¿Contratos de futuros para cubrir los riesgos de toda nuestra vida?
Cambios y novedades en la columna de Pablo Peyrolón
Les voy a contar hacia dónde se dirige la industria -¿es una industria? debate para otro día- de los mercados e instrumentos financieros.
A modo de prólogo pedagógico: ¿Se han parado a pensar con cuántos riesgos -sean del tipo que sea- se enfrentan a diario? Piénsenlo un par de segundos y verán que el número de riesgos a los que se expone cada día son elevadísimos: los obvios de conducir el coche o la moto, el despido fulminante de la empresa, el envenenamiento involuntario en la cañita de media mañana porque alguien se dejó restos de lejía; o aún peor, descubrir que su pareja le engaña, darse cuenta de que toda la inversión que uno hizo en aquel prestigioso máster no le ha servido para nada porque se ha dado cuenta que tiene otra vocación.
Un desastre. Cada día nos enfrentamos a demasiados riesgos. Solución: crear instrumentos financieros para cubrirse de estos riesgos. ¿De qué estoy hablando? Ahora me explicaré.
¿A QUIEN NO LE GUSTA TENER LAS ESPALDAS CUBIERTAS?
El día de la boda, que bonitos recuerdos, me caso con mi novia de toda la vida y? después de dos años, el desastre: divorcio sin acuerdo. ¿A que no estaría mal que existiera un mercado de futuros en el que uno se pudiera asegurar frente al divorcio? (Recuerden que los matrimonios que acaban en divorcio alcanza casi la cifra del 50%).
Otro ejemplo: Invertimos en una carrera, nos costeamos un MBA con un préstamo bancario porque aspiramos a llegar a lo más alto en el organigrama de una multinacional?., pero pasan los años y el éxito profesional no llega.
¿No estaría bien que nos hubiéramos cubierto frente a este desengaño profesional mediante un contrato de futuros?. No, aunque ahora lo piense, definitivamente no estoy loco -normalito tampoco, pero eso es fruto de la diversidad humana-.
CONTRATOS DE FUTUROS SOBRE EL CLIMA
Un ejemplo real: En el mercado de futuros y opciones de Chicago se negocian contratos de futuro sobre el clima que hará en una determinada época del futuro, lo que es un negocio multimillonario.
¿Que a quién le interesan estos futuros? Pues a millones de personas: agricultores, farmacéuticas que utilizan plantas naturales, estaciones de esquí, playas caribeñas...
Cualquier actividad, producto o servicio que dependa del clima se puede cubrir con futuros sobre el clima. Que no nieva en Navidad, no pasa nada, mi estación de esquí cubrió tal contingencia mediante un contrato de futuro.
Les invito a que visiten el Chicago Mercantile Exchange en su apartado de Derivados Climatológicos. Les fascinará el tour virtual.
SIN RIESGO NO HAY EMOCIÓN
¿Y sobre los riesgos cotidianos de los que hablaba arriba? Ya se está trabajando en esos mercados. Ya es una realidad, por lo menos en el imperio.
El gran creador de estos instrumentos financieros, y también su principal impulsor, es el genial Profesor Robert J. Shiller, de la Universidad de Yale. Merece la pena visitar su página. (http://www.econ.yale.edu/~shiller/).
¿Se acuerdan de Exuberancia Irracional? Él es su autor. Pero es en su nuevo libro donde habla de todos los temas que les he comentado: El Nuevo Orden Financiero, lectura obligada para cualquiera interesado en los mercados financieros. Aparte de ser fascinante e intelectualmente desafiante, no se arrepentirán.
¿Les ha gustado la clasecita de hoy? Ya me lo contarán a ppeyrolon@finanzas.com . ¡Feliz Negocio!
ALIMENTO PARA EL CEREBRO
El magnífico libro de Mark Taylor, The Moment of Complexity: emerging network cultura (lo siento, no está disponible en español).
Para los que prefieran evadirse un poco les recomiendo la fabulosa novela Cosmópolis, del estadounidense Don DeLillo.
PD: La próxima semana empezamos con los Mapas Mentales.
Pablo Peyrolón ppeyrolon@finanzas.com
Autor del libro ?Neuroeconomía?, Editorial Granica, 2004
Web personal http://www.pablopeyrolon.com

1.79%























