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Economía

09 de Julio de 2008
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Lone

Perspectivas 2008, bajo el signo de la desaceleración

Lone
28/12/2007 - 16:40
Las dificultades aparecidas en el segundo semestre de 2007 prevalecerán al menos durante el primer semestre de 2008, año que ya se anuncia como muy difícil para la renta variable bajo el fantasma de la estanflacion.

Mientras aun se discute si la economía norteamericana esta técnicamente en recesion, es evidente que dicha economía esta ya mucho mas cerca de un escenario recesivo que de un aterrizaje suave y es muy previsible que podamos sumar dos trimestres con crecimiento negativo a principios de 2008.

Los problemas de crédito distan mucho de resolverse y cada vez son mayores las dificultades de acceso a financiación de los consumidores y empresas, así como los de contracción de la demanda, con retrocesos en la confianza del consumidor y ratios de gasto negativos, la crisis inmobiliaria que profundiza con la caída en inversión residencial y el ISM viene amenazando la cota de los 50.

Por el lado de la inflación, los precios de energía y de los alimentos y bienes básicos aumentan y todo ello, en un entorno de economías domesticas cada vez más débiles con destrucción de ahorro y unos beneficios empresariales contrayéndose en torno al 5-10% que incidirán negativamente sobre el gasto de inversión. En definitiva estancamiento-recesion con inflación, el panorama mas temido por las bolsas.

Nos encontramos ante algo más que una crisis del mercado de crédito hipotecario subprime, los bancos tardarán en resolver sus problemas y las autoridades monetarias tienen mucho por hacer en este sentido, siendo previsible que la FED aun baje los tipos entre 75 y 100 Pb. en el próximo año.

Sin embargo, para que los desajustes del mercado monetario interbancario se resuelvan por completo, es necesario que las medidas restablezcan la confianza de los grupos bancarios. La reciente decepción sufrida a principios de diciembre por el recorte de 25 Pb. frente a los 50 esperados, bien podría repetirse, en el caso de que la FED preocupada por la inflación desacelerara su política de bajadas.

De igual forma, la elevada inflación en la zona euro podría llevar al BCE a no actuar, lo que representaría una amenaza para la esperanza de una acción concertada global de relajación monetaria y constituiría un factor muy negativo para el sector financiero.

La economía se ha vuelto mas global, pero si bien cuando solo esperábamos un aterrizaje suave en Estados Unidos, aun podíamos confiar en que un mejor comportamiento de los países emergentes seria capaz de paliar por completo los efectos del empeoramiento en el primer mundo, con los nuevos datos en la mano, es evidente que no será suficiente, puesto que a la desaceleración en Norteamérica, (que solo representaba el 19% del mercado emergente), se suma la de Europa, con reducciones en crecimiento a niveles cercanos al 1,5%, como consecuencia de las tensiones inflacionistas, la fortaleza del euro y los efectos de la crisis del crédito.

A esta desaceleración americana y europea habrá que sumar las malas perspectivas de crecimiento para Japón, con crecimientos menores al 1 % y una fuerte revisión a la baja del consumo y la inversión.

Estas tres economías representan ya más del 50% de la cuota de mercado de los países emergentes y es suficientemente significativa como para poner freno a sus altas tasa de crecimiento y de rebote al crecimiento global. Por el lado de la inflación, tampoco tendremos ayuda, ya que si bien en los últimos años la globalización ha jugado un papel deflacionario, en la actualidad lo ha tornado por un efecto inflacionista global, vía crecimiento de la demanda y especialmente la de energía, materiales y alimentos.

Ahora bien, aunque los países emergentes verán frenadas sus tasas de crecimiento por la caída de sus mercados occidentales,  es de esperar crecimientos en torno al 6 - 10% para el MSCI EM y ello debido a su fortaleza demográfica, mejora de las demandas internas, el boom en infraestructuras, y una mayor integración y liderazgo de sus industrias locales en la economía mundial.

Las economías más orientadas a la exportación como Singapur y Malasia pueden verse más afectadas por una caída de las exportaciones, mientras que otras como Indonesia y Filipinas más dependientes del debito se verán afectadas por la crisis del crédito.

Curiosamente esta desaceleración mundial puede ser saludable para algunos países con economías sobrecalentadas como China, donde podría ayudar a las autoridades a enfriar su economía. India ya muestra en el presente signos de desaceleración y las políticas de enfriamiento del banco central y una desaceleración de sus exportaciones, han revertido en una menor demanda domestica, factores que persistirán en el futuro.

Rusia se vera poco afectada ya que su nivel de exportaciones a USA es muy pequeño, mientras que se vera favorecido por la carestía del petróleo y las materias primas, al igual que el resto de países de la EMEA.

