando hoy esperamos que Bernanke, también de la Fed, exponga una conclusión similar sobre el déficit.
En definitiva, que el riesgo de su elevado nivel no es tan importante como considera buena parte del mercado.
Y que su origen no está tanto en el exceso de consumo de la economía norteamericana como en el exceso de ahorro a nivel mundial, una parte estructural (desde los países desarrollados) y otro más coyuntural (emergentes, especialmente Asia).
LAS PRINCIPALES REFERENCIAS PARA HOY:
· El Dow cerró ayer con un recorte cercano al 1,0%, el mayor en 4 semanas. Pero es que el descenso del Nasdaq fue mayor, hasta un 1,5%.
El comportamiento de Apple fue el mejor reflejo del mercado ayer: cae un 4,0% con el mercado abierto a la espera de sus resultados; al cierre del mercado, mejores de lo esperado los resultados pero con revisión a la baja de las previsiones a futuro, recorta en aplicaciones un 0,6%.
Por cierto, ayer los mercados EEUU se vieron sacudidos por numerosos rumores. Y estos rumores se centraron sobre el dólar: una compañía norteamericana podría repatriar más de 500 millones de dólares aprovechándose de la regulación más favorable sobre el tema aprobada por las autoridades norteamericanas el año pasado (se habla de una cifra acumulada de reinversiones de compañías de EEUU en el exterior por un importe cercano a 181.000 millones de dólares).
Los inversores asiáticos estarían reduciendo su exposición al euro ante el gap de crecimiento con la economía norteamericana; hoy Bernanke podría reiterar la tranquilidad de las autoridades de EEUU ante el elevado déficit exterior.
· Las bolsas europeas ayer con subidas moderadas. En el caso del Eurostoxx50 la subida fue del 0,5%. Poco que añadir frente al escepticismo mostrado por el FMI sobre la economía europea
· Las bolsas asiáticas hoy con descensos, también es cierto que dispares: el Nikkei baja un 0,6%, pero el recorte del Kospi fue del 2,8%.
· Los mercados latinoamericanos también bajan, con recortes más intensos en Argentina. Las tensiones entre el FMI y el gobierno argentino vuelven a acaparar los titulares de los periódicos
· El precio del crudo en 50 dólares por barril. El precio del oro en 427 dólares por onza
· ¿Factores a considerar hoy? en la zona euro tendremos la inflación en Italia, Informe Mensual del BCE. En EEUU conoceremos las peticiones de desempleo semanal e inventarios. En el Reino Unido la encuesta empresarial de abril.

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