El resto de Europa emergente se vera afectado en mayor o menor medida en función de su dependencia de exportaciones a Europa y de su deuda. Bajo estas premisas es de esperaran un mejor comportamiento relativo de países como Rusia, Taiwán, Tailandia, Israel, Polonia y Turquía mientras se verán mas afectados, India, Indonesia, Egipto, China (especialmente cuando se pase el efecto Olimpiadas), Republica Checa y Filipinas. Por primera vez las primas de riesgo se han acercado a las de los países desarrollados y sus valoraciones están más ajustadas.

Por lo que respecta a Latinoamérica, aunque esta mejor preparada que en el pasado para afrontar una reducción del crecimiento global, gracias a la acumulación de reservas, superávits, mejor resultado fiscal y crecimiento interno, es de esperar un comportamiento irregular en función de su dependencia a Norteamérica,  México se llevara la peor parte al ser su principal socio comercial, junto con Argentina, a diferencia de países como Brasil y Chile menos dependientes y que se verán favorecidos por el auge de la demanda de materias primas, mantendrán crecimientos superiores si bien mas  modestos que en el pasado.

En Europa la crisis financiera nos llevara a un periodo de crecimiento negativo de los beneficios, la inflación permanece disparada y la confianza empresarial decae, si bien tanto el empleo como el consumo aun permanecen robustos. Alemania seguirá siendo la locomotora de Europa, pues aunque también se vera afectada por la caída del crecimiento, ha andado ya un camino de mejora de los resultados empresariales y reestructuración de costes, menor dependencia del crédito y un sistema bancario mas preparado. Hay que hacer notar como Alemania a pesar de la fortaleza del euro, prácticamente no ha perdido cuota de mercado con respecto a sus competidores emergentes.

En lo que se refiere a nuestro país, a los problemas externos se unirán los efectos del paron inmobiliario con la consiguiente destrucción de empleo, el exceso de endeudamiento de las familias (80% PIB) y de las empresas (105% PIB) y la previsible desaceleración en la inversión de bienes de equipo, si bien cuenta a nuestro favor que el grado de internacionalización de las cotizadas españolas les hacen menos sensibles a la demanda interna. Son de prever crecimientos en torno al 2,5% y tasas de inflación del 3,2%, con ciertos riesgos de recesion para el 2009, a medida de que los verdaderos efectos del parón inmobiliario y los problemas del crédito, se vayan trasladando a la economía real.

El déficit por cuenta corriente permanecerá elevado en el entorno del 9,8% y el empleo si bien decaerá por los problemas en la construcción, permanecerá robusto, cosa distinta serán  los niveles de desempleo que dependerán mucho de que se contengan los flujos de inmigración. Políticas orientadas a reducir nuestra dependencia de los sectores de construcción y consumo hacia sectores de mayor productividad y estímulos fiscales a la inversión y el ahorro serán decisivas, aunque esto ya depende del gobierno y tenemos unas elecciones por medio.

Un nuevo actor para el próximo año lo constituirán los fondos soberanos, a los que hemos visto particularmente activos en la ayuda del sector financiero occidental en los últimos días y que sin duda, favorecerán sectores como el financiero, recursos naturales, tecnología e infraestructuras, convirtiendo así a los países emergentes, desde su tradicional destino de captadores de capital, en una fuente de flujos hacia el mundo desarrollado como nueva fuente de liquidez oxigeno de las bolsas.

Año difícil pues el que se avecina en el que al menos durante la primera mitad es de esperar que persistan la volatilidad y las malas noticias y en la que veremos profundizar en las correcciones por debajo de los niveles de este ultimo semestre. Tras esta primera mitad es posible que recuperemos la tendencia alcista inicial aunque no con las alegrías de los últimos tiempos o bien profundicemos en los problemas adentrándonos en un ciclo bajista que puede durar de dos a tres años.

De la eficiencia de las políticas gubernamentales va a depender mucho que el proceso correctivo se alargue o nó, los mercados son cada vez mas eficientes y las autoridades tienen cada vez mayor experiencia y recursos para afrontar las crisis, si hacen bien su trabajo, tras un primer ajuste en el primer semestre, podríamos terminar bien el año, con subidas en los principales índices occidentales en torno al 6-10%.

Nos adentramos en un periodo en que la primera regla ha de ser la preservación de capital y en el que necesariamente habrá que ser muy selectivos. Preferiríamos empresas grandes con fuertes balances, poco endeudadas y fuertes flujos de caja, con beneficios visibles no cíclicos, si bien existe el riesgo de que la huida general hacia este tipo de valores los encarezcan cada vez más.

Huiremos de pequeñas compañías cíclicas que pueden parecernos cada vez mas baratas, pero que pueden estarlo mucho más y por sectores preferiremos, defensivos como Farmacéuticas, utilities, TMT y TI. En cuanto a áreas preferimos por valoraciones Europa, por crecimiento emergentes. No vienen malos tiempos, solo algo más difíciles, recuerden que detrás de toda tormenta siempre vuelve a lucir el sol.

Que tengan un muy, muy feliz Año Nuevo






  

